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Vacuna frente a la bronquiolitis en embarazadas

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El virus respiratorio sincitial es la principal causa de infecciones de las vías respiratorias inferiores en los recién nacidos y lactantes.

¿Qué es el virus respiratorio sincitial (VRS) y qué enfermedad produce?

El VRS es la principal causa de infecciones de las vías respiratorias inferiores en los recién nacidos y lactantes, ocasionando el 80 % de las bronquiolitis y neumonías, además del riesgo de complicaciones a corto y largo plazo. La mayoría de los que tienen que ser hospitalizados son lactantes previamente sanos. El VRS circula durante todo el año, pero especialmente en otoño-invierno (octubre a marzo) en lo que se denomina “la temporada del VRS”.

¿Qué medidas pueden prevenir la enfermedad por el VRS?

Para intentar evitar la transmisión del VRS, es importante recordar las siguientes medidas: lavarse las manos regularmente; lavar los juguetes, prendas, útiles y ropa de cama con frecuencia; emplear pañuelos de papel desechables; no llevar a los niños a la guardería mientras estén enfermos; y evitar el contacto estrecho con cualquier persona que no se encuentre bien o tenga catarro, que pueda ser una posible fuente de contagio. La lactancia materna ayuda en la protección de infecciones por virus, como los de la bronquiolitis.

Actualmente se dispone además, de un anticuerpo monoclonal para su uso en lactantes

¿Qué vacunas hay contra esta enfermedad?

Está aprobada y disponible una vacuna que se administra durante el embarazo, entre las 24 y 36 semanas de gestación, que tiene como objetivo que la gestante produzca anticuerpos (defensas) frente al VRS, que pasarán a través de la circulación placentaria al feto, y cuando nazca el bebé, este tendrá en su sangre los anticuerpos, que lo protegerán en sus primeros meses de vida frente a la enfermedad moderada-grave y hospitalización debida a bronquiolitis por el VRS.

¿Quién puede vacunarse?

Las embarazadas entre las 24 y 36 semanas de gestación. En la temporada 2023-2024 no ha estado disponible, pero si lo estará para la 2024-2025, aunque la recomendación del Ministerio de Sanidad para la próxima temporada para prevenir la enfermedad por VRS no la ha incluido como vacunación general a embarazadas.

Sin embargo, la vacuna está disponible en oficinas de farmacia para su venta con prescripción médica por indicación del obstetra o médico de familia.

¿Cómo se administra la vacuna?

La vacuna se administra por vía intramuscular, al igual que el resto de vacunas recomendadas durante el embarazo. De momento no hay datos sobre si esta vacuna se debería repetir con cada embarazo, como sí que ocurre con el resto.

¿Cuáles son las reacciones adversas?

Las reacciones adversas notificadas con mayor frecuencia fueron dolor en el lugar de vacunación, dolor de cabeza y dolores musculares. La mayoría de las reacciones fueron de intensidad leve a moderada y remitieron en los 2-3 días posteriores a la aparición.

Durante los ensayos clínicos de la vacuna, los datos indican que no se producen malformaciones ni toxicidad fetal/neonatal. Los acontecimientos adversos matemos notificados hasta 1 mes después de la vacunación y en los bebés hasta 1 mes después del nacimiento fueron similares en el grupo que recibió la vacuna y en el grupo que recibió un placebo.

¿Cuáles son las precauciones y contraindicaciones de la vacunación?

Esta vacuna, como cualquier otra, está contraindicada ante una reacción alérgica grave (reacción anafiláctica) a una dosis previa de esta vacuna o alergia conocida a algún componente de la misma (trometamol, sacarosa, manitol, polisorbato 80, cloruro de sodio, ácido clorhídrico).

Se debe posponer la vacunación en personas que padecen una enfermedad febril aguda. Sin embargo, la presencia de una infección leve, como un resfriado, no debe dar lugar al aplazamiento de la vacunación.

