Enfermedades

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Los vómitos en la infancia son uno de los motivos de consulta más frecuentes en pediatría. Cuando un niño empieza a vomitar, es normal que las familias se preocupen. Sin embargo, en la mayoría de los casos no se trata de una enfermedad grave y suele resolverse en pocos días.
Saber por qué se producen, qué hacer en casa y cuándo consultar puede ayudar mucho a manejar esta situación con tranquilidad.
El vómito es la expulsión del contenido del estómago por la boca de forma brusca. Se produce cuando el organismo activa un mecanismo de defensa para eliminar algo que irrita el aparato digestivo o cuando existe una infección.
Es importante diferenciarlo de la regurgitación, muy frecuente en bebés pequeños, que consiste en la salida pasiva de pequeñas cantidades de leche tras las tomas.
Las causas de los vómitos dependen de la edad del niño, pero las más frecuentes son:
- Infecciones gastrointestinales
La gastroenteritis aguda, habitualmente causada por virus, es la causa más frecuente de vómitos en la infancia. Puede acompañarse de diarrea, dolor abdominal o fiebre.
- Otras infecciones
En niños pequeños, otras infecciones también pueden provocar vómitos, por ejemplo:
- Indigestión o intolerancia alimentaria
A veces el vómito aparece tras haber comido en exceso o tras ingerir algún alimento que el niño tolera mal.
- Tos intensa
Los accesos de tos pueden estimular el reflejo del vómito, especialmente en niños pequeños.
- Dolor o migraña
Algunos niños presentan vómitos asociados a dolor intenso o migrañas.
- Mareo en viajes
El mareo por movimiento también puede provocar náuseas y vómitos.
En la mayoría de los casos los vómitos pueden manejarse en casa siguiendo algunas recomendaciones sencillas.
Un episodio aislado de vómito es muy frecuente en la infancia y generalmente no indica un problema graves.
1. Ofrecer líquidos en pequeñas cantidades
El objetivo principal es evitar la deshidratación.
Lo más recomendable es ofrecer:
Es mejor ofrecer pocos sorbos repetidos que grandes cantidades de golpe.
2. Reintroducir la alimentación poco a poco
Cuando el niño deja de vomitar y tiene apetito, se pueden ofrecer alimentos suaves como:
No es necesario obligar al niño a comer si no tiene hambre.
❌ Dar bebidas azucaradas o refrescos.
❌ Forzar al niño a comer inmediatamente después del vómito.
❌ Administrar medicamentos para cortar los vómitos sin indicación médica.
El principal problema de los vómitos en niños no es el vómito en sí, sino la pérdida de líquidos.
Los signos de deshidratación incluyen:
Ante estos síntomas conviene consultar con un pediatra.
Es recomendable consultar si aparece alguno de estos signos de alarma:
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.