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Desarrollo del niño sano / Promoción de la salud

Embarazo y lactancia

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Escrito por Marta Costa Romero

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Durante la lactancia, especialmente si esta se alarga, las madres pueden volver a quedarse embarazadas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda alimentar al bebé con lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y su mantenimiento, junto a la alimentación complementaria, durante los primeros 2 años de vida, pudiendo alargarse todo lo que la madre y el lactante deseen. Es por eso por lo que durante este periodo de lactancia muchas madres pueden volver a quedarse embarazadas.

Función reproductiva durante la lactancia

La lactancia materna disminuye la fertilidad; es un mecanismo de la naturaleza que permite a la madre recuperarse del parto anterior y dedicarse a su hijo en exclusiva.

El mecanismo por el que durante la lactancia se produce la supresión de la ovulación y de la regla es un complejo proceso hormonal en el que participan la hipófisis y el hipotálamo (glándulas situadas en la cabeza), el ovario y la mama.  Esta reducción de la fertilidad tiene una duración variable y se relaciona con la succión, no obstante, a partir de los seis meses tras el parto, la ovulación y la regla pueden aparecer en cualquier momento, aunque la lactancia materna continúe. Es importante conocer que los primeros ciclos menstruales pueden producirse sin ovulación (anovulatorios) y que los ciclos suelen ser irregulares.

Lactancia materna durante el embarazo

En ciertas culturas se defiende el destete del hermano mayor por la creencia ancestral de que el mayor podría absorber el espíritu del niño aún no nacido a través de la leche de la madre. En el mundo occidental también se suele recomendar el cese de la lactancia del mayor por muy diversas razones, en muchas ocasiones sin respaldo científico.

¿Cuál es la realidad?

En la mayoría de los casos no es necesario destetar al niño amantado durante el embarazo de su próximo hermano. De hecho, si el hermano mayor es aún un lactante de pocos meses, está justificado el mantenimiento de la lactancia para aportar todos los factores beneficiosos de la leche de madre.

¿Cuál es la repercusión de la lactancia materna durante el embarazo?

  • En la madre: la energía que precisa la madre durante el embarazo aumenta si además está dando el pecho; no obstante, se ha demostrado que las mujeres pueden asumirlo sin que se afecte el crecimiento del feto. Tampoco hay repercusión sobre el contenido mineral óseo ni una mayor tendencia a la osteoporosis, siempre que la mujer esté sana y bien nutrida. Por otro lado, durante el embarazo, la mama y el pezón están mas sensibles, lo que puede provocar molestias e incluso dolor en las tomas. Este hecho puede atenuarse con el uso de ropa interior adecuada y buscando la mejor postura durante las tomas.
  • Sobre la lactancia: el embarazo puede modificar el sabor y la cantidad de leche (especialmente a partir del segundo trimestre), lo que puede hacer que el niño la rechace. Lo mismo sucede cuando al final del embarazo se secreta calostro. Un estudio realizado por la liga de leche demostró que la tasa de destete espontáneo del niño ante el embarazo de la madre llega al 60-70%. Otros autores observaron una tasa de mantenimiento de la lactancia del 40% en el segundo trimestre de embarazo y únicamente del 3% en el tercer trimestre.
  • Sobre el hermano mayor: lactar durante el embarazo no supone ningún riesgo para el hijo mayor. En caso de que se trate de un bebé menor de seis meses, deberá controlarse el peso de forma regular, ya que la disminución de la producción de la leche puede provocar que tome menos de lo que necesita.
  • Sobre el feto: las madres con buen estado nutricional son capaces de nutrir al feto y producir leche simultáneamente, por lo que el crecimiento fetal no se ve afectado.
  • Sobre el embarazo: se sabe que la succión del pecho estimula la producción de oxitocina, lo que puede provocar contracciones del útero y desencadenar abortos o partos prematuros. No obstante, el útero gestante de la mayoría de las mujeres tiene un alto grado de insensibilidad a esta hormona hasta la 40 semana de embarazo, por lo que no tendría que haber problemas. Además, la duración de la oxitocina en sangre tras la succión es muy breve.

Indicaciones médicas del destete

Solo en las siguientes circunstancias se recomienda abandonar la lactancia:

  • Embarazos gemelares
  • Embarazos de alto riesgo
  • Contracciones durante la toma
  • Hemorragias vaginales
  • Amenazas de aborto o de parto prematuro

Conclusión final

En un embarazo que va bien y sin ninguna sospecha de que exista un riesgo, la decisión de continuar amamantando depende del bienestar de la madre y el niño lactante. La madre no debe sentirse culpable ni cuestionada, elija la opción que elija. Si se opta por el destete es recomendable realizarlo de forma progresiva, sin ofrecer pero sin negar, supliendo las tomas por cariño y contacto estrecho.

¿Dónde puedo encontrar más información?

AEP. Preguntas frecuentes sobre lactancia materna

Alba Lactancia Materna. Lactancia materna durante el embarazo y en tándem

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La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

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Vacuna COVID-19 y embarazo o lactancia

El CAV-AEP recomienda que las mujeres en las que esté indicada la vacunación de la covid no la demoren durante el embarazo y la lactancia La infección por el SARS-CoV-2 durante la gestación está asociada a un mayor riesgo de enfermedad grave, a complicaciones en la mujer y a resultados perinatales desfavorables (por ej. parto prematuro). El uso de las vacunas contra la covid autorizadas en la Unión Europea está mostrando una elevada efectividad en la prevención de la enfermedad grave y las muertes por covid, y también contra la infección asintomática, aunque en este caso no se ha establecido su magnitud. Los ensayos que permitieron la autorización de las vacunas de la covid no incluyeron embarazadas, por lo que inicialmente no se aconsejó la vacunación sistemática de estas, salvo circunstancias individuales de elevado riesgo. Algo similar ocurrió con la lactancia materna. Ahora, tras más de 24 meses de uso extenso de las vacunas se considera que: Es importante prevenir la infección en las embarazadas mediante la vacunación. La vacunación de las gestantes es segura, a la luz de la información disponible y la experiencia acumulada. La vacunación es compatible con la lactancia materna ( e-Lactancia ). Basándose en las fichas técnicas (EMA), en las guías del Ministerio de Sanidad , en la experiencia acumulada expresada en la bibliografía disponible y en los documentos técnicos y recomendaciones vigentes en países de nuestro entorno, el Comité de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) realizó con fecha de julio de 2021 (actualizadas al año siguiente) unas recomendaciones sobre la vacunación de la covid en el embarazo y durante la lactancia materna: Antes del embarazo Las mujeres que planeen una gestación pueden recibir cualquier vacuna de la covid de las recomendadas para su edad, sin necesidad de esperar un tiempo entre la vacunación y la concepción. Durante el embarazo Las embarazadas pueden ser vacunadas frente a la covid (y es conveniente no demorarla de forma injustificada) en cualquier momento del embarazo. Deben usarse en estos casos preferentemente las vacunas de ARNm: Comirnaty (Pfizer) y Spikevax (Moderna). Lactancia materna Las mujeres que dan el pecho a sus bebés pueden recibir las vacunas de la covid sin necesidad de suspender la lactancia ni demorar la vacunación. Aunque según las guías técnicas de las vacunas autorizadas, cualquiera de ellas podrían ser utilizadas en la mujer que lacta, el Ministerio de Sanidad recomienda usar preferentemente una vacuna de ARNm (Comirnaty y Spikevax). Esta recomendación de uso de una vacuna de ARNm en el embarazo y la lactancia se debe a la mayor experiencia y disponibilidad de estas vacunas en nuestro medio, y a la recomendación explícita del Ministerio de Sanidad. Debe tenerse en cuenta que en otros países podrían utilizarse otras vacunas, según la disponibilidad y las recomendaciones locales. Es importante recordar que la seguridad de las vacunas de la covid en mujeres durante la gestación y en el periodo de lactancia materna despierta una importante preocupación en los profesionales y en la población, por razones obvias fáciles de entender, por el posible riesgo de daños sobre el feto en desarrollo, en la capacidad reproductiva de la mujer y en el lactante que se alimenta con la leche de su madre. La importancia de estas cuestiones y la limitada información aún disponible sobre ellas hace necesario mantener la vigilancia de los posibles efectos secundarios e intensificar la investigación. Estas recomendaciones siguen vigentes. No obstante, las recomendaciones actuales también deben considerarse provisionales y podrán ser actualizadas y adaptadas si fuera necesario.