No se ha evaluado la eficacia y la seguridad de la vacuna en personas inmunodeprimidas, incluidas las que reciben tratamiento inmunosupresor. La eficacia podría ser menor en ellas.

No se debe administrar en mujeres antes de las 24 semanas de embarazo (no se han hecho estudios antes de esa semana).

¿La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja vacunar frente al VRS a las embarazadas para prevenir la enfermedad en sus hijos?

La AEP recomienda que, cuando esta vacuna esté incluida por parte de las autoridades sanitarias como parte de una estrategia global de Salud Pública para la prevención de la enfermedad por el VRS, se administre entre las 24 y 36 semanas de gestación, con preferencia entre las 32 y 36 semanas. Como protección individual puede ser prescrita por su obstetra o por su médico de familia.

Artículo compartido con la web del Comité Asesor de Vacunas  de la AEP

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El virus respiratorio sincitial es la principal causa de infecciones de las vías respiratorias inferiores en los recién nacidos y lactantes. ¿Qué es el virus respiratorio sincitial (VRS) y qué enfermedad produce? El VRS es la principal causa de infecciones de las vías respiratorias inferiores en los recién nacidos y lactantes, ocasionando el 80 % de las bronquiolitis y neumonías, además del riesgo de complicaciones a corto y largo plazo. La mayoría de los que tienen que ser hospitalizados son lactantes previamente sanos. El VRS circula durante todo el año, pero especialmente en otoño-invierno (octubre a marzo) en lo que se denomina “la temporada del VRS”. ¿Qué medidas pueden prevenir la enfermedad por el VRS? Para intentar evitar la transmisión del VRS, es importante recordar las siguientes medidas: lavarse las manos regularmente; lavar los juguetes, prendas, útiles y ropa de cama con frecuencia; emplear pañuelos de papel desechables; no llevar a los niños a la guardería mientras estén enfermos; y evitar el contacto estrecho con cualquier persona que no se encuentre bien o tenga catarro, que pueda ser una posible fuente de contagio. La lactancia materna ayuda en la protección de infecciones por virus, como los de la bronquiolitis. Actualmente se dispone además, de un anticuerpo monoclonal para su uso en lactantes ¿Qué vacunas hay contra esta enfermedad? Está aprobada y disponible una vacuna que se administra durante el embarazo, entre las 24 y 36 semanas de gestación, que tiene como objetivo que la gestante produzca anticuerpos (defensas) frente al VRS, que pasarán a través de la circulación placentaria al feto, y cuando nazca el bebé, este tendrá en su sangre los anticuerpos, que lo protegerán en sus primeros meses de vida frente a la enfermedad moderada-grave y hospitalización debida a bronquiolitis por el VRS. ¿Quién puede vacunarse? Las embarazadas entre las 24 y 36 semanas de gestación. En la temporada 2023-2024 no ha estado disponible, pero si lo estará para la 2024-2025, aunque la recomendación del Ministerio de Sanidad para la próxima temporada para prevenir la enfermedad por VRS no la ha incluido como vacunación general a embarazadas. Sin embargo, la vacuna está disponible en oficinas de farmacia para su venta con prescripción médica por indicación del obstetra o médico de familia. ¿Cómo se administra la vacuna? La vacuna se administra por vía intramuscular, al igual que el resto de vacunas recomendadas durante el embarazo. De momento no hay datos sobre si esta vacuna se debería repetir con cada embarazo, como sí que ocurre con el resto. ¿Cuáles son las reacciones adversas? Las reacciones adversas notificadas con mayor frecuencia fueron dolor en el lugar de vacunación, dolor de cabeza y dolores musculares. La mayoría de las reacciones fueron de intensidad leve a moderada y remitieron en los 2-3 días posteriores a la aparición. Durante los ensayos clínicos de la vacuna, los datos indican que no se producen malformaciones ni toxicidad fetal/neonatal. Los acontecimientos adversos matemos notificados hasta 1 mes después de la vacunación y en los bebés hasta 1 mes después del nacimiento fueron similares en el grupo que recibió la vacuna y en el grupo que recibió un placebo. ¿Cuáles son las precauciones y contraindicaciones de la vacunación? Esta vacuna, como cualquier otra, está contraindicada ante una reacción alérgica grave (reacción anafiláctica) a una dosis previa de esta vacuna o alergia conocida a algún componente de la misma (trometamol, sacarosa, manitol, polisorbato 80, cloruro de sodio, ácido clorhídrico). Se debe posponer la vacunación en personas que padecen una enfermedad febril aguda. Sin embargo, la presencia de una infección leve, como un resfriado, no debe dar lugar al aplazamiento de la vacunación. No se ha evaluado la eficacia y la seguridad de la vacuna en personas inmunodeprimidas, incluidas las que reciben tratamiento inmunosupresor. La eficacia podría ser menor en ellas. No se debe administrar en mujeres antes de las 24 semanas de embarazo (no se han hecho estudios antes de esa semana). ¿La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja vacunar frente al VRS a las embarazadas para prevenir la enfermedad en sus hijos? La AEP recomienda que, cuando esta vacuna esté incluida por parte de las autoridades sanitarias como parte de una estrategia global de Salud Pública para la prevención de la enfermedad por el VRS, se administre entre las 24 y 36 semanas de gestación, con preferencia entre las 32 y 36 semanas. Como protección individual puede ser prescrita por su obstetra o por su médico de familia. Artículo compartido con la web del Comité Asesor de Vacunas de la AEP

