Enfermedades

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La diarrea en niños es uno de los problemas de salud más frecuentes en la infancia y uno de los motivos de consulta más habituales en pediatría. Aunque suele preocupar mucho a las familias, en la mayoría de los casos se trata de un proceso leve y autolimitado, que se resuelve en pocos días con una correcta hidratación.
En la mayoría de los casos la diarrea forma parte de una gastroenteritis aguda infantil, generalmente causada por virus.
Comprender por qué aparece la diarrea, cómo tratarla en casa y cuándo consultar al pediatra ayuda a manejar esta situación con tranquilidad y seguridad.
Se considera diarrea en niños cuando aparecen:
En lactantes pequeños la frecuencia de las deposiciones puede ser muy variable, por lo que el dato más importante es el cambio en la consistencia de las heces.
La diarrea aguda suele durar menos de 7-10 días.
La causa más frecuente de diarrea infantil son las infecciones gastrointestinales, especialmente por virus.
1. Virus (la causa más frecuente)
Los virus producen aproximadamente 70-80 % de las gastroenteritis infantiles.
Los más habituales son:
Se transmiten fácilmente por vía fecal-oral, por contacto con manos, juguetes o superficies contaminadas.
2. Bacterias
Son menos frecuentes, pero pueden provocar cuadros más intensos.
Entre las bacterias más comunes se encuentran:
Suelen sospecharse cuando aparece:
3. Parásitos
Son menos habituales, pero pueden aparecer en casos de:
El parásito más frecuente es Giardia intestinalis.
La diarrea suele acompañarse de otros síntomas digestivos.
Los más frecuentes son:
En la mayoría de los niños la enfermedad dura entre 3 y 7 días.
El problema más importante de la diarrea en niños es la pérdida de líquidos y sales minerales, que puede provocar deshidratación.
Signos que pueden indicar deshidratación en niños:
La hidratación adecuada es la medida más importante del tratamiento.
1. Rehidratación oral
El tratamiento fundamental es la rehidratación oral.
Se recomienda utilizar soluciones de rehidratación oral disponibles en farmacia.
Se deben ofrecer pequeñas cantidades frecuentes, especialmente si también hay vómitos.
2. Mantener la alimentación
No es recomendable dejar al niño en ayunas.
Se aconseja mantener una alimentación adaptada a su apetito.
La lactancia materna nunca debe suspenderse.
3. Medicación
En la mayoría de los casos no es necesaria medicación.
Los antidiarreicos no se recomiendan en niños.
Se recomienda consultar con un profesional sanitario si aparece alguno de estos signos:
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.