Enfermedades

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Los vómitos en la infancia son muy frecuentes y, en la mayoría de los casos, se deben a infecciones leves. Sin embargo, algunas creencias o prácticas habituales pueden dificultar la recuperación del niño. Estos son los errores más frecuentes.
1. Pensar que todo vómito es grave
Un vómito aislado es muy frecuente en la infancia y no suele indicar una enfermedad grave.
2. Obligar al niño a comer
Durante las primeras horas tras los vómitos, no es necesario que el niño coma. Lo importante es mantener una buena hidratación.
3. Dar grandes cantidades de líquido de golpe
Ofrecer mucha bebida de una vez puede provocar más vómitos.
Lo recomendable es dar pequeñas cantidades cada 5–10 minutos.
4. Dar refrescos o bebidas azucaradas
Los refrescos, zumos o bebidas isotónicas no son adecuados para rehidratar a un niño con vómitos.
Lo más recomendable es el suero de rehidratación oral.
5. Suspender la lactancia materna
Si el bebé toma lactancia materna, generalmente puede continuar tomándola, ofreciendo tomas más frecuentes y pequeñas.
6. Pensar que hay que esperar muchas horas para volver a comer
Una vez que el niño deja de vomitar y tiene apetito, puede empezar a comer progresivamente.
7. Dar medicamentos para cortar los vómitos sin indicación médica
Los medicamentos antieméticos no deben utilizarse sin indicación del pediatra.
8. No vigilar la hidratación
El mayor riesgo de los vómitos es la deshidratación.
Es importante observar si el niño:
9. No consultar cuando aparecen signos de alarma
Es importante acudir al pediatra si aparecen:
10. Pensar que la dieta “blanda” debe mantenerse muchos días
Una vez que el niño mejora, puede volver progresivamente a su alimentación habitual.
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.