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Vacuna frente a la fiebre amarilla

La fiebre amarilla es una enfermedad aguda hemorrágica ocasionada por un virus transmitido por mosquitos. Estos mosquitos pican fundamentalmente durante el día. Se denomina “amarilla” por el color amarillento de la piel (ictericia) que presentan algunos enfermos. ¿Existen vacunas contra esta enfermedad? En España se dispone de una vacuna compuesta por virus vivos debilitados, que no provocan la enfermedad, pero inducen protección frente a ella. ¿Cómo se administra y qué efectos secundarios puede tener? Se administra por medio de una inyección subcutánea. Puede aplicarse simultáneamente con cualquier otra vacuna, salvo con la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y paperas). En el caso de que no se administre el mismo día con otras vacunas vivas pinchadas debe separarse por 4 semanas de las mismas; siempre habrá que utilizar este intervalo con la vacuna triple vírica y no podrán las 2 administrarse simultáneamente. Sin embargo, cuando se necesite una protección rápida o para no perder la oportunidad de su recepción, se acepta y recomienda su administración simultánea o con cualquier intervalo menor, puesto que no impide la inducción de suficientes niveles de anticuerpos protectores específicos La vacunación comprende una única dosis. No precisa refuerzos, puesto que protege de por vida. Los efectos adversos más comunes son leves en el punto de inyección: dolor, enrojecimiento o tumefacción. También puede dar dolor de cabeza. Son más frecuentes entre el tercer y séptimo día tras la vacunación. En los niños pequeños, las reacciones notificadas con mayor frecuencia fueron irritabilidad, llanto, somnolencia y pérdida de apetito. Muy excepcionalmente se ha asociado a algunas reacciones graves, afectando al sistema nervioso o a diversos órganos. Las favorece la presencia de algunos factores: edad inadecuada, infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). ¿Existe alguna precaución o contraindicación? No se debe vacunar en el transcurso de una enfermedad febril aguda o si ha tenido alguna reacción alérgica grave a algún componente de la vacuna (huevo, proteínas de pollo), pero en el caso de que la vacuna sea imprescindible, el niño debe ser valorado en una Unidad de Alergia donde se le puede administrar de forma fraccionada bajo vigilancia. Está contraindicada en niños menores de 6 meses. En los lactantes de 6 a 8 meses el riesgo de complicaciones es mayor, por lo que solo se administrará si el riesgo de adquirir la enfermedad se considera superior al de sus posibles efectos adversos, particularmente en brotes epidémicos. También está contraindicada en niños con enfermedades o tratamientos que produzcan una importante disminución de sus defensas. En pacientes con una intolerancia hereditaria a la fructosa, es una precaución porque contiene sacarosa. Si es preciso vacunar a una madre que está lactando a un bebé menor de 9 meses, dado que parte de los virus vacunales se eliminan por la leche materna, se aconseja extraerse la leche y desecharla los 14 días siguientes a la vacunación, que es lo que dura la eliminación del virus tras la vacuna, reinstaurando la lactancia materna posteriormente. Si el bebé es mayor de 9 meses no es necasario suspender la lactancia materna. ¿Quién debe vacunarse? Aquellos niños que vayan a viajar o residir en áreas donde se transmite el virus causal. Deben ponerse la vacuna 10 días antes de llegar a destino, como mínimo. En España se administra en los centros de vacunación internacional . Se deben seguir las indicaciones preventivas dictadas por las autoridades sanitarias , respecto a las vacunaciones en caso de viajes internacionales. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría ]

