AEPED LogoEn Familia Logo
AEPED Logo

Síguenos en

  • icono twitterAEP en Twitter
  • icono instagramAEP en Instagram
  • icono linkedinAEP en Linkedin
  • icono emailAEP en Email

Asociación Española de Pediatría

Paseo Pintor Rosales 22, 1º derecha
28008 Madrid
Tlfno. 914 354 916
Fax 914 355 043
La AEPHistoriaJunta DirectivaMemoriaTransparenciaContacto
La FEPPatronosEstatutosMemoriasContacto
PediamecumActualidadFormaciónInvestigación
AgendaBecasBolsa de Trabajo

Síguenos en

  • icono twitterAEP en Twitter
  • icono instagramAEP en Instagram
  • icono linkedinAEP en Linkedin
  • icono emailAEP en Email

© 2026 AEP Asociación Española de Pediatría

Área de PrensaMapa WebAviso Legal y Privacidad

Salud en familia

icono search

Cabecera del contenido artículo

Promoción de la salud

Cambiadores

cambiadores.shutterstock_187918499.jpg

Comparte en

Contenido del artículo

La mayoría de las lesiones en los cambiadores ocurren en el primer año de vida

Los cambiadores se utilizan para realizar el cambio de pañal a los bebés. Su uso está relacionado con accidentes que pueden producir lesiones graves.

Según estimaciones de la European Injury Database (IDB), de los 28 estados miembros de la Unión Europea, aproximadamente 5500 niños, de entre 0 y 4 años, sufren cada año lesiones relacionadas con cambiadores lo suficientemente serias como para necesitar asistencia sanitaria.

¿Por qué pueden ser peligrosos?

La mayoría de las lesiones relacionadas con los cambiadores ocurren cuando los niños caen del cambiador al suelo. Esto ocurre si los niños no están sujetos al cambiador o se les deja desatendidos porque el cuidador ha tenido que salir un instante para contestar el teléfono o coger algo que necesita.

La mayoría de estas lesiones ocurren en el primer año de vida del niño.

¿Qué hay que tener en cuenta al comprar o utilizar un cambiador?

  • Asegurarse de que el cambiador cumple la norma europea de seguridad EN 12221-1:2008 para cambiadores para uso doméstico.
  • Buscar un cambiador con una base amplia para que sea estable, paneles laterales y frontales elevados y cinturón de seguridad de manejo sencillo.
  • Asegurarse de que el cambiador permita tener todo el material necesario al alcance de la mano.

¿Cómo usar los cambiadores de manera segura?

  • Utilizar en todo momento el cinturón de seguridad.
  • Tener en cuenta que los niños pueden zafarse de dichos mecanismos de seguridad. Por ello, es esencial tener todo el material necesario preparado de antemano, y que esté al alcance de la mano antes de cambiarlo.
  • Mantener al bebé al alcance de la mano en todo momento.
  • En caso de tener que salir del cuarto, llevar al bebé consigo.
  • Otra alternativa es cambiar al bebé en el suelo para evitar caídas al cambiarlo.

No hay que dejar nunca, ni tan siquiera un instante, a un niño solo en un cambiador.

Esta información esta basada en la Guia de la Alianza Europea para la seguridad infantil. Noviembre 2013 :  M.Sengölge, J.Vincenten, Child Safety Product Guide: potentially dangerous products. Birmingham: Alianza Europea para la Segundad Infan , Eurosafe, 2013. Traducción española: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Guía de seguridad de productos infantiles. Madrid, 2014. 2º Edición

¿Dónde puedo encontrar más información?

Guía de seguridad de productos infantiles

¿Quieres saber más sobre la salud de tus hijos?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe consejos prácticos, información actualizada y recursos útiles para cuidar del bienestar físico y emocional de tus hijos, desde la infancia hasta la adolescencia.

