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Enfermedades / Promoción de la salud

Alcohol durante el embarazo

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Escrito por Ministerio de Sanidad

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El alcohol produce daños graves e irreversibles al feto. El único consumo seguro de alcohol durante el embarazo es el CONSUMO CERO

¿Afecta el consumo de alcohol durante el embarazo?

Sí. El consumo de alcohol durante el embarazo puede producir deficiencias físicas, mentales y motoras al bebé que le pueden afectar durante toda su vida, siendo una de las sustancias de abuso más peligrosas para el desarrollo fetal.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de parto prematuro. Los niños pueden nacer con rasgos faciales alterados (cabeza pequeña, maxilar superior pequeño, etc.) y malformaciones en el corazón, los riñones, el tubo digestivo, las extremidades, etc. Además, puede generar un retraso en el crecimiento y desarrollo psicomotor que puede ir desde moderado a profundo, pudiendo provocar problemas de hiperactividad, dificultad para memorizar, hablar o coordinarse. De hecho, el alcohol es la primera causa no genética de retraso mental.

¿Qué es el Síndrome Alcohólico Fetal?

Es el término médico que define el conjunto de alteraciones que pueden afectar a los bebés cuyas madres consumieron alcohol durante el embarazo. En realidad, este síndrome, propiamente dicho, aparece en los casos más graves. En la gran mayoría, se produce algunas de estas manifestaciones. Por eso se habla del "síndrome alcohólico fetal", en el primer caso, y de "trastornos relacionados con el síndrome alcohólico fetal" en los otros.

¿Por qué daña el consumo de alcohol al bebé si es la mujer la que consume?

El alcohol pasa directamente al bebé atravesando la barrera placentaria. Cuando una mujer embarazada bebe alcohol, al cabo de una hora ella y su bebé tienen la misma concentración de alcohol en sangre.

¿El consumo de alcohol daña a unos órganos más que a otros?

Puede afectar a todos los órganos. No obstante, el sistema nervioso y, en concreto, el cerebro, es más vulnerable al consumo de alcohol. También depende del momento en el embarazo en el que se produzca ese consumo y los órganos que se estén desarrollando en ese momento.

¿Existe algún periodo durante el embarazo en el que consumir alcohol pueda considerarse seguro?

No. Beber alcohol en cualquier momento del embarazo puede dañar al feto, aunque, en general, se considera que el primer trimestre de la gestación es un periodo especialmente vulnerable a todos los agentes tóxicos o dañinos para el bebé debido a que durante este periodo se lleva a cabo la mayor parte del desarrollo de los órganos del bebé.

¿Qué cantidad de alcohol puede considerarse segura durante el embarazo?

Ninguna. No existe un límite de consumo que sea seguro, por lo que el único consumo seguro de alcohol durante el embarazo es el CONSUMO CERO.

¿Existe alguna relación entre la cantidad de alcohol que se ingiere durante el embarazo y el efecto que produce sobre el bebé?

A medida que aumenta el consumo, se incrementa el daño. Los mayores problemas se producen en niños cuyas madres consumen alcohol de forma habitual. Sin embargo, el consumo ocasional de grandes cantidades, por ejemplo en los casos de borracheras, aumenta también la probabilidad de que el desarrollo del bebé se vea seriamente afectado.

¿Hay bebidas alcohólicas más perjudiciales?

El daño no depende del tipo de bebida consumido sino de la cantidad de alcohol ingerido y la frecuencia con que se realiza.

¿Se puede consumir alcohol durante la lactancia?

No. El alcohol pasa a la leche materna y es como si el bebé lo consumiera.

Todavía hay personas que creen que el alcohol aumenta la cantidad de leche materna y mejora su calidad. Nada más erróneo. El consumo de alcohol durante la lactancia podría reducir la cantidad de leche que la madre produce.

¿Puede tomar alcohol una mujer que quiere quedarse embarazada?

Si se está planificando un embarazo no se aconseja el alcohol, ya que puede producir disminución de la fertilidad y alteraciones del ciclo menstrual.

Además, suele ocurrir que, cuando la mujer confirma que está embarazada ya han transcurrido algunas semanas de embarazo, que son cruciales puesto que coinciden con las etapas iniciales del desarrollo embrionario del bebé en las que éste es especialmente vulnerable a cualquier agente perjudicial.

¿Qué debo hacer si ya había consumido alcohol antes de saber que estaba embarazada?

Lo más importante es no seguir consumiendo bebidas alcohólicas una vez confirmadoel embarazo. Es recomendable hablar con el ginecólogo o matrona con respecto a este tema y a otros hábitos que pueden suponer riesgos añadidos para su salud y la del bebé. Conocerlos ayudará a poder realizar las pruebas diagnósticas necesarias y a planificar las decisiones terapéuticas más adecuadas.

En España, existe un Servicio de Información Telefónica para la Embarazada (SITE: 91822 24 36) en el que se pueden realizar consultas sobre diversos factores de riesgo para el desarrollo prenatal.

¿Perjudica más el alcohol a las mujeres que a los hombres?

Sí. Aún incluso sin contar con las diferencias en el peso corporal entre hombres y mujeres (a menor peso corporal mayor daño), el alcohol alcanza en las féminas mayores concentraciones en sangre que en hombres. Ello se debe a la mayor proporción de grasa/agua en la mujer que hace más difícil la dilución del alcohol, y a que tienen también niveles más bajos de la enzima alcohol deshidrogenasa que participa de modo fundamental en la metabolización del alcohol.

Modificado a partir del documento: Si estás embarazada, con el alcohol no hay excusa que valga. Embarazadas: cero alcohol. Ministerio de Sanidad.