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Vacuna frente a la rabia

¿Qué es la rabia? La rabia es una enfermedad infecciosa que afecta al cerebro y a la médula espinal (encefalomielitis) producida por el virus de la rabia. Es una zoonosis (enfermedad propia de los animales que en ocasiones se transmite a personas) de extensión mundial. Aunque los reservorios naturales son los carnívoros y varias especies de murciélagos, en casi todas las infecciones humanas el perro es la fuente de tranmisión. La infección humana aparece tras una mordedura en la que la saliva del animal entra en contacto con la mucosa o con heridas abiertas y tras arañazos que atraviesan la piel. El periodo de incubación varía de 3 a 12 semanas, aunque a veces es más prolongado. Una vez que comienzan los síntomas, la enfermedad conduce a la muerte. Los viajeros a zonas de riesgo de rabia, especialmente si son niños, deben poner atención para evitar las mordeduras de animales (perros, monos) y no coger murciélagos si se adentran en alguna cueva. España está libre de rabia en mamíferos terrestres desde 1978, excepto en las ciudades autónomas del continente africano, Ceuta y Melilla. ¿Cómo prevenir la rabia? Las vacunas son efectivas tanto en preexposición (antes de contactar con el virus) como en posexposición (después del contacto). También es importante el lavado precoz y prolongado de las heridas sospechosas con abundante agua y jabón. ¿Con qué vacunas contamos? Se dispone, en España, de dos vacunas antirrábicas. Las dos contienen virus inactivados o muertos, por lo que no pueden trasmitir la enfermedad al vacunado. ¿Quién debe vacunarse? En nuestro país, la vacunación infantil se propone en pocas ocasiones y casi exclusivamente a niños y adolescentes que vayan a viajar a países con deficientes sistemas de control higiénico y veterinario, donde circula el virus. La vacunación preexposición se completa en una semana y con diferente número de dosis, según la vía elegida. La vacunación posexposición (PEP es el acrónimo en inglés), que puede seguir diferentes pautas en cuanto a número de dosis e intervalos, ha de ir acompañada de un adecuado tratamiento de la herida y de la aplicación de la inmunoglobulina antirrábica en ciertos casos. Si se recibe esta inmunoglobulina, no se deberán administrar luego vacunas vivas inyectables (triple vírica y varicela) hasta pasados 4 meses. ¿Cómo se administran las vacunas? Las dos vacunas son inyectables y se pueden administrar tanto por vía intramuscular como intradérmica. Pueden ponerse simultáneamente con cualquier otra vacuna y en caso necesario se pueden intercambiar los dos preparados para completar la pauta. ¿Cuáles son las reacciones adversas de la vacunación? Las reacciones más comunes son dolor e induración en el punto de inoculación, dolor de cabeza, exantemas (manchas en la piel), dolores musculares y de las articulaciones. ¿Cuáles son las precauciones y contraindicaciones de la vacunación? Ya que la rabia es mortal, en la profilaxis posexposición y tras una exposición de alto riesgo no existe ninguna contraindicación para la vacuna, lo que incluye a niños menores de 1 año, embarazadas e inmunodeprimidos. En profilaxis preexposición son contraindicaciones las reacciones previas alérgicas graves al principio activo o a cualquiera de sus componentes. Una de las vacunas (Rabipur) está contraindicada si hay alergia grave a las proteínas de huevo. En embarazadas y menores de un año se demorará la profilaxis preexposición, salvo gran riesgo de exposición. ¿La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja vacunar de la rabia? Se recomienda la vacunación a aquellos individuos que estén en elevado riesgo potencial de contacto con animales rabiosos o con el virus de la rabia, como personal de laboratorio que trabaje con virus rábico, personal laboral que maneje animales domésticos o salvajes sospechosos de rabia y personal que manipule quirópteros. Respecto a los viajeros a áreas de alto riesgo de rabia, especialmente en niños, se recomienda la profilaxis preexposición en estancias superiores al mes, a menos que tengan acceso rápido a servicios médicos de garantía, y para los que vayan a estar menos de un mes, pero estén expuestos a la rabia por su actividad o tengan acceso limitado a dichos servicios. En los menores de un año, y dadas sus limitaciones de movilidad y, por tanto, su menor riesgo, se valorará cuidadosamente antes de indicar la vacunación profiláctica. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría ]