La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

Etiquetas

  • Cambiadores
  • El primer año
  • Prevención de Accidentes
Quizá también te podría interesar

Artículo

Caídas, muy frecuentes y a veces peligrosas

Son la tercera causa de muerte y la primera causa de hospitalización por accidente en la Unión Europea en menores de 19 años Las caídas son la causa más común de lesiones en niños, pero como la mayoría no tienen consecuencias, su prevención recibe menos atención que otro tipo de lesiones. Pero, ¡cuidado!, son la tercera causa de muerte y la primera causa de ingreso por accidente en la Unión Europea (UE) en menores de 19 años. Como en otros tipos de lesiones, son más frecuentes en varones que en niñas. Se dan en todas las edades, pero más en niños y niñas muy pequeños y en varones adolescentes. Entre las caídas más importantes, el tipo y el lugar donde se producen las mismas es diferente según la edad. Así, es más frecuente que los menores de dos años se caigan desde muebles o de los brazos de su cuidador. En el grupo de uno a cuatro años, los accidentes más habituales son las caídas por las escaleras, desde ventanas o balcones, desde muebles o en los equipamientos de juego. En los niños mayores, sobre todo en los adolescentes, son más frecuentes las caídas en los equipamientos deportivos o desde alturas, como tejados o muros. Tipo de caídas que se pueden evitar con más facilidad **Andador** Todos los grupos de expertos en prevención de lesiones desaconsejan el uso del andador , tacatá o tacataca, pero sigue utilizándose. Los padres que lo usan creen que el niño está más seguro y que va a aprender a caminar antes, cuando es al contrario. El uso del andador aumenta el peligro de accidentes porque el niño se mueve más y más deprisa. Si, a pesar de todo, se le compra uno, hay que comprobar que cumple la norma europea de homologación, que tiene una base amplia y estable y que no cabe por las puertas, para evitar que el niño se desplace entre habitaciones. Escaleras En las viviendas con más de un nivel (unifamiliares o dúplex) se deben instalar barreras protectoras al pie y en la parte superior de cada tramo de escaleras y mantenerlas siempre cerradas. La barrera de abajo puede ser instalada a presión pero las de la parte superior deben ir atornilladas a la pared para que el niño no las pueda vencer con su peso. También deben tener barrotes verticales, en lugar de horizontales, para que no puedan trepar. Solo se recomiendan para niños menores de 24 meses, ya que por encima de esta edad el peso y la fuerza del niño desaconsejan su uso. Cambiadores El lugar más seguro para cambiar al bebé es en una colchoneta en el suelo. Muchas veces el bebé cae desde el cambiador al suelo (o desde la cama), casi siempre porque la persona que le cambia no ha tenido la precaución de dejar a mano todo lo que necesita y se desplaza, aunque sea unos segundos para alcanzar una toalla, un pañal o la ropa. **La trona** La mayoría de las caídas desde la trona son consecuencia de que el bebé no está sujeto adecuadamente. La trona debe tener un cinturón de sujeción con una correa que se coloca entre las piernas para evitar deslizamientos. No se debe dejar solo al niño mientras está en la trona, ya que podría levantarse y caer. Es recomendable comprar una trona pesada y con base ancha para que tenga una buena estabilidad. No debe permitirse a niños mayores subirse a la trona o colgarse de ella cuando el niño pequeño se encuentre sentado en ella, porque puede volcar. Ventanas Sin duda, una de las caídas más peligrosas es la que puede sufrir un niño al precipitarse desde una ventana o un balcón. No se deben colocar, delante de una ventana, muebles a los que el niño pueda trepar. Lo mejor es instalar elementos de seguridad para que no se puedan abrir totalmente, permitiendo solo una apertura parcial para ventilar. Existen en el mercado todo tipo de productos adaptables a distintos tipos de ventanas y puertas. También se pueden instalar mallas de seguridad, que deben ser muy sólidas para que soporten el peso del niño en caso de que se apoye. Literas Las caídas de camas y literas son un motivo frecuente de lesión. En camas y literas también se pueden producir lesiones por asfixia al quedar los niños, sobre todo los más pequeños, atrapados entre el colchón y la pared. La cama superior debe tener barandilla protectora y la escalera debe estar bien sujeta. Los niños menores de 6 años no deben dormir en la cama superior de una litera. **Caídas desde muebles** Es necesario que los muebles estén sujetos a la pared, especialmente las estanterías y los muebles altos, para evitar que se venzan si el niño intenta trepar. Para evitar que el niño trate de subir a los muebles no deje los objetos o juguetes con los que el niño suela jugar en un lugar donde no llegue. Cuando hablamos de productos tóxicos decimos “déjelos fuera de su alcance y de su vista”, en el caso de objetos no peligrosos decimos “déjelos a su alcance”, para que no tenga que trepar para alcanzarlos. Carritos de supermercado Los carritos para hacer la compra son un motivo frecuente de caídas. Las lesiones suelen producirse en la cabeza y en el cuello, en los dedos y en otras partes de las piernas y los brazos. Para evitarlas: Sujete al niño con el arnés que proporciona la silla. Piense en alternativas para no llevarlo en el carrito. Asegúrese de que el niño permanece sentado. No deje al niño solo en el carrito en ningún momento. No coloque hamacas o sillas de bebé encima del carrito. ¿Dónde puedo encontrar más información? Guía de seguridad de productos infantiles

Leer más

Artículo

Aseo en el recién nacido

Es importante tener a mano todo lo necesario para el baño del recién nacido y nunca dejar al niño sin supervisión en la bañera La llegada de un recién nacido a casa supone para los padres responsabilizarse de las necesidades de su hijo, entre ellas, el cuidado del aseo corporal, que es todo un reto para los primerizos. Los niños menores de un mes requieren de unos cuidados diferentes a los que han superado esa edad, debido a sus especiales características. ¿Cómo se debe bañar al recién nacido? No existe un consenso sobre cada cuánto hay que bañar a un recién nacido. Es igual de bueno hacerlo a diario que cada dos días, incluso en algunos países lo hacen una vez por semana. Lo importante es saber que el baño debe ser lo suficientemente regular para que el bebé mantenga una higiene adecuada. Si es un momento agradable, lo habitual es hacerlo diariamente, mientras que si supone un estrés, se puede hacer cada más tiempo. La bañera no debe llenarse en exceso, unos 15-20 centímetro de altura es adecuado. La temperatura del agua de debe de ser de 36-38 ºC. Hay que comprobar la temperatura del agua antes de meter al niño, sumergiendo el codo o el dorso de la mano o empleando un termómetro. Se puede sumergir al niño, incluso aunque no se le haya caído el cordón umbilical. Se debe emplear un jabón suave de pH neutro, en poca cantidad, para enjabonar al niño de forma delicada y posteriormente aclararle. La duración del baño no debe exceder de unos minutos en los primeros días de vida para evitar que el agua se enfrié y el niño también. La habitación donde se le bañe debe estar caldeada a unos 22-24 ºC. Esto evitará que al salir del agua el bebé tenga frío. Tras el baño se procederá al secado con una toalla templada, realizándolo de forma suave. Es importante tener a mano todo lo necesario para el baño del recién nacido y nunca dejar al niño sin supervisión en la bañera. ¿Cómo se limpia el cordón umbilical? La limpieza del cordón umbilical debe realizarse desde el primer día de vida y de forma diaria. En los países con buenas condiciones higiénicas, como el nuestro, no es necesario el empleo de alcohol u otras soluciones antisépticas. Se deben tomar las siguientes medidas: Lavarse previamente las manos. Limpiar la zona del cordón con agua y jabón. Secado adecuado. Para ayudar a mantener el cordón seco se puede emplear una gasa limpia que lo envuelva, la cual se debe cambiar en cada cambio de pañal. Cambios frecuentes de pañal para evitar que se moje el cordón cuando el niño orine. Debido a que para limpiar el cordón se requiere agua y jabón, un momento adecuado para hacerlo es el momento del baño. Lo habitual es que el cordón se desprenda entre los 7 y los 15 días de vida. ¿Cuándo se pueden cortar las uñas de los recién nacidos? Es habitual que los bebés nazcan con las uñas muy largas. Es importante conocer que la punta de las uñas suele estar adherida a la piel del dedo lo que provoca que sea muy difícil cortarlas durante los primeros días sin que se haga una herida al bebé. Por ello es adecuado retrasar el primer corte con tijera de las uñas a los 15 o 20 días de vida. Mientras se puede emplear una lima fina de uñas (aunque resulta difícil conseguirlo, ya que las uñas son muy blandas) o desprender la punta que sobra, con mucho cuidado, tras el baño. Pasados esos primeros días se empleará una tijera pequeña de punta roma, cortándose las uñas siempre de forma recta y sin dejar picos en las esquinas que puedan provocar arañazos o que se claven en la piel del dedo. Posteriormente se puede repetir, cuando los padres las vean largas. ¿Es necesario utilizar cremas en los recién nacidos? La piel de los recién nacidos tiende a secarse de forma natural durante los primeros días, debido a que dejan de estar en contacto con el líquido amniótico y pasan a un ambiente seco como es el aire. A la semana de vida, la piel suele haberse adaptado adquiriendo su aspecto terso y suave. No es necesario, por tanto, emplear cremas de forma rutinaria en los recién nacidos. Se puede usar una crema hidratante, en caso de que la sequedad de la piel sea excesiva, empleando una especial para bebés con el menor número de irritantes posibles (parabenos, perfumes…). La piel del área del pañal tampoco requiere un cuidado especial. En general, el cambio frecuente de pañal es suficiente para que la orina y las heces no irriten la zona. En caso de que la piel se ponga roja o irritada se puede emplear una “pasta al agua”, que aísla la piel de nuevas agresiones. ¿Se deben usar colonias en los recién nacidos? El olfato es uno de los sentidos más desarrollados en el recién nacido, junto al tacto, de hecho, el bebé aprende el olor de su madre ya desde el útero. Si se utilizan colonias con olores fuertes se puede dificultar que el recién nacido reconozca a su madre mediante el olfato. De la misma manera, la madre no debería emplear perfumes de fuerte olor que interfieran en el reconocimiento hijo-madre. ¿Cómo se debe realizar el cambio de pañal? Los recién nacidos pueden llegar a mojar una media de 6-8 pañales al día y realizar hasta una deposición por toma. Así que hay que cambiar de pañales con frecuencia, para que tanto la orina como las heces permanezcan el menor tiempo posible en contacto con la piel del bebé. Para su limpieza se puede utilizar agua y una esponja (impregnada con un jabón suave si es necesario) o toallitas húmedas que respeten el pH de la piel (sin productos irritantes). En las niñas realizar la limpieza de delante hacia atrás (hacia el ano), para evitar que las heces entren en contacto con los genitales. Luego, secar la piel y los pliegues, antes de poner el pañal. Al igual que en el baño, se debe tener todo a mano y nunca dejar sin supervisión al niño (ya sea en un cambiador o en una cama) para evitar que se caiga. ¿Cómo se limpian los oídos y el pelo? La cera que se secreta en el conducto auditivo es una sustancia que protege al oído ante posibles agresiones. No se debe intentar extraer. En caso necesario se empleará una toalla húmeda para limpiar la oreja por fuera y nunca con un bastoncillo. El pelo de los recién nacidos se puede limpiar a diario en el baño con agua y jabón. Posteriormente se debe secar bien la cabeza para evitar que el niño se enfríe. Para peinarle, suele emplearse un cepillo de cerdas suaves. ¿Dónde puedo encontrar más información? Cuidados del cordón umbilical. EnFamilia

Leer más
Mostrando documento 1 de 2: Caídas, muy frecuentes y a veces peligrosas