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Embarazo y parto

La duración habitual de un embarazo es de 40 semanas, si bien se considera normal entre 37 y 42 semanas El parto siempre genera muchas dudas y algunos temores, sin embargo, la abundante literatura sobre el tema y sobre todo la información del médico y la matrona ayudarán a afrontar la cita con tranquilidad. ¿Cuál es la duración normal de un embarazo? La duración habitual de un embarazo es de 40 semanas, si bien se considera normal entre 37 y 42 semanas. Para calcular de cuánto tiempo se está embarazada se considera que el primer día de gestación es el primer día de la última regla. Se “cumple” o se “sale de cuentas” la semana 40 de gestación. Durante ese tiempo se van creando unos sentimientos y vínculos afectivos muy especiales con el futuro bebé. Consciente o inconscientemente, los padres se van preparando para el que va a ser, casi con toda seguridad, el acontecimiento más importante de sus vidas: el nacimiento de un hijo. Un proceso natural El embarazo y el parto son procesos naturales, fisiológicos, que hay que vivir con satisfacción y expectativas positivas de cambio para los padres. En algunos casos, los menos, se producen alteraciones clínicas que necesitan cuidados y precauciones para evitar complicaciones. Son los embarazos de riesgo. En ocasiones el embarazo, el parto y el puerperio (periodo de recuperación tras el parto) no son situaciones exentas de riesgos. Si los problemas se detectan pronto, la mayoría se podrán controlar y resolver adecuadamente. Informarse durante el embarazo Existen muchos cursos de educación maternal y de preparación para el parto. Las matronas de atención primaria u hospitalaria realizan una actividad muy importante controlando el embarazo y asesorando y orientando para el parto. La educación maternal es la mejor forma de conocer cómo se desarrolla un embarazo, qué cuidados hay que tener y las situaciones en las que la futura madre se va a encontrar. Además, sirve para prepararse para el parto, para relajarse cuando empiecen las contracciones, así como para conocer los primeros cuidados del bebé y todo lo relacionado con la lactancia materna. En definitiva, la educación ayuda a conocer cómo se desarrolla un embarazo, qué es un parto, cómo se inicia y qué medidas se pueden tomar para que sea lo más satisfactorio posible para todos. El embarazo y el nacimiento de un hijo pueden generar algunos miedos y dudas que hay que disipar para procurar el bienestar de la madre, del recién nacido y de la familia. Estas inseguridades suelen ser mayores en padres primerizos. No hay que dudar en consultar con la matrona, el médico de familia o el ginecólogo todas las dudas que surjan, ya que sus consejos ayudarán a llevar un embarazo más tranquilo y satisfactorio. Aunque actualmente se tiene acceso a mucha información por diversos medios, el asesoramiento de los profesionales será, seguramente, la mejor solución para cualquier duda o problema que se plantee. Hay vacunas específicas recomendadas en el embarazo, como la de la gripe y la de la tosferina. A tener en cuenta en las últimas semanas de embarazo Normalmente, entre las semanas 35 y 37 del embarazo, se hace un cultivo rectal y vaginalpara detectar una bacteria –estreptococo del grupo B– que puede producir infecciones graves en los recién nacidos que resultan contagiados en el canal del parto. Si el resultado es positivo, para que el bebé no se infecte hay que administrar a la madre un antibiótico como mínimo 4 horas antes del final del parto. A partir de la semana 38 suele iniciarse la prueba de los monitores. Se coloca un monitor que registra la frecuencia cardíaca del feto y los cambios que se producen con las contracciones uterinas, para ver si hay “bienestar fetal”. Durante el parto, se pone el mismo aparato para vigilar el estado del feto durante todo el proceso. Durante las últimas semanas de gestación también se suele hacer un análisis de sangre para comprobar que todo está bien. Hay que recordar llevar el “Documento de salud de la embarazada” o los informes de los controles que se hayan realizado durante el embarazo: ecografías, analísis, etc. Son importantes para valorar si existen factores de riesgo y prevenir complicaciones durante el parto. ¿Dónde puedo encontrar más información? Guía práctica para padres. Desde el nacimiento hasta los 3 años. Asociación española de Pediatría

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Preparando un embarazo

Es importante planificar los embarazos, de modo que nos situemos en la línea de salida en las mejores condiciones posibles La salud de la mujer en el periodo preconcepcional determina su salud durante el embarazo. Según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, solo la mitad de los embarazos en España son planificados y solo un 10% de las parejas que planifican su embarazo acuden a una consulta médica preconcepcional. Si planificar el embarazo es importante en una mujer sana, lo es especialmente en aquellas con patologías de base como diabetes, hipertensión arterial, enfermedad inflamatoria intestinal o enfermedades autoinmunes; en estos casos la mujer debe ser asesorada adecuadamente por un equipo médico multidisciplinar, con el objetivo de ajustar su estado basal y su tratamiento de cara al embarazo. ¿Cuáles son las recomendaciones más importantes? Dieta: Se recomienda una dieta equilibrada y variada con un adecuado aporte de todos los nutrientes, así como restringir el consumo de cafeína y evitar el alcohol. En cuanto al aporte de micronutrientes, revisten especial importancia el ácido fólico y el yodo: Ácido fólico: se ha demostrado que un adecuado aporte durante el periodo preconcepcional y las primeras semanas de embarazo reduce la incidencia de defectos del tubo neural. Está presente en diferentes alimentos como verduras y hortalizas, frutas, frutos secos, cereales o legumbres. Los requerimientos de folatos aumentan considerablemente durante las primeras etapas del embarazo, por ello es recomendable iniciar la suplementación farmacológica diaria con ácido fólico desde 4 semanas antes de la concepción hasta 12 semanas después. En mujeres de bajo riesgo se recomienda un aporte de entre 0,4 y 0,8 mg/día de ácido fólico. En mujeres de alto riesgo (defecto de tubo neural en gestación previa, antecedentes familiares de defectos del tubo neural, diabetes, epilepsia, dietas vegetarianas estrictas) se recomienda que el aporte sea de 4 mg/día. Yodo: forma parte de las hormonas tiroideas y es otro de los micronutrientes a cuyo aporte debemos prestar atención durante la etapa preconcepcional, el embarazo y la lactancia. La ingesta diaria recomendada es de 150 mcg/día durante la etapa preconcepcional, ascendiendo a 200 mcg/día durante embarazo y lactancia. Debemos garantizar un adecuado aporte dietético de yodo en la etapa preconcepcional mediante la ingesta de sal yodada y al menos tres raciones diarias de lácteos, teniendo en cuenta que una ración de lácteos equivale a un vaso de leche, 2 yogures o 80 gramos de queso fresco. Si el aporte dietético es insuficiente, puede ser necesaria la suplementación farmacológica, aunque en nuestro medio esta decisión ha de ser individualizada. Por ello, es recomendable que consultes con tu médico. Es importante además realizar un buen lavado de frutas y verduras, cocinar bien carnes y pescados, consumir leche y derivados pasteurizados, así como llevar a cabo una rigurosa higiene de manos, con la finalidad de evitar infecciones como la toxoplasmosis o la listeriosis. Control del peso: la obesidad ocasiona toda una serie de cambios a nivel endocrino que pueden causar problemas de fertilidad. Además, se relaciona con ciertas complicaciones durante la gestación, aumentando especialmente el riesgo de diabetes gestacional y preeclampsia. Un adecuado control del peso en el periodo preconcepcional repercutirá positivamente en la gestación. Ejercicio físico: realizar ejercicio físico regularmente y de intensidad adecuada a la capacidad física de cada persona siempre es recomendable, más aún en esta etapa preconceptiva. Tabaco y otras drogas: se recomienda abandonar por completo el consumo de tabaco, no solo por parte de la mujer, sino también por parte de su pareja y convivientes. Evidentemente, debe evitarse también el consumo de alcohol y de otras drogas de abuso. Consumo de medicamentos: las mujeres que consumen medicación de forma habitual deben consultar con su médico para valorar si esta es compatible o no con la gestación y si es necesario realizar ajustes en el tratamiento. Vacunas: es importante comprobar que el calendario vacunal se encuentre al día antes de buscar un embarazo. Recuerda que tras la administración de vacunas vivas atenuadas es necesario posponer la concepción al menos cuatro semanas. Si bien todas estas recomendaciones deben ser tenidas en cuenta, es importante realizar una consulta médica preconcepcional para así realizar una evaluación individualizada, teniendo en cuenta posibles factores de riesgo.

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Embarazo y vacunas: antes, durante y después

La vacunación de la mujer en torno al embarazo (antes, durante y después), una oportunidad para proteger a la madre, al feto y al futuro recién nacido La vacunación de la mujer en torno al embarazo (antes, durante y después) provoca dudas y preocupación y, en ocasiones, se desaprovechan oportunidades para proteger tanto a la madre como al feto y al futuro recién nacido frente a enfermedades graves. ¿Qué vacunas se deben recibir cuando se planea un embarazo? El objetivo en este momento es asegurar la protección vacunal óptima de la mujer. Para ello: Se debe comprobar, y completar en su caso, el calendario vacunal correspondiente a su edad. Es especialmente importante la vacunación frente al sarampión, la rubeola, la parotiditis, así como frente a la varicela, la hepatitis B y el tétanos. Por precaución, en el caso de haber recibido vacunas con gérmenes vivos atenuados como son la fiebre amarilla, la fiebre tifoidea oral, la triple vírica, la gripe intranasal o la varicela, se debe evitar el embarazo durante los 28 días siguientes a la vacunación. En cuanto a las vacunas covid se pueden recibir en cualquier momento del embarazo y no es preciso evitar la búsqueda del embarazo tras esta vacunación. ¿Qué vacunas se deben administrar durante el embarazo? Las vacunas en este momento tienen como objetivo proteger a la gestante y a su futuro bebé. Existen tres vacunas recomendadas para TODAS las mujeres y en cada embarazo Vacuna antigripal: se debe recibir la vacuna inyectable durante la temporada gripal tan pronto como se pueda y en cualquier momento del embarazo, con independencia de las semanas de gestación transcurridas. Esta vacuna se recomienda porque los cambios que ocurren durante la gestación aumentan las complicaciones de la gripe natural, que pueden ser incluso graves tanto para la madre como para el feto. Vacuna frente a la covid: se pueden recibir en cualquier momento del embarazo, dada la gravedad de la enfermedad para la embarazada y para el feto y no es preciso evitar la búsqueda del embarazo tras esta vacunación. Vacuna frente a la tosferina: se recomienda en todos los embarazos a partir de la semana 27 de gestación, preferiblemente entre la semana 27 y la 32. Durante los primeros 3 meses de vida la tosferina es una enfermedad grave, incluso en algún caso mortal. La vacunación de la madre durante el embarazo hace que ella produzca anticuerpos que llegan al feto y protegen al bebé durante los primeros meses, que son los de mayor riesgo. Además, todavía no se ha iniciado el calendario vacunal infantil. ¿Existe alguna vacuna contraindicada durante el embarazo? En la gestación solo están contraindicadas, por precaución, las vacunas con gérmenes vivos atenuados (fiebre amarilla, fiebre tifoidea oral, triple vírica, gripe intranasal y varicela). De todas formas, no hay pruebas de que sea perjudicial para el embrión o feto, por lo que si por algún motivo son administradas no sería razón para la interrupción del embarazo. No se recomienda la vacunación frente al papiloma humano, a pesar de que es una vacuna muerta, por no tener datos de eficacia y seguridad durante este periodo. ¿Y qué vacunas se deben administrar después de la gestación? Las madres que no se vacunaron durante el embarazo deberán recibir tras el parto la vacuna frente a la tosferina y si es temporada de gripe, la vacuna antigripal pues suelen ser ellas quienes contagian con más frecuencia a sus bebés recién nacidos. También deben recibir la vacuna covid, si no la recibieron en el embarazo. La lactancia materna no contraindica ninguna vacuna , incluidas las de la covid, ni en el hijo amamantado ni en la madre. ¿Y respecto a las vacunas frente al coronavirus SARS-CoV-2? Las vacunas de la covid pueden administrarse antes, durante y después de la gestación si están indicadas. La vacunación durante el embarazo y la lactancia materna debe llevarse a cabo con vacunas de ARNm (Comirnaty de Pfizer y Spikevax de Moderna), pues son las que reunen más experiencia y han demostrado ser eficaces y seguras. No es preciso esperar un tiempo determinado tras esta vacunación para buscar un embarazo, como si ocurre con las vacunas vivas. ¿Dónde puedo encontrar más información? CAV-AEP. Embarazo y vacunas Manual de vacunas en línea de la AEP (Comité Asesor de Vacunas)

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Vacuna frente a COVID-19 y lactancia materna

Desde que la Unión Europea autorizó el uso de las vacunas frente al COVID-19 (BioNTech & Pfizer y Moderna), su uso en mujeres lactantes ha suscitado muchas dudas e inquietudes. Ello se debe a que en los ensayos realizados no se incluyeron mujeres en periodo de lactancia y a que no se dispone de evidencias concluyentes de la transmisión del SARS-CoV2 de las madres al recién nacido, ni datos sobre la excreción de estas vacunas a través de la leche materna. Teniendo en cuenta las recomendaciones provisionales del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) , de la Asociación para la Promoción e Investigación en Lactancia (APILAM) en su web e- lactancia , de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al nacimiento y la lactancia (IHAN ) y de otras organizaciones científicas nacionales e internacionales, el día 14 de enero de 2021 el Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP (CNYLM-AEP) emitió un documento de RECOMENDACIONES sobre VACUNA FRENTE A COVID-19 y LACTANCIA MATERNA. En dicho documento, el CNYLM-AEP recoge que: La vacunación de la madre lactante frente al COVID-19 es segura para la madre, para la lactancia y para el bebé, porque: son vacunas de ARNm que no contienen microorganismos vivos y por tanto no tienen capacidad de infectar; no se ha demostrado la presencia de componentes activos de la vacuna en la leche; y la salud de la madre es clave para la lactancia y la salud de sus hijos. La madre debe recibir la mayor información posible por parte del sistema sanitario para tomar una decisión informada tanto sobre la lactancia como sobre la vacunación. Se debe valorar iniciar con normalidad y no suspender la lactancia materna en mujeres que reciban cualquiera de las tres vacunas frente al COVID-19 disponibles actualmente en nuestro país (Comirnaty, Moderna o AstraZeneca) y no demorar la vacunación si está indicada. Las mujeres que amamantan no son un grupo de mayor riesgo de enfermedad grave por COVID-19 y, por tanto, deben tener la misma oportunidad de vacunación que la población general. Se deben vigilar los posibles efectos adversos que se presenten y notificarlos. Estamos seguros de que este documento será útil para aclarar las dudas que tienen muchas madres lactantes sobre este tema. No obstante, como el mismo comité advierte, se trata de recomendaciones provisionales que pueden ir variando en función de la información que se vaya recogiendo en los próximos meses sobre estas vacunas y otras que se vayan aprobando. Para más información: https://www.aeped.es/sites/default/files/aep_lactancia_y_vacuna_covid_2021.pdf https://vacunasaep.org/profesionales/noticias/covid-vacunacion-embarazo-y-lactancia

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Alcohol durante el embarazo

El alcohol produce daños graves e irreversibles al feto. El único consumo seguro de alcohol durante el embarazo es el CONSUMO CERO ¿Afecta el consumo de alcohol durante el embarazo? Sí. El consumo de alcohol durante el embarazo puede producir deficiencias físicas, mentales y motoras al bebé que le pueden afectar durante toda su vida, siendo una de las sustancias de abuso más peligrosas para el desarrollo fetal. El consumo de alcohol aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de parto prematuro. Los niños pueden nacer con rasgos faciales alterados (cabeza pequeña, maxilar superior pequeño, etc.) y malformaciones en el corazón, los riñones, el tubo digestivo, las extremidades, etc. Además, puede generar un retraso en el crecimiento y desarrollo psicomotor que puede ir desde moderado a profundo, pudiendo provocar problemas de hiperactividad, dificultad para memorizar, hablar o coordinarse. De hecho, el alcohol es la primera causa no genética de retraso mental. ¿Qué es el Síndrome Alcohólico Fetal? Es el término médico que define el conjunto de alteraciones que pueden afectar a los bebés cuyas madres consumieron alcohol durante el embarazo. En realidad, este síndrome, propiamente dicho, aparece en los casos más graves. En la gran mayoría, se produce algunas de estas manifestaciones. Por eso se habla del "síndrome alcohólico fetal", en el primer caso, y de "trastornos relacionados con el síndrome alcohólico fetal" en los otros. ¿Por qué daña el consumo de alcohol al bebé si es la mujer la que consume? El alcohol pasa directamente al bebé atravesando la barrera placentaria. Cuando una mujer embarazada bebe alcohol, al cabo de una hora ella y su bebé tienen la misma concentración de alcohol en sangre. ¿El consumo de alcohol daña a unos órganos más que a otros? Puede afectar a todos los órganos. No obstante, el sistema nervioso y, en concreto, el cerebro, es más vulnerable al consumo de alcohol. También depende del momento en el embarazo en el que se produzca ese consumo y los órganos que se estén desarrollando en ese momento. ¿Existe algún periodo durante el embarazo en el que consumir alcohol pueda considerarse seguro? No. Beber alcohol en cualquier momento del embarazo puede dañar al feto, aunque, en general, se considera que el primer trimestre de la gestación es un periodo especialmente vulnerable a todos los agentes tóxicos o dañinos para el bebé debido a que durante este periodo se lleva a cabo la mayor parte del desarrollo de los órganos del bebé. ¿Qué cantidad de alcohol puede considerarse segura durante el embarazo? Ninguna. No existe un límite de consumo que sea seguro, por lo que el único consumo seguro de alcohol durante el embarazo es el CONSUMO CERO. ¿Existe alguna relación entre la cantidad de alcohol que se ingiere durante el embarazo y el efecto que produce sobre el bebé? A medida que aumenta el consumo, se incrementa el daño. Los mayores problemas se producen en niños cuyas madres consumen alcohol de forma habitual. Sin embargo, el consumo ocasional de grandes cantidades, por ejemplo en los casos de borracheras, aumenta también la probabilidad de que el desarrollo del bebé se vea seriamente afectado. ¿Hay bebidas alcohólicas más perjudiciales? El daño no depende del tipo de bebida consumido sino de la cantidad de alcohol ingerido y la frecuencia con que se realiza. ¿Se puede consumir alcohol durante la lactancia? No. El alcohol pasa a la leche materna y es como si el bebé lo consumiera. Todavía hay personas que creen que el alcohol aumenta la cantidad de leche materna y mejora su calidad. Nada más erróneo. El consumo de alcohol durante la lactancia podría reducir la cantidad de leche que la madre produce. ¿Puede tomar alcohol una mujer que quiere quedarse embarazada? Si se está planificando un embarazo no se aconseja el alcohol, ya que puede producir disminución de la fertilidad y alteraciones del ciclo menstrual. Además, suele ocurrir que, cuando la mujer confirma que está embarazada ya han transcurrido algunas semanas de embarazo, que son cruciales puesto que coinciden con las etapas iniciales del desarrollo embrionario del bebé en las que éste es especialmente vulnerable a cualquier agente perjudicial. ¿Qué debo hacer si ya había consumido alcohol antes de saber que estaba embarazada? Lo más importante es no seguir consumiendo bebidas alcohólicas una vez confirmadoel embarazo. Es recomendable hablar con el ginecólogo o matrona con respecto a este tema y a otros hábitos que pueden suponer riesgos añadidos para su salud y la del bebé. Conocerlos ayudará a poder realizar las pruebas diagnósticas necesarias y a planificar las decisiones terapéuticas más adecuadas. En España, existe un Servicio de Información Telefónica para la Embarazada (SITE: 91822 24 36) en el que se pueden realizar consultas sobre diversos factores de riesgo para el desarrollo prenatal. ¿Perjudica más el alcohol a las mujeres que a los hombres? Sí. Aún incluso sin contar con las diferencias en el peso corporal entre hombres y mujeres (a menor peso corporal mayor daño), el alcohol alcanza en las féminas mayores concentraciones en sangre que en hombres. Ello se debe a la mayor proporción de grasa/agua en la mujer que hace más difícil la dilución del alcohol, y a que tienen también niveles más bajos de la enzima alcohol deshidrogenasa que participa de modo fundamental en la metabolización del alcohol. Modificado a partir del documento: Si estás embarazada, con el alcohol no hay excusa que valga. Embarazadas: cero alcohol. Ministerio de Sanidad.

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Lactancia materna: mitos y realidades

1. No tengo suficiente cantidad de leche para amamantar a mi bebé. FALSO El pecho produce la cantidad de leche en función de las demandas del bebé, siempre y cuando el número de tomas sea adecuado y la postura de succión sea correcta. VERDADERO 2. La lactancia deforma el pecho. FALSO El principal cambio del pecho se produce durante el embarazo, independientemente de que la madre dé el pecho o no. En todas las mujeres el pecho va cambiando en función de la edad, la grasa corporal y factores genéticos, aunque no den el pecho. VERDADERO 3. Durante la lactancia tengo que beber mucha agua, mucha leche y comer más de lo habitual. FALSO Es recomendable que la madre siga una dieta variada y equilibrada, que beba líquido según su sed. La producción de leche de la madre no depende de la leche que tome. VERDADERO 4. Si tomo alimentos que producen gases como judías, coliflor, etc., le pasaré los gases a mi bebé. FALSO Los alimentos que consume la madre no producen ni gases ni cólicos en el bebé. VERDADERO 5. No debo tomar alimentos con ajo, cebolla o picante mientras doy el pecho. FALSO Los cambios en el sabor de la leche, según los alimentos ingeridos por la madre, favorecerán que el bebé acepte los nuevos sabores cuando se introduzca la alimentación complementaria. VERDADERO 6. Hay que organizar un horario para dar el pecho. Si no, le estoy malcriando. FALSO Es preferible alimentar a demanda sin un horario fijo. De esta manera el bebé decide cuándo quiere comer. VERDADERO 7. Se debe dar siempre de los 2 pechos en cada toma. FALSO El primer pecho se debe vaciar bien antes de ofrecer el otro, para que el bebé obtenga la leche más rica en grasas, que sale al final. Algunos bebés solo toman un pecho en cada toma. VERDADERO 8. Mi madre no me pudo dar el pecho, así que yo tampoco podré. FALSO Lo que determina la cantidad de leche que se produce, a no ser que exista un problema médico, es la frecuencia con la que se alimenta al bebé. Cuanto más se le dé el pecho, más leche se producirá. No existe un factor hereditario, depende de realizar una técnica adecuada. VERDADERO 9. Si tengo el pecho pequeño produciré poca leche. FALSO Las mamas están compuestas de tejido glandular (donde se produce la leche), tejido graso y tejido conectivo de soporte. El tamaño de la mama depende más de la cantidad de grasa, que del tejido glandular. VERDADERO 10. Tengo los pezones planos o invertidos, no podré dar el pecho. FALSO En la mayoría de los casos son pezones planos elásticos, que con una buena técnica van saliendo poco a poco y permiten que la lactancia sea eficaz. VERDADERO 11. Los sustos, disgustos o problemas te pueden cortar la leche. FALSO De forma transitoria, en situaciones de estrés elevado, se puede dificultar la salida de la leche. En estos casos hay que poner al bebé al pecho con frecuencia, para vaciar bien el pecho y evitar que la retención de leche termine disminuyendo la producción. VERDADERO 12. Lo normal es que dar el pecho duela. FALSO Al inicio de la lactancia, hasta que se consigue una adecuada adaptación y una correcta succión, puede ser molesto. Posteriormente, si existe dolor, indica que hay algún problema (infección, mal agarre, etc.). VERDADERO 13. No tengo suficiente leche porque con el sacaleches sale muy poca. FALSO La cantidad que sale con un sacaleches suele ser menor que la leche disponible para el bebé y que él puede sacar. VERDADERO 14. Mi hijo quiere comer más frecuentemente, me estoy quedando sin leche. FALSO Existen episodios de mayor demanda de leche por parte del bebé que se denominan“baches de lactancia”. También en ocasiones el bebé hace más tomas por sed. VERDADERO. 15. Si tengo una mastitis (inflamación de la glándula mamaria) debo suspender la lactancia. FALSO La leche del pecho afectado no tiene ningún efecto perjudicial en el niño. La infección no se transmite al lactante y además, al continuar con la lactancia materna se mejora la evolución de la mastitis. VERDADERO 16. No puedo tomar ningún medicamento dando el pecho. FALSO Algunos medicamentos no se deben consumir durante la lactancia, pero otros son seguros. Es recomendable consultar www.e-lactancia.org . VERDADERO 17. Me van a realizar una cirugía con anestesia. ¿Debo suspender la lactancia? FALSO La mayoría de los anestésicos actuales son de eliminación muy rápida y permiten dar el pecho tan pronto como la madre esté despierta y se encuentre en condiciones. VERDADERO 18. Durante la lactancia no debo realizar deporte. FALSO El deporte y la lactancia son perfectamente compatibles y además es beneficioso para la salud de la madre. La práctica de ejercicio muy intenso de manera continuada solo es recomendable en deportistas profesionales. Se deben evitar deportes con riesgo de traumatismos en las mamas. VERDADERO 19. Amamantar a gemelos o mellizos con lactancia materna exclusiva no es posible. FALSO Es posible dar el pecho a gemelos pero se necesita más ayuda. Cuando la lactancia está bien establecida se puede dar a los dos bebés a la vez. Las demandas de cada bebé pueden ser distintas. VERDADERO 20. Durante la lactancia no me puedo quedar embarazada. FALSO Para que durante la lactancia materna no se produzca un embarazo, es necesario que se cumplan los siguientes condiciones: que el bebé sea menor de 6 meses, que solo tome pecho, con tomas frecuentes tanto de día como de noche, y que no se haya reanudado la regla despues del parto. Si esto se cumple, la eficacia de la lactancia materna para prevenir el embarazo es de hasta el 98%. VERDADERO 21. Tengo que lavarme el pecho antes y después de cada toma. FALSO Es suficiente la ducha diaria con agua y el jabón habitual y lavarse las manos en cada toma. El lavado excesivo del pezón elimina los aceites protectores naturales, favoreciendo la aparición de grietas y eccemas. VERDADERO 22. Si me quedo embarazada de nuevo, debo suspender la lactancia. FALSO Es posible llevar a cabo la lactancia materna durante todo el embarazo y después amamantar a los dos lactantes (lactancia en tándem). VERDADERO Video: Mitos relacionados con los cuidados maternos durante la lactancia

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Embarazo y vacuna de la tosferina

La vacunación de la embarazada contra la tosferina es la estrategia más efectiva para proteger al bebé de esta enfermedad durante sus primeros meses ¿En el embarazo, una vacuna en un brazo y dos en el otro brazo? Las vacunas específicas de la embarazada son la de la gripe, la de la tosferina y la de la covid. ¿Por qué vacunando a la madre se protege al bebé? Más del 40 % de los casos de tosferina se producían en niños menores de un año hasta que se implantó la vacunación de la embarazada. En más del 80 % de las ocasiones el contagio proviene de un adulto que convive con el bebé. Cuando una mujer embarazada recibe la vacuna de la tosferina, los anticuerpos de su sangre pasan al bebé a través de la placenta. La vacunación de la madre sirve de protección al bebé durante los 2 primeros meses de vida, cuando es aún muy pequeño para recibir la vacuna directamente. Además, estos anticuerpos maternos no parecen disminuir la respuesta a las vacunas que se le van a administrar al bebé. ¿Qué beneficios aporta la vacunación de las embarazadas? La mejor medida de protección para el recién nacido es la vacunación de la madre durante el embarazo. La administración de la vacuna, a partir de la semana 27 de gestación (includo desde la 20 si hay amenaza de parto prematuro), ofrece mayores garantías de que los anticuerpos de protección que crea la madre pasen al feto a través de la placenta. Mediante la vacunación de la mujer embarazada se consigue una doble protección: la protección de la mujer y también la de su futuro bebé hasta que este reciba, a los 2 meses de edad, la primera dosis de la vacuna. ¿Es segura la vacuna para embarazadas? La vacuna de la tosferina es segura y bien tolerada por las embarazadas. Esta vacuna, conocida como Tdpa , y que ofrece también protección contra el tétanos y la difteria, es una vacuna inactivada por lo que no supone ningún riesgo teórico para la madre ni el feto. Las dosis repetidas en embarazos sucesivos no suponen tampocon ningún riesgo para la mujer y de hecho es lo que se recomienda. ¿Existe experiencia de vacunación durante la gestación? En el caso de la gripe, la recomendación de la vacunación de la embarazada en cualquier momento de la gestación está extendida y aceptada en todo el mundo como una forma de proteger a la gestante (al comportarse como grupo de riesgo) y de prevenir la gripe en los primeros meses de vida del lactante, que es causa frecuente de hospitalización. En la última década hemos asistido a un cambio en las medidas preventivas contra la tosferina. En septiembre de 2012, el Reino Unido recomendó la vacunación contra la tosferina a las mujeres embarazadas entre las semanas 28 y 38 de la gestación. Esta medida fue tomada por el gobierno británico ante el elevado número de casos en ese país y, sobre todo, por el fallecimiento de 12 lactantes como consecuencia de esta enfermedad. Desde la implantación de la estrategia de vacunación frente a la tosferina en embarazadas han descendido los casos de forma global y, también, en los menores de 3 meses de edad. Esta estrategia de prevención es la única que se ha implantado frente a tosferina en ese país. Del total de mujeres embarazadas que dieron a luz en enero de 2013 en Inglaterra, el 60 % había aceptado vacunarse frente a la tosferina. En España, desde que Cataluña, en 2014, fuera la primera comunidad autónoma en incluir esta actividad preventiva, seguida poco después de Asturias, ya todas las CC. AA. incorporan en sus recomendaciones preventivas la vacunación de las gestantes a comienzos del tercer trimestre del embarazo. Da cada embarazo. Las coberturas son buenas , aunque mejorables y no podemos bajar la guardia porque la tosferina grave del lactante ha disminuido considerablemente desde que utilizamos esta estrategia. ¿Dónde puedo encontrar más información? ¿Qué es la tosferina? Vacuna de la tosferina La tosferina en el recién nacido

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Tips en lactancia materna

- Confía en tu cuerpo. El ser humano es un mamífero y como tal, está preparado para recibir leche materna. De hecho, es lo lógico desde el punto de vista filogenético. - La lactancia no debería doler más allá de los primeros días. Es normal sentir molestias al principio. El pezón no está acostumbrado a ese estímulo. Los pechos comienzan a fabricar leche. Pero más allá de esos momentos iniciales, si aparece dolor hay que consultar con profesionales expertos en lactancia para identificar la causa. - Fíjate en el agarre: que sea abierto, profundo y cómodo. Esto es fundamental. La boca del bebé debe estar bien abierta, con el labio inferior evertido y la lengua bien apoyada. El pezón apunta hacia el paladar del bebé. Pequeñas variaciones de la postura, tanto del bebé como de la madre, pueden suponer grandes cambios en el agarre, para bien o para mal. Si tienes molestias, un agarre inadecuado puede ser una de las principales causas. - Olvídate de los horarios: a demanda. Ofrece el pecho cuando busque alimento. Cambia al otro pecho cuando suelte o deje de mamar. La toma se termina cuando lo decide el bebé (o cuando se queda dormido al pecho). - Tu leche es suficiente. No necesita ningún otro alimento ni bebida hasta los 6 meses de edad. - Comprueba que el bebé está satisfecho y moja los pañales. Si se queda tranquilo después de la toma y orina varias veces al día, en principio indica que se está alimentando correctamente. - Consulta con tu Pediatra para las revisiones. Acude a las revisiones previstas para ir comprobando que todo está bien. - Si hay dificultades, acude a alguien experto en lactancia. Ante cualquier molestia o duda, acude a profesionales con formación en lactancia materna. - Procura mantenerla mínimo hasta los 2 años de edad. El momento del destete lo decidís únicamente vosotros. No dejes que otras personas se metan en vuestro proceso único e irrepetible. - No es un método anticonceptivo fiable. Si no deseáis un nuevo embarazo, es necesario utilizar otras medidas de anticoncepción eficaces. De hecho, en caso de que se produzca un nuevo embarazo, es posible continuar con la lactancia materna y compartir la alimentación de ambos bebés al nacer el pequeño (lactancia en tándem). - Disfruta de este regalo para ambos. Sus beneficios están demostrados a largo plazo. Feliz lactancia.

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Lactancia materna y vacunas

La lactancia materna no contraindica la administración de ninguna vacuna ni a la madre que lacta, ni al bebé, ni a quienes conviven con ellos ¿Se puede vacunar una mujer que amamanta? ¿Y al bebé? Rotundamente SÍ. La lactancia materna no contraindica la administración de ninguna vacuna ni a la madre, ni al bebé, ni a quienes conviven con ellos. Además, hay que tener en cuenta que: La lactancia materna nunca es un sustituto de las vacunas del lactante. Ambas son beneficiosas y complementarias. El lactante que está recibiendo lactancia materna puede y debe recibir las vacunas que le corresponden, incluidas las vacunas orales Las madres que amamantan a sus hijos y reciben alguna vacuna, pueden transferir defensas al lactante, en forma de anticuerpos que pasan a través de la leche y que podrían constituir una protección adicional aunque no significativa. Está demostrado que el acto de mamar unos minutos antes y durante la vacunación supone para el bebé un alivio del dolor y consuelo ante las molestias provocadas por los pinchazos (“tetanalgesia ”). Si la madre necesita recibir alguna vacuna que se pospuso por la gestación (triple vírica o varicela, por ejemplo), se recomienda hacerlo durante las primeras semanas tras el parto, esté o no amamantando a su hijo. Un hijo de madre portadora del virus de la hepatitis B si ha recibido al poco de nacer la vacuna y la inmunoglobulina específicas, puede ser amamantado sin riesgo de contagio. Existen algunas situaciones en las que se deben tomar ciertas precauciones: Si la madre tiene que recibir la vacuna frente a la fiebre amarilla , y el bebé tiene menos de 9 meses de edad, se debe suspender la lactancia y desechar la leche durante dos semanas. Si la madre u otro conviviente recibiera la vacuna frente a la varicela o el herpes zóster y presenta una erupción en la piel, se debe cubrir la zona afectada para evitar el contacto directo con el niño. En el caso de la vacunación frente a la covid con vacunas de ARNm y con vacunas con vector de adenovirus se recomienda mantener la lactancia tras la vacunación y no demorar esta por la lactancia. Las vacunas actualmente recomendadas en las mujeres con lactancia materna son las de ARNm. Al no tratarse de una vacuna con microorganismo vivo se estima, al igual que con las demás vacunas, que no hay riesgos relevantes para el lactante y la madre, ni hay que dejar pasar un tiempo para quedarse embarazada tras esta vacunación. ¿Dónde puedo encontrar más información? Comité Asesor de Vacunas de la AEP

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Embarazo y vacuna de la gripe

La gripe es una enfermedad peligrosa en la embarazada y en su hijo, por lo que se recomienda la vacunación en cualquier momento de la gestación Las vacunas específicas de la embarazada son la de la tosferina, la de la gripe y la de la covid. En el embarazo, una vacuna en un brazo y dos en el otro brazo- La gripe es una infección viral respiratoria que anualmente se repite durante el invierno y que padecen tanto los niños como los mayores. Por lo general, esta infección es leve y la recuperación resulta completa y sin secuelas, al cabo de varios días de fiebre y síntomas catarrales, con decaimiento y, a veces, también diarrea. La enfermedad no tiene tratamiento curativo y todo lo que se puede hacer es aliviar los síntomas y molestias que produce y vigilar la aparición de complicaciones. El mejor tratamiento preventivo, aparte del lavado de manos y evitar el contacto con enfermos, es la vacunación anual, pues el virus sufre modificaciones que hacen necesario revisar la composición de la vacuna en cada campaña. ¿Es peligrosa la gripe en el embarazo? Hay determinadas personas que, por su edad, situación, enfermedad o tratamiento, son más propensas a sufrir complicaciones de la gripe, algunas de ellas muy graves. En este grupo están las embarazadas. Se sabe que la gestación, en sí, es un periodo en el que el padecimiento de la gripe puede dar lugar a más complicaciones e ingresos hospitalarios en mujeres, por lo demás, sanas. La complicación más frecuente es la neumonía. ¿Qué ventajas tiene la vacunación? Además de la protección de la madre en un momento de especial riesgo, la vacunación durante el embarazo da defensas al futuro recién nacido, pues su madre le transmitirá los anticuerpos que fabrique como consecuencia de su vacunación y le proporcionará una barrera de protección contra la gripe durante los primeros meses de vida. Además, al resultar menos probable que la madre pase la enfermedad esa temporada gripal, también se evitará que ella sea la fuente de contagio para su hijo tras el parto. Se ha comprobado que la vacunación de la embarazada protege al recién nacido de infecciones respiratorias graves. ¿Es segura la vacuna de la gripe en la embarazada? La vacuna inyectable de la gripe ha demostrado ser segura para la futura madre y también para el feto. La vacuna de la gripe no está contraindicada en personas con alergia al huevo. ¿Cuáles son los efectos adversos? Los efectos secundarios son los habituales de otras vacunas inyectables, fundamentalmente locales (dolor y enrojecimiento en el sitio de la inyección) o generales leves (fiebre, malestar…). Son excepcionales otro tipo de reacciones. ¿Hay un momento mejor para recibir la vacuna? La vacuna de la gripe puede administrarse en todo momento de la gestación, incluido el primer trimestre del embarazo, una vez que comience la campaña anual de vacunación antigripal, generalmente en el mes de octubre. ¿Qué vacunas de la gripe son las más adecuadas para la gestante? Cualquier vacuna antigripal inyectable puede utilizarse para vacunar a las embarazadas, preferentemente las tetravalentes que contiene 2 tips A y 2 tipos B, pero deben evitarse las nuevas que se administran como espray por la nariz (intranasales), pues estas contienen virus vivos debilitados. ¿Cómo se pone la vacuna de la gripe? La vacuna se administra por medio de inyección intramuscular en el brazo. ¿Puede ponerse la vacuna de la gripe al mismo tiempo que otras vacunas? Sí. Se puede administrar al mismo tiempo que otras vacunas (por ejemplo, la de la tosferina o la de la covid), pero eligiendo lugares distintos para aplicar la inyección. ¿Quién recomienda la vacunación antigripal de las embarazadas? La vacunación de las embarazadas contra la gripe (y la de la tosferina y la de la covid) es una recomendación general que se aplica en todo el mundo y está aconsejada, asimismo, por las autoridades sanitarias españolas y las principales sociedades científicas de nuestro país. La Asociación Española de Pediatría también la recomienda .

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Alimentación durante el embarazo

El embarazo es un proceso fisiológico en el que es especialmente importante llevar una vida saludable Una alimentación equilibrada y segura, así como una actividad física adecuada, evitando el sedentarismo, van a favorecer la salud tanto de la madre como del futuro bebé. En la publicación “Alimentación segura durante el embarazo. Consejos básicos para 40 semanas de tranquilidad”, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), basándose en los conocimientos científicos más recientes, recoge algunos consejos básicos para seguir una alimentación segura durante la gestación. En esta etapa se deben tomar unas medidas higiénico-dietéticas básicas y hay que evitar el consumo de ciertos alimentos para prevenir riesgos que pueden tener consecuencias negativas tanto para el feto como para la madre. Estos consejos son generales. En cada caso, las recomendaciones nutricionales, así como la información sobre qué tipo de actividad física se puede realizar forma parte del control del embarazo y debe realizarlo un profesional sanitario. ¿Cuáles son los consejos nutricionales básicos? Algunas pautas sencillas para conseguir una alimentación sana y segura durante el embarazo son: Para beber la mejor bebida es el agua. Beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día. Moderar el consumo de sal. No se deben superar los 5 g. al día, contando la sal añadida durante el cocinado y la incluida en los alimentos. Consumir al menos 5 raciones de frutas y hortalizas al día, siempre peladas, lavadas o cocinadas, para cubrir las necesidades de vitaminas, minerales y fibra. Elegir preparaciones saludables de los alimentos (cocción, al vapor, a la plancha…), con aceite de oliva virgen. Consumir, siempre que sea posible, alimentos vegetales frescos, locales y de temporada, cereales integrales, legumbres, pescados, frutos secos, aceite de oliva… reduciendo el consumo de carnes rojas y procesadas y productos con alto contenido en sal, grasas y azúcares añadidos. Comer pescado 3 o 4 veces a la semana, principalmente pescado azul ya que aporta ácidos grasos omega-3 y otros nutrientes esenciales para el buen desarrollo del feto. Distribuir las comidas a lo largo del día de forma regular, aunque el número total de comidas dependerá de tus necesidades. Tomar un desayuno, una comida no muy abundante, una merienda ligera y cena pronto. Se puede añadir una pieza de fruta o un lácteo antes de acostarte. ¿Cuáles son las normas básicas de manipulación de los alimentos? Se deben lavar siempre las manos con jabón y agua caliente, al menos durante 20 segundos, antes y después de manipular los alimentos. Las manos y las superficies y utensilios de cocina utilizados se deben lavar a fondo después de manipular carnes, pescados, huevos, frutas y vegetales no lavados y cualquier otro alimento crudo. Guardar los alimentos cocinados en el frigorífico, en recipientes cerrados y colocados adecuadamente. Procurar que se consuman en poco tiempo y mantenerlos lejos de los quesos y alimentos crudos. Asegurarse de que el frigorífico mantiene la temperatura correcta (no superior a 5ºC). Seguir las instrucciones del etiquetado de los alimentos precocinados para calentarlos adecuadamente. ¿Qué precauciones se tienen que tomar con algunos alimentos? Leer detenidamente el etiquetado de los alimentos, especialmente las advertencias y condiciones de uso. Lavar las frutas, verduras y hierbas aromáticas crudas. Se puede utilizar agua con lejía apta para desinfección del agua de bebida (una cucharilla de café llena de lejía por cada litro de agua). Cocinar completamente la carne y el pescado (más de 70ºC al menos dos minutos). Refrigerar lo antes posible las sobras de comida (no deben estar más de dos horas a temperatura ambiente). Si se utiliza el microondas para cocinar o calentar alimentos, seguir las instrucciones del fabricante para elegir el tiempo y potencia adecuados. Tomar solo aquellos complementos alimenticios que indique el médico. Moderar el consumo de cafeína (café, té, chocolate, bebidas de cola, yerba mate…). ¿Qué alimentos y bebidas se deben evitar durante el embarazo? Alimentos crudos Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda (Brie, Camembert, tipo Burgos, mozzarella y quesos azules) si en la etiqueta no dice que estén hechos con leche pasteurizada. Brotes crudos (soja, alfalfa…). Huevos crudos o preparaciones elaboradas con huevo crudo (salsas y mayonesas caseras, mousses, merengues y pasteles caseros, tiramisú, helados caseros, ponches de huevo…). Carne cruda (carpaccios, steak tartar…) o poco hecha. Pescado crudo (sushi, sashimi, ceviche, carpaccios), pescado ahumado refrigerado o marinado, así como ostras, almejas o mejillones crudos. Frutas y hortalizas crudas que no se hayan pelado o lavado y desinfectado previamente (incluyendo ensaladas embolsadas, preparadas y las consumidas fuera de casa). Otros alimentos Pez espada o emperador, atún rojo, tiburón y lucio, por su potencial elevado contenido de mercurio. Carne de caza silvestre (animales abatidos en la caza como el jabalí o el venado). Productos cárnicos loncheados y quesos loncheados o rallados industriales. Quita la corteza de todos los quesos. Patés que se venden refrigerados. Si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis, evita el consumo de productos cárnicos crudos curados (chorizo, salchichón, salami, jamón curado…). Sí pueden consumirse después de cocinarse (en croquetas, rehogados, pizzas). Algunos alimentos envasados Sándwiches y otros alimentos envasados listos para consumir que contengan vegetales, huevo, carne, fiambres, pescado y derivados. No consumas directamente frutas y verduras congeladas envasadas si en el etiquetado indica que se deben cocinar. Si consumes zumos envasados, deben estar pasteurizados. Bebidas No tomar bebidas alcohólicas, ni productos que lleven alcohol. Evitar bebidas azucaradas y energéticas. Consumir los zumos recién exprimidos, no los preparados con antelación y conservados. ¿Dónde puedo encontrar más información? La AESAN actualiza sus consejos dietéticos para un embarazo sin riesgos

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