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La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

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Alimentación durante el embarazo

El embarazo es un proceso fisiológico en el que es especialmente importante llevar una vida saludable Una alimentación equilibrada y segura, así como una actividad física adecuada, evitando el sedentarismo, van a favorecer la salud tanto de la madre como del futuro bebé. En la publicación “Alimentación segura durante el embarazo. Consejos básicos para 40 semanas de tranquilidad”, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), basándose en los conocimientos científicos más recientes, recoge algunos consejos básicos para seguir una alimentación segura durante la gestación. En esta etapa se deben tomar unas medidas higiénico-dietéticas básicas y hay que evitar el consumo de ciertos alimentos para prevenir riesgos que pueden tener consecuencias negativas tanto para el feto como para la madre. Estos consejos son generales. En cada caso, las recomendaciones nutricionales, así como la información sobre qué tipo de actividad física se puede realizar forma parte del control del embarazo y debe realizarlo un profesional sanitario. ¿Cuáles son los consejos nutricionales básicos? Algunas pautas sencillas para conseguir una alimentación sana y segura durante el embarazo son: Para beber la mejor bebida es el agua. Beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día. Moderar el consumo de sal. No se deben superar los 5 g. al día, contando la sal añadida durante el cocinado y la incluida en los alimentos. Consumir al menos 5 raciones de frutas y hortalizas al día, siempre peladas, lavadas o cocinadas, para cubrir las necesidades de vitaminas, minerales y fibra. Elegir preparaciones saludables de los alimentos (cocción, al vapor, a la plancha…), con aceite de oliva virgen. Consumir, siempre que sea posible, alimentos vegetales frescos, locales y de temporada, cereales integrales, legumbres, pescados, frutos secos, aceite de oliva… reduciendo el consumo de carnes rojas y procesadas y productos con alto contenido en sal, grasas y azúcares añadidos. Comer pescado 3 o 4 veces a la semana, principalmente pescado azul ya que aporta ácidos grasos omega-3 y otros nutrientes esenciales para el buen desarrollo del feto. Distribuir las comidas a lo largo del día de forma regular, aunque el número total de comidas dependerá de tus necesidades. Tomar un desayuno, una comida no muy abundante, una merienda ligera y cena pronto. Se puede añadir una pieza de fruta o un lácteo antes de acostarte. ¿Cuáles son las normas básicas de manipulación de los alimentos? Se deben lavar siempre las manos con jabón y agua caliente, al menos durante 20 segundos, antes y después de manipular los alimentos. Las manos y las superficies y utensilios de cocina utilizados se deben lavar a fondo después de manipular carnes, pescados, huevos, frutas y vegetales no lavados y cualquier otro alimento crudo. Guardar los alimentos cocinados en el frigorífico, en recipientes cerrados y colocados adecuadamente. Procurar que se consuman en poco tiempo y mantenerlos lejos de los quesos y alimentos crudos. Asegurarse de que el frigorífico mantiene la temperatura correcta (no superior a 5ºC). Seguir las instrucciones del etiquetado de los alimentos precocinados para calentarlos adecuadamente. ¿Qué precauciones se tienen que tomar con algunos alimentos? Leer detenidamente el etiquetado de los alimentos, especialmente las advertencias y condiciones de uso. Lavar las frutas, verduras y hierbas aromáticas crudas. Se puede utilizar agua con lejía apta para desinfección del agua de bebida (una cucharilla de café llena de lejía por cada litro de agua). Cocinar completamente la carne y el pescado (más de 70ºC al menos dos minutos). Refrigerar lo antes posible las sobras de comida (no deben estar más de dos horas a temperatura ambiente). Si se utiliza el microondas para cocinar o calentar alimentos, seguir las instrucciones del fabricante para elegir el tiempo y potencia adecuados. Tomar solo aquellos complementos alimenticios que indique el médico. Moderar el consumo de cafeína (café, té, chocolate, bebidas de cola, yerba mate…). ¿Qué alimentos y bebidas se deben evitar durante el embarazo? Alimentos crudos Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda (Brie, Camembert, tipo Burgos, mozzarella y quesos azules) si en la etiqueta no dice que estén hechos con leche pasteurizada. Brotes crudos (soja, alfalfa…). Huevos crudos o preparaciones elaboradas con huevo crudo (salsas y mayonesas caseras, mousses, merengues y pasteles caseros, tiramisú, helados caseros, ponches de huevo…). Carne cruda (carpaccios, steak tartar…) o poco hecha. Pescado crudo (sushi, sashimi, ceviche, carpaccios), pescado ahumado refrigerado o marinado, así como ostras, almejas o mejillones crudos. Frutas y hortalizas crudas que no se hayan pelado o lavado y desinfectado previamente (incluyendo ensaladas embolsadas, preparadas y las consumidas fuera de casa). Otros alimentos Pez espada o emperador, atún rojo, tiburón y lucio, por su potencial elevado contenido de mercurio. Carne de caza silvestre (animales abatidos en la caza como el jabalí o el venado). Productos cárnicos loncheados y quesos loncheados o rallados industriales. Quita la corteza de todos los quesos. Patés que se venden refrigerados. Si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis, evita el consumo de productos cárnicos crudos curados (chorizo, salchichón, salami, jamón curado…). Sí pueden consumirse después de cocinarse (en croquetas, rehogados, pizzas). Algunos alimentos envasados Sándwiches y otros alimentos envasados listos para consumir que contengan vegetales, huevo, carne, fiambres, pescado y derivados. No consumas directamente frutas y verduras congeladas envasadas si en el etiquetado indica que se deben cocinar. Si consumes zumos envasados, deben estar pasteurizados. Bebidas No tomar bebidas alcohólicas, ni productos que lleven alcohol. Evitar bebidas azucaradas y energéticas. Consumir los zumos recién exprimidos, no los preparados con antelación y conservados. ¿Dónde puedo encontrar más información? La AESAN actualiza sus consejos dietéticos para un embarazo sin riesgos

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Efectos del alcohol en el desarrollo

¿Nos debe preocupar el alcohol? El alcohol es un tóxico cuyo consumo está normalizado e incluso incentivado en nuestra sociedad. Desde edades tempranas, los niños conviven con estas bebidas de forma cotidiana. En la mayoría de los hogares existen diferentes tipos de alcohol, ya sea para consumo diario u ocasional, y su presencia es constante en series, películas, canciones y otros medios de comunicación. Según encuestas recientes, 3 de cada 4 adolescentes de 13-14 años han probado alcohol alguna vez . Es frecuente que lo consuman en grandes cantidades durante los fines de semana. Y, lo que es aún más preocupante, cuando una persona decide no beber, a menudo se la excluye, se la etiqueta o incluso se la presiona para que consuma alcohol. La realidad El consumo de alcohol aumenta el riesgo de padecer múltiples enfermedades, especialmente en un organismo en crecimiento como el infantil y adolescente. A corto plazo, reduce la capacidad de tomar decisiones y el control físico, y puede provocar vómitos, convulsiones, coma e incluso la muerte. A medio y largo plazo, afecta al desarrollo cerebral, la capacidad de aprendizaje, el rendimiento escolar y la salud mental. En la edad adulta, su consumo se asocia a varios tipos de cáncer, como el hepático, de mama, de boca y del tubo digestivo, entre otros. Además de su toxicidad directa, el alcohol incrementa el riesgo de accidentes y conductas peligrosas. Alcohol y embarazo El consumo seguro de alcohol durante el embarazo es cero . Cualquier cantidad, en un momento crítico del desarrollo fetal, puede provocar malformaciones graves y problemas permanentes en el futuro bebé. En los países occidentales, el consumo de alcohol durante el embarazo es la principal causa de discapacidad intelectual evitable. Por este motivo, se recomienda que toda mujer en edad fértil que mantenga relaciones sexuales sin protección evite el consumo de bebidas alcohólicas, ya que podría estar embarazada sin saberlo. Alcohol y lactancia Al igual que durante el embarazo, la cantidad segura de alcohol durante la lactancia es cero , ya que el alcohol pasa a la leche materna. Si una madre lactante decide consumir alcohol, debe extraer y desechar la leche producida en las horas posteriores, en función de la cantidad ingerida. Para más información actualizada, se recomienda consultar la web: www.e-lactancia.org . Cocinar con alcohol La creencia de que el alcohol se evapora completamente al cocinar sigue vigente, a pesar de la evidencia científica. Es importante saber, y explicar a todo el entorno familiar, que ningún tipo de cocinado elimina el 100 % del alcohol de una preparación. Por ello, nunca debe añadirse alcohol a la comida que vaya a ser consumida por niños o adolescentes. Además, bebidas como la kombucha pueden contener cantidades variables de alcohol derivadas de la fermentación, por lo que deben evitarse durante el embarazo, la lactancia, la infancia y la adolescencia. Bebidas que imitan a las alcohólicas Las bebidas tipo cava “sin alcohol” no son recomendables para niños ni adolescentes. Se comercializan con la idea de que los menores “participen” en los brindis familiares, pero además de contener un exceso de azúcares libres, introducen y normalizan el hábito de beber como forma de celebración , favoreciendo el consumo posterior de bebidas alcohólicas cuando, por edad, “ya pueden”. Por todo ello, se recomienda evitar el alcohol en el entorno en el que crecen niños y adolescentes . Conviene recordar que la bebida principal de cualquier ser humano, y especialmente durante la infancia, es y debe ser el agua .

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Alcohol: consumo de riesgo

Un menor de 18 años no debería consumir alcohol, ya que su organismo y personalidad no están completamente desarrollados El alcohol es un tóxico que tiene consecuencias más graves en los menores de edad. Los menores de 18 años no deberían consumir alcohol, ya que su organismo y personalidad no están completamente desarrollados. El alcohol no afecta siempre y a todas las personas de la misma manera. Depende del sexo, la edad, el peso, el metabolismo de cada uno y si se toma con comida. Todo esto puede hacer que el consumo de alcohol tenga más efecto en unas personas que en otras. Hay unos límites máximos recomendados de consumo de alcohol; superar estos límites puede producir efectos indeseables en la salud y la vida de las personas. Para unificar criterios a la hora de calcular el consumo de alcohol, la Organización Mundial de la Salud estipuló su medida a través de la Unidad de Bebida Estándar (UBE); una UBE equivale a 10 gramos de alcohol. Se considera consumo de riesgo a partir de 4 UBE en el varón y 2 UBE en la mujer. En la siguiente tabla se puede ver la equivalencia en UBE de los distintos tipos de bebidas alcohólicas. | TIPO DE BEBIDA | VOLUMEN | Nº DE UBE | | --- | --- | --- | | VINO | 1 VASO (100 ml) | 1 | | CERVEZA | 1 CAÑA (200 ml) | 1 | | COPAS | 1 CARAJILLO (25 ml) 1 COPA (50 ml) 1 COMBINADO (50 ml) | 1 2 2 | | GENEROSOS | 1 COPA (50 ml) 1 VERMUT (100 ml) | 1 2 | La tabla completa se puede consultar en la web del Ministerio de Sanidad . En muchas situaciones, cualquier consumo es de riesgo: en los menores de edad, durante el embarazo y la lactancia, al conducir un vehículo, tomar medicamentos o padecer alguna enfermedad. ¿Cómo saber cuánto alcohol se consume? A partir de dos sencillos cuestionarios se puede saber cuánto alcohol se ingiere y si se trata de un consumo de riesgo. Al finalizar el mismo se ofrecen algunos consejos personalizados para reducir riesgos. Se pueden visualizar en Conoce tu consumo ¿Sabes cuanto alcohol consumes? Y ¿Tengo que preocuparme? http://www.estilosdevidasaludable.mscbs.gob.es/consumo/home.htm http://www.estilosdevidasaludable.mscbs.gob.es/consumo/queSaber/padreOMadre/home.htm

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Preparando un embarazo

Es importante planificar los embarazos, de modo que nos situemos en la línea de salida en las mejores condiciones posibles La salud de la mujer en el periodo preconcepcional determina su salud durante el embarazo. Según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, solo la mitad de los embarazos en España son planificados y solo un 10% de las parejas que planifican su embarazo acuden a una consulta médica preconcepcional. Si planificar el embarazo es importante en una mujer sana, lo es especialmente en aquellas con patologías de base como diabetes, hipertensión arterial, enfermedad inflamatoria intestinal o enfermedades autoinmunes; en estos casos la mujer debe ser asesorada adecuadamente por un equipo médico multidisciplinar, con el objetivo de ajustar su estado basal y su tratamiento de cara al embarazo. ¿Cuáles son las recomendaciones más importantes? Dieta: Se recomienda una dieta equilibrada y variada con un adecuado aporte de todos los nutrientes, así como restringir el consumo de cafeína y evitar el alcohol. En cuanto al aporte de micronutrientes, revisten especial importancia el ácido fólico y el yodo: Ácido fólico: se ha demostrado que un adecuado aporte durante el periodo preconcepcional y las primeras semanas de embarazo reduce la incidencia de defectos del tubo neural. Está presente en diferentes alimentos como verduras y hortalizas, frutas, frutos secos, cereales o legumbres. Los requerimientos de folatos aumentan considerablemente durante las primeras etapas del embarazo, por ello es recomendable iniciar la suplementación farmacológica diaria con ácido fólico desde 4 semanas antes de la concepción hasta 12 semanas después. En mujeres de bajo riesgo se recomienda un aporte de entre 0,4 y 0,8 mg/día de ácido fólico. En mujeres de alto riesgo (defecto de tubo neural en gestación previa, antecedentes familiares de defectos del tubo neural, diabetes, epilepsia, dietas vegetarianas estrictas) se recomienda que el aporte sea de 4 mg/día. Yodo: forma parte de las hormonas tiroideas y es otro de los micronutrientes a cuyo aporte debemos prestar atención durante la etapa preconcepcional, el embarazo y la lactancia. La ingesta diaria recomendada es de 150 mcg/día durante la etapa preconcepcional, ascendiendo a 200 mcg/día durante embarazo y lactancia. Debemos garantizar un adecuado aporte dietético de yodo en la etapa preconcepcional mediante la ingesta de sal yodada y al menos tres raciones diarias de lácteos, teniendo en cuenta que una ración de lácteos equivale a un vaso de leche, 2 yogures o 80 gramos de queso fresco. Si el aporte dietético es insuficiente, puede ser necesaria la suplementación farmacológica, aunque en nuestro medio esta decisión ha de ser individualizada. Por ello, es recomendable que consultes con tu médico. Es importante además realizar un buen lavado de frutas y verduras, cocinar bien carnes y pescados, consumir leche y derivados pasteurizados, así como llevar a cabo una rigurosa higiene de manos, con la finalidad de evitar infecciones como la toxoplasmosis o la listeriosis. Control del peso: la obesidad ocasiona toda una serie de cambios a nivel endocrino que pueden causar problemas de fertilidad. Además, se relaciona con ciertas complicaciones durante la gestación, aumentando especialmente el riesgo de diabetes gestacional y preeclampsia. Un adecuado control del peso en el periodo preconcepcional repercutirá positivamente en la gestación. Ejercicio físico: realizar ejercicio físico regularmente y de intensidad adecuada a la capacidad física de cada persona siempre es recomendable, más aún en esta etapa preconceptiva. Tabaco y otras drogas: se recomienda abandonar por completo el consumo de tabaco, no solo por parte de la mujer, sino también por parte de su pareja y convivientes. Evidentemente, debe evitarse también el consumo de alcohol y de otras drogas de abuso. Consumo de medicamentos: las mujeres que consumen medicación de forma habitual deben consultar con su médico para valorar si esta es compatible o no con la gestación y si es necesario realizar ajustes en el tratamiento. Vacunas: es importante comprobar que el calendario vacunal se encuentre al día antes de buscar un embarazo. Recuerda que tras la administración de vacunas vivas atenuadas es necesario posponer la concepción al menos cuatro semanas. Si bien todas estas recomendaciones deben ser tenidas en cuenta, es importante realizar una consulta médica preconcepcional para así realizar una evaluación individualizada, teniendo en cuenta posibles factores de riesgo.

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Embarazo y vacunas: antes, durante y después

La vacunación de la mujer en torno al embarazo (antes, durante y después), una oportunidad para proteger a la madre, al feto y al futuro recién nacido La vacunación de la mujer en torno al embarazo (antes, durante y después) provoca dudas y preocupación y, en ocasiones, se desaprovechan oportunidades para proteger tanto a la madre como al feto y al futuro recién nacido frente a enfermedades graves. ¿Qué vacunas se deben recibir cuando se planea un embarazo? El objetivo en este momento es asegurar la protección vacunal óptima de la mujer. Para ello: Se debe comprobar, y completar en su caso, el calendario vacunal correspondiente a su edad. Es especialmente importante la vacunación frente al sarampión, la rubeola, la parotiditis, así como frente a la varicela, la hepatitis B y el tétanos. Por precaución, en el caso de haber recibido vacunas con gérmenes vivos atenuados como son la fiebre amarilla, la fiebre tifoidea oral, la triple vírica, la gripe intranasal o la varicela, se debe evitar el embarazo durante los 28 días siguientes a la vacunación. En cuanto a las vacunas covid se pueden recibir en cualquier momento del embarazo y no es preciso evitar la búsqueda del embarazo tras esta vacunación. ¿Qué vacunas se deben administrar durante el embarazo? Las vacunas en este momento tienen como objetivo proteger a la gestante y a su futuro bebé. Existen tres vacunas recomendadas para TODAS las mujeres y en cada embarazo Vacuna antigripal: se debe recibir la vacuna inyectable durante la temporada gripal tan pronto como se pueda y en cualquier momento del embarazo, con independencia de las semanas de gestación transcurridas. Esta vacuna se recomienda porque los cambios que ocurren durante la gestación aumentan las complicaciones de la gripe natural, que pueden ser incluso graves tanto para la madre como para el feto. Vacuna frente a la covid: se pueden recibir en cualquier momento del embarazo, dada la gravedad de la enfermedad para la embarazada y para el feto y no es preciso evitar la búsqueda del embarazo tras esta vacunación. Vacuna frente a la tosferina: se recomienda en todos los embarazos a partir de la semana 27 de gestación, preferiblemente entre la semana 27 y la 32. Durante los primeros 3 meses de vida la tosferina es una enfermedad grave, incluso en algún caso mortal. La vacunación de la madre durante el embarazo hace que ella produzca anticuerpos que llegan al feto y protegen al bebé durante los primeros meses, que son los de mayor riesgo. Además, todavía no se ha iniciado el calendario vacunal infantil. ¿Existe alguna vacuna contraindicada durante el embarazo? En la gestación solo están contraindicadas, por precaución, las vacunas con gérmenes vivos atenuados (fiebre amarilla, fiebre tifoidea oral, triple vírica, gripe intranasal y varicela). De todas formas, no hay pruebas de que sea perjudicial para el embrión o feto, por lo que si por algún motivo son administradas no sería razón para la interrupción del embarazo. No se recomienda la vacunación frente al papiloma humano, a pesar de que es una vacuna muerta, por no tener datos de eficacia y seguridad durante este periodo. ¿Y qué vacunas se deben administrar después de la gestación? Las madres que no se vacunaron durante el embarazo deberán recibir tras el parto la vacuna frente a la tosferina y si es temporada de gripe, la vacuna antigripal pues suelen ser ellas quienes contagian con más frecuencia a sus bebés recién nacidos. También deben recibir la vacuna covid, si no la recibieron en el embarazo. La lactancia materna no contraindica ninguna vacuna , incluidas las de la covid, ni en el hijo amamantado ni en la madre. ¿Y respecto a las vacunas frente al coronavirus SARS-CoV-2? Las vacunas de la covid pueden administrarse antes, durante y después de la gestación si están indicadas. La vacunación durante el embarazo y la lactancia materna debe llevarse a cabo con vacunas de ARNm (Comirnaty de Pfizer y Spikevax de Moderna), pues son las que reunen más experiencia y han demostrado ser eficaces y seguras. No es preciso esperar un tiempo determinado tras esta vacunación para buscar un embarazo, como si ocurre con las vacunas vivas. ¿Dónde puedo encontrar más información? CAV-AEP. Embarazo y vacunas Manual de vacunas en línea de la AEP (Comité Asesor de Vacunas)

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¿Qué es el trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF)?

El TEAF (Fetal Alcohol Spectrum Disorder, FASD) es un conjunto de afecciones que pueden aparecer en una persona expuesta al alcohol durante su desarrollo intrauterino. Afecta al desarrollo físico de todos los órganos pero en especial al sistema nervioso central, y puede provocar dificultades en el aprendizaje, la conducta, la atención, la memoria y en algunas ocasiones rasgos físicos característicos. El TEAF es un espectro de trastornos del desarrollo que es 100% prevenible * si no hay exposición prenatal al alcohol. ¿Por qué daña el consumo de alcohol al bebé si es la mujer la que consume? El alcohol pasa directamente al bebé atravesando la barrera placentaria. Cuando una mujer embarazada bebe alcohol, al cabo de una hora ella y su bebé tienen la misma concentración de alcohol en sangre. ¿Existe una “cantidad segura” de alcohol en el embarazo? No. No se ha establecido una cantidad ni un momento del embarazo que pueda considerarse seguro: por eso las guías de salud recomiendan evitar totalmente el consumo de alcohol desde que se planifica el embarazo y durante toda la gestación . Esto incluye situaciones en las que la gestante pudiera no saber aún que está embarazada . Señales y dificultades habituales Los niños y niñas con TEAF pueden presentar una combinación de: Problemas de aprendizaje (memoria, razonamiento, lenguaje). Dificultades de atención e impulsividad. Problemas en la regulación emocional y social (hacer amigos, entender normas). Retraso de crecimiento o rasgos faciales específicos en algunos casos (más frecuente en el síndrome alcohólico fetal clásico). Los signos varían mucho entre personas; por eso el TEAF suele estar infradiagnosticado. ¿Qué hacer si sospechas que tu hijo/a puede estar afectado/a? Habla con tu pediatra de atención primaria: explica las dificultades observadas (escuela, conducta, comunicación). Si va a la escuela y existe algún informe realizado desde el ámbito educativo apórtalo el día de la consulta. Tu pediatra te orientará sobre los siguientes pasos a seguir. Cómo apoyar a una familia y a la persona con TEAF Evita culpas y juicios; el TEAF es una condición médica con consecuencias en el cerebro. El apoyo familiar y comunitario mejora el bienestar. Estructura y rutinas claras ayudan (horarios, tareas desglosadas, instrucciones sencillas). Coordina con la escuela medidas de apoyo: adaptaciones curriculares, refuerzo, apoyos individualizados. Busca grupos de apoyo y recursos locales para familias (asociaciones, programas de salud pública). Prevención: la mejor medida La prevención del TEAF es poblacional y familiar: campañas de salud pública, consejo sanitario en atención primaria y el apoyo de la pareja/entorno para que la persona embarazada no consuma alcohol son fundamentales. Informar con empatía y ofrecer ayuda para dejar el alcohol (si hace falta) son intervenciones útiles y efectivas. ¿Qué debo hacer si ya había consumido alcohol antes de saber que estaba embarazada? Lo más importante es no seguir consumiendo bebidas alcohólicas una vez confirmado el embarazo. Nunca es demasiado tarde para dejar de beber alcohol durante la gestación. Dado que el cerebro se desarrolla a lo largo de todo el embarazo, dejar de beber alcohol mejorará la salud y el bienestar del bebé en cualquier momento de la gestación. Es recomendable hablar con el ginecólogo o matrona con respecto a este tema y a otros hábitos que pueden suponer riesgos añadidos para su salud y la del bebé. Conocerlos ayudará a poder realizar las pruebas diagnósticas necesarias y a planificar las decisiones terapéuticas más adecuadas. En España, existe un Servicio de Información Telefónica para la Embarazada (SITE: 918 222 436) en el que se pueden realizar consultas sobre diversos factores de riesgo para el desarrollo prenatal.

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Alcohol: cómo prevenir el consumo en adolescentes

Los padres pueden ofrecer a sus hijos un modelo adecuado con el propio consumo de alcohol El consumo de alcohol es una de las conductas de riesgo más frecuentes entre los adolescentes. Representa un riesgo por sí mismo y por los problemas asociados que plantea, como, por ejemplo, accidentes de tráfico, sexo sin protección, violencia, dificultades académicas y adicción en la vida adulta. ¿Por qué es tan perjudicial el consumo de alcohol en la adolescencia? El consumo intermitente de alcohol provoca daños cerebrales con alteraciones de la conducta y de la memoria. Estos hechos pueden dar lugar a trastornos del aprendizaje. Los niveles de alcohol en sangre son proporcionalmente más altos, a igualdad de consumo, que en otras etapas de la vida. El adolescente muestra antes los signos de la embriaguez y el daño cerebral es, por lo tanto, mayor. Los adolescentes son menos sensibles a los efectos sedantes y a los trastornos motores que produce el alcohol, lo que limita su percepción de riesgo ante el consumo de alcohol y da lugar a mayores síntomas de excitación y menores de sedación en caso de embriaguez. ¿Qué es el consumo excesivo de alcohol? También llamado binge drinking en inglés, consiste en ingerir cuatro o más bebidas alcohólicas (cada una de ellas con un mínimo de alcohol de 10 g) de una vez o en un período de pocas horas, con el objetivo de emborracharse. En el caso de los hombres, se considera consumo excesivo cinco bebidas y en las mujeres cuatro. La cantidad de bebida que equivale a 10 g de alcohol depende de la concentración del mismo y aproximadamente es: 1 copa de cava de 100 ml 1 vaso de vino de 100 ml 1 cerveza de 250 ml 1 vaso de güisqui (30 ml) 1 cubalibre o similar (30 ml) 1 copa de coñac (30 ml) Esta conducta se ha hecho cada vez más habitual. Según un estudio realizado en España, en el año 2010, un tercio de los estudiantes de 14 a 18 años han consumido alcohol de forma excesiva en el último mes. Los adolescentes que presentan episodios repetidos de consumo excesivo tienen más riesgo de tener problemas con el alcohol durante la juventud y cuando sean adultos. Además, con el consumo excesivo se desarrollan alteraciones cognitivas, de la memoria y del aprendizaje que se producen incluso con consumos no excesivamente grandes de alcohol, pero que resultan dañinos para un cerebro todavía en desarrollo, como es el de los jóvenes hasta los 20 años de edad. Nuevas formas de abusar del alcohol: tampodka, eyeballing, oxy shot, etc. Existen nuevas formas de “colocarse” con alcohol que, afortunadamente no son muy frecuentes, pero que es necesario conocer porque son muy peligrosas: Tampodka: introducción de un tampón impregnado en alcohol en la vagina o el ano. Eyeballing: instilación de gotas con alcohol en la conjuntiva del ojo. Oxy shot: inhalación con un dispositivo como los que usan los asmáticos. ¿Cómo pueden intervenir los padres para prevenir tanto el consumo de alcohol como los problemas derivados del mismo en la adolescencia? Los padres desempeñan un papel muy importante en la prevención de conductas perjudiciales para sus hijos. En la siguiente tabla se pueden consultar, en forma de decálogo, una serie de buenas prácticas para madres y padres. Decálogo para madres y padres en relación al consumo de alcohol. --- 1.- Dialogar con los hijos aprovechando aquellas oportunidades en las que estén predispuestos a hablar y no solo cuando nosotros queramos hablar con ellos --- 2.- Fomentar actividades de ocio y aficiones comunes, encontrando la forma de divertirse con ellos --- 3.- Tener un proyecto educativo individual para cada hijo --- 4.- Transmitir valores --- 5.- Transmitir los valores propios de la comunidad a la que se pertenece y fomentar la pertenencia a ella --- 6.- Enseñar moderación (sobriedad) en general y en el uso del dinero en particular --- 7.- Ofrecer un modelo adecuado con el propio consumo de alcohol. Dar ejemplo de sobriedad en el consumo de alcohol --- 8.- Conocer a sus amigos y a su pandilla y ofrecer, en la medida de lo posible, la propia casa para que se reúnan --- 9.- Mantener unos horarios razonables pero firmes en las "salidas" --- 10.- Reforzar positivamente las conductas que lo merezcan y negativamente las que requieran corrección, señalando estas últimas y explicando la actuación correcta, pero sin descalificar a las personas --- ¿Cómo puede intervenir la sociedad? Los programas escolares y comunitarios son útiles para contribuir a disminuir y prevenir el consumo de alcohol y drogas. Todavía no se sabe cuál es el programa ideal y en cada comunidad puede ser diferente. Es importante que participen en él padres, profesores, comunidad de vecinos, ayuntamientos y la sociedad en su conjunto. ¿Dónde puedo encontrar más información? Observatorio Español para la Lucha contra las Drogas Prevención del consumo de tabaco, alcohol y drogas. Recomendación. En Recomendaciones PrevInfad/PAPPS V Jornadas de la Red de Escuelas Promotoras de Salud SARES. Sistemas de Asesoramiento y Recursos en Educación para la Salud

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Embarazo y parto

La duración habitual de un embarazo es de 40 semanas, si bien se considera normal entre 37 y 42 semanas El parto siempre genera muchas dudas y algunos temores, sin embargo, la abundante literatura sobre el tema y sobre todo la información del médico y la matrona ayudarán a afrontar la cita con tranquilidad. ¿Cuál es la duración normal de un embarazo? La duración habitual de un embarazo es de 40 semanas, si bien se considera normal entre 37 y 42 semanas. Para calcular de cuánto tiempo se está embarazada se considera que el primer día de gestación es el primer día de la última regla. Se “cumple” o se “sale de cuentas” la semana 40 de gestación. Durante ese tiempo se van creando unos sentimientos y vínculos afectivos muy especiales con el futuro bebé. Consciente o inconscientemente, los padres se van preparando para el que va a ser, casi con toda seguridad, el acontecimiento más importante de sus vidas: el nacimiento de un hijo. Un proceso natural El embarazo y el parto son procesos naturales, fisiológicos, que hay que vivir con satisfacción y expectativas positivas de cambio para los padres. En algunos casos, los menos, se producen alteraciones clínicas que necesitan cuidados y precauciones para evitar complicaciones. Son los embarazos de riesgo. En ocasiones el embarazo, el parto y el puerperio (periodo de recuperación tras el parto) no son situaciones exentas de riesgos. Si los problemas se detectan pronto, la mayoría se podrán controlar y resolver adecuadamente. Informarse durante el embarazo Existen muchos cursos de educación maternal y de preparación para el parto. Las matronas de atención primaria u hospitalaria realizan una actividad muy importante controlando el embarazo y asesorando y orientando para el parto. La educación maternal es la mejor forma de conocer cómo se desarrolla un embarazo, qué cuidados hay que tener y las situaciones en las que la futura madre se va a encontrar. Además, sirve para prepararse para el parto, para relajarse cuando empiecen las contracciones, así como para conocer los primeros cuidados del bebé y todo lo relacionado con la lactancia materna. En definitiva, la educación ayuda a conocer cómo se desarrolla un embarazo, qué es un parto, cómo se inicia y qué medidas se pueden tomar para que sea lo más satisfactorio posible para todos. El embarazo y el nacimiento de un hijo pueden generar algunos miedos y dudas que hay que disipar para procurar el bienestar de la madre, del recién nacido y de la familia. Estas inseguridades suelen ser mayores en padres primerizos. No hay que dudar en consultar con la matrona, el médico de familia o el ginecólogo todas las dudas que surjan, ya que sus consejos ayudarán a llevar un embarazo más tranquilo y satisfactorio. Aunque actualmente se tiene acceso a mucha información por diversos medios, el asesoramiento de los profesionales será, seguramente, la mejor solución para cualquier duda o problema que se plantee. Hay vacunas específicas recomendadas en el embarazo, como la de la gripe y la de la tosferina. A tener en cuenta en las últimas semanas de embarazo Normalmente, entre las semanas 35 y 37 del embarazo, se hace un cultivo rectal y vaginalpara detectar una bacteria –estreptococo del grupo B– que puede producir infecciones graves en los recién nacidos que resultan contagiados en el canal del parto. Si el resultado es positivo, para que el bebé no se infecte hay que administrar a la madre un antibiótico como mínimo 4 horas antes del final del parto. A partir de la semana 38 suele iniciarse la prueba de los monitores. Se coloca un monitor que registra la frecuencia cardíaca del feto y los cambios que se producen con las contracciones uterinas, para ver si hay “bienestar fetal”. Durante el parto, se pone el mismo aparato para vigilar el estado del feto durante todo el proceso. Durante las últimas semanas de gestación también se suele hacer un análisis de sangre para comprobar que todo está bien. Hay que recordar llevar el “Documento de salud de la embarazada” o los informes de los controles que se hayan realizado durante el embarazo: ecografías, analísis, etc. Son importantes para valorar si existen factores de riesgo y prevenir complicaciones durante el parto. ¿Dónde puedo encontrar más información? Guía práctica para padres. Desde el nacimiento hasta los 3 años. Asociación española de Pediatría

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Tabaquismo: efectos sobre la salud de los niños

La exposición al humo del tabaco, tanto durante el embarazo como en la infancia, es muy perjudicial para los niños ¿Es perjudicial fumar durante el embarazo? ¿De qué forma puede afectar al niño? Fumar durante el embarazo es perjudicial para el feto en formación. Los hijos de madres que fuman durante la gestación tienen una mayor riesgo de tener un bajo peso al nacimiento, mayor frecuencia de infecciones respiratorias pulmonares durante los dos primeros años de vida. Además, fumar durante el embarazo es un factor de riesgo que aumenta la probabilidad de síndrome de muerte súbita del lactante. ¿Es perjudicial que los niños se expongan al humo de tabaco (tabaquismo pasivo)? Sí, lo es. El tabaquismo pasivo se ha asociado, en niños, a un incremento de enfermedades respiratorias (por ejemplo asma o neumonías) y también a un incremento de la incidencia de episodios de otitis media aguda. El riesgo de que un niño se convierta en un futuro fumador, ¿aumenta si sus padres son fumadores? Sí, este riesgo aumenta. El consumo de tabaco durante la adolescencia, ¿puede asociarse a otras conductas de riesgo? Existen indicios de que así puede suceder. Diversos estudios han puesto de manifiesto que los adolescentes consumidores de tabaco tienen mayor probabilidad también de consumir alcohol y de incurrir, incluso, en conductas sexuales de riesgo. La normativas legales que se están llevando a cabo en algunos países para limitar o prohibir el consumo de tabaco en espacios públicos, ¿tienen alguna repercusión positiva sobre la salud de los niños? Las pruebas actuales nos indican que así es. Se ha demostrado que la prohibición del tabaco en dichos lugares se asocia con una disminución del porcentaje de ingresos hospitalarios por crisis aguda de asma. Por ello, estas iniciativas legislativas necesitan ser promovidas y debe controlarse posteriormente el cumplimiento de las mismas trass u aprobación. Fuente consultada: “ Evidencias en Pediatría ”

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Alcohol: mitos y realidades

El consumo de alcohol está ligado a nuestra cultura y también asociado a múltiples mitos y falsas creencias sobre posibles beneficios de su consumo Mito nº1 Beber alcohol sólo los fines de semana no produce daños en el organismo. Realidad : El daño que provoca el alcohol depende del llamado patrón de consumo , es decir, de la cantidad (a mayor cantidad, mayor daño) y de la intensidad (la misma cantidad concentrada en menos tiempo es más dañina). También existe el riesgo de convertirse en un hábito, hasta el punto de no saber divertirse si no se bebe. Mito nº2 El consumo de alcohol ayuda a salir de las horas bajas, a superar el cansancio y a estar más animado y en forma. Realidad : El consumo abusivo de alcohol hace perder el control sobre las emociones y sentimientos. Tras una breve sensación de bienestar, si se está triste o deprimido, esta situación se agudiza. Asimismo, se produce una mayor fatiga física y más sueño; también se pierde fuerza y coordinación. Mito nº3 El consumo de alcohol hace entrar en calor y combate el frío. Realidad : El alcohol produce una sensación momentánea de calor al dilatar los vasos sanguíneos y dirigir la sangre hacia la superficie de la piel, pero en poco tiempo la temperatura interior del cuerpo disminuye y se siente más frío. Por eso, en situaciones de embriaguez, hay que abrigar y proporcionar calor a la persona y nunca intentar espabilarla con duchas frías. Mito nº4 El alcohol es un alimento. Realidad : El alcohol engorda pero no alimenta. Al contrario, aumenta la producción de grasa en el organismo. Mito nº5 El alcohol es bueno para el corazón. Realidad : Diversos estudios han puesto de manifiesto que, en adultos, el consumo moderado de alcohol disminuye el riesgo de padecer enfermedades de corazón, pero estos efectos beneficiosos no aparecen en todas las personas ni en todos los casos. Mito nº6 El alcohol facilita las relaciones sexuales. Realidad : Al contrario, el consumo abusivo muchas veces dificulta o incluso impide unas relaciones sexuales plenas, provocando impotencia y otras disfunciones asociadas. Mito nº7 El que más aguanta el alcohol es porque es más fuerte. Realidad : No existe relación alguna entre fortaleza o virilidad y “aguantar” un mayor consumo de alcohol. Si se aguanta mucho, puede ser porque el organismo se haya acostumbrado. Ha desarrollado tolerancia al alcohol y eso no significa que haga menos daño, sino que hay más riesgo de convertirse en dependiente y, por tanto, en alcohólico. Información extraída de la Guía sobre drogas 2007. Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad.

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Embarazo y lactancia

Durante la lactancia, especialmente si esta se alarga, las madres pueden volver a quedarse embarazadas La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda alimentar al bebé con lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y su mantenimiento, junto a la alimentación complementaria, durante los primeros 2 años de vida, pudiendo alargarse todo lo que la madre y el lactante deseen. Es por eso por lo que durante este periodo de lactancia muchas madres pueden volver a quedarse embarazadas. Función reproductiva durante la lactancia La lactancia materna disminuye la fertilidad; es un mecanismo de la naturaleza que permite a la madre recuperarse del parto anterior y dedicarse a su hijo en exclusiva. El mecanismo por el que durante la lactancia se produce la supresión de la ovulación y de la regla es un complejo proceso hormonal en el que participan la hipófisis y el hipotálamo (glándulas situadas en la cabeza), el ovario y la mama. Esta reducción de la fertilidad tiene una duración variable y se relaciona con la succión, no obstante, a partir de los seis meses tras el parto, la ovulación y la regla pueden aparecer en cualquier momento, aunque la lactancia materna continúe. Es importante conocer que los primeros ciclos menstruales pueden producirse sin ovulación (anovulatorios) y que los ciclos suelen ser irregulares. Lactancia materna durante el embarazo En ciertas culturas se defiende el destete del hermano mayor por la creencia ancestral de que el mayor podría absorber el espíritu del niño aún no nacido a través de la leche de la madre. En el mundo occidental también se suele recomendar el cese de la lactancia del mayor por muy diversas razones, en muchas ocasiones sin respaldo científico. ¿Cuál es la realidad? En la mayoría de los casos no es necesario destetar al niño amantado durante el embarazo de su próximo hermano. De hecho, si el hermano mayor es aún un lactante de pocos meses, está justificado el mantenimiento de la lactancia para aportar todos los factores beneficiosos de la leche de madre. ¿Cuál es la repercusión de la lactancia materna durante el embarazo? En la madre: la energía que precisa la madre durante el embarazo aumenta si además está dando el pecho; no obstante, se ha demostrado que las mujeres pueden asumirlo sin que se afecte el crecimiento del feto. Tampoco hay repercusión sobre el contenido mineral óseo ni una mayor tendencia a la osteoporosis, siempre que la mujer esté sana y bien nutrida. Por otro lado, durante el embarazo, la mama y el pezón están mas sensibles, lo que puede provocar molestias e incluso dolor en las tomas. Este hecho puede atenuarse con el uso de ropa interior adecuada y buscando la mejor postura durante las tomas. Sobre la lactancia: el embarazo puede modificar el sabor y la cantidad de leche (especialmente a partir del segundo trimestre), lo que puede hacer que el niño la rechace. Lo mismo sucede cuando al final del embarazo se secreta calostro. Un estudio realizado por la liga de leche demostró que la tasa de destete espontáneo del niño ante el embarazo de la madre llega al 60-70%. Otros autores observaron una tasa de mantenimiento de la lactancia del 40% en el segundo trimestre de embarazo y únicamente del 3% en el tercer trimestre. Sobre el hermano mayor: lactar durante el embarazo no supone ningún riesgo para el hijo mayor. En caso de que se trate de un bebé menor de seis meses, deberá controlarse el peso de forma regular, ya que la disminución de la producción de la leche puede provocar que tome menos de lo que necesita. Sobre el feto: las madres con buen estado nutricional son capaces de nutrir al feto y producir leche simultáneamente, por lo que el crecimiento fetal no se ve afectado. Sobre el embarazo: se sabe que la succión del pecho estimula la producción de oxitocina, lo que puede provocar contracciones del útero y desencadenar abortos o partos prematuros. No obstante, el útero gestante de la mayoría de las mujeres tiene un alto grado de insensibilidad a esta hormona hasta la 40 semana de embarazo, por lo que no tendría que haber problemas. Además, la duración de la oxitocina en sangre tras la succión es muy breve. Indicaciones médicas del destete Solo en las siguientes circunstancias se recomienda abandonar la lactancia: Embarazos gemelares Embarazos de alto riesgo Contracciones durante la toma Hemorragias vaginales Amenazas de aborto o de parto prematuro Falta de aumento adecuado del peso corporal durante el embarazo Conclusión final En un embarazo que va bien y sin ninguna sospecha de que exista un riesgo, la decisión de continuar amamantando depende del bienestar de la madre y el niño lactante. La madre no debe sentirse culpable ni cuestionada, elija la opción que elija. Si se opta por el destete es recomendable realizarlo de forma progresiva, sin ofrecer pero sin negar, supliendo las tomas por cariño y contacto estrecho. ¿Dónde puedo encontrar más información? AEP. Preguntas frecuentes sobre lactancia materna Alba Lactancia Materna. Lactancia materna durante el embarazo y en tándem

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