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Vacuna frente a la encefalitis japonesa

¿Qué es la encefalitis japonesa? La encefalitis japonesa es una infección del sistema nervioso central. Su causante es un virus que suele infectar a aves y animales de granja (especialmente cerdos). En la mayoría de los casos tiene buena evolución, pero en ocasiones el cuadro puede agravarse, ocasionando la muerte o secuelas importantes. ¿Cuál es la causa? Esta enfermedad está producida por un virus que se transmite por la picadura del mosquito del género Culex, mosquito de hábito nocturno y habitante cosmopolita de viviendas y estancias usadas para el cuidado de animales. ¿Cuáles son los síntomas? Los síntomas aparecen a los 5-14 días tras la picadura de un mosquito portador del virus. Para que la enfermedad se transmita es necesario que, previamente, el mosquito haya picado a un animal que actúa de reservorio del virus. La encefalitis japonesa no se contagia por vía directa de persona a persona. Es la forma más frecuente de encefalitis (inflamación cerebral) viral y es endémica en algunos países de Asia y el Pacífico occidental. Fuera de estas zonas no se produce la infección. Se manifiesta por fiebre elevada, dolor de cabeza, vómitos y somnolencia. ¿Cómo prevenir la encefalitis japonesa? Se debe intentar prevenir las picaduras de mosquitos mediante el uso de mosquiteras impregnadas con insecticida, ropas de colores claros, de manga larga y con panatalones largos y repelentes para la piel (con base de DEET o icaridina en porcentajes adecuados). Cuando la estancia es prolongada y no se puede evitar la visita a zonas rurales de países endémicos en épocas lluviosas, la forma más eficaz de protección es la vacunación específica antes del viaje. ¿Con qué vacunas contamos? En España está disponible una vacuna que se obtiene por cultivo del virus y posterior inactivación, es decir, no es una vacuna viva. Se puede aplicar desde los 2 meses de vida. ¿Quién debe vacunarse? Se incluye en los calendarios de vacunaciones infantiles de la mayoría de los países donde la enfermedad es endémica, lo cual ha reducido mucho la incidencia y mortalidad de esta enfermedad. Esta vacuna solo está indicada en personas que residen en dichas zonas endémicas y en viajeros internacionales con estