Enfermedades

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La anemia en el recién nacido se define como una concentración de hemoglobina o de glóbulos rojos por debajo de la media para la edad. Es uno de los problemas más frecuentes en los recién nacidos prematuros y que puede tener consecuencias en su desarrollo.
El signo más frecuente es la palidez de piel. Según la velocidad de aparición de la anemia y su causa, se pueden ver otras manifestaciones.
La anemia puede aparecer de forma aguda, en ese caso los síntomas principales son taquicardia, tensión baja y mal estado general.
Si la anemia se presenta de forma crónica los bebés pueden no tener ningún síntoma, pero también se pueden encontrar problemas de retraso de crecimiento, fatiga en la alimentación, soplo cardiaco y palidez.
Las causas de la anemia son muchas, pero de manera general se pueden resumir en:
En cualquier momento en que se observen los síntomas descritos previamente. En cualquier caso, en la consulta de seguimiento de un bebé prematuro se incluye siempre el tratamiento y la prevención de la anemia del prematuro.
Para hacer el diagnóstico de la anemia es necesario realizar una historia clínica completa, que incluya los datos de la familia, del embarazo y del parto y una exploración física detallada. También se necesita un análisis de sangre, donde se buscan datos sobre el origen de la anemia. Pueden ser necesarias pruebas para descartar las principales causas de anemia, como son el grupo sanguíneo materno y del recién nacido, los niveles de bilirrubina en sangre y otras.
Lo habitual es intentar prevenir la anemia antes de que aparezca. Durante el ingreso de los niños en las unidades neonatales se intentan minimizar las extracciones de sangre para evitar la anemiaposterior.
En caso de necesitar tratamiento, será diferente en función de la causa de la anemia. Si se trata de una anemia aguda se administrará una transfusión de sangre. Para prevenir la anemia crónica del bebé prematuro es recomendable que todos reciban suplementos de hierro, por lo menos hasta el año de edad o hasta que la alimentación complementaria aporte la cantidad de hierro suficiente. Normalmente, el pediatra es el que pauta este suplemento y el que decide el momento más adecuado para retirarlo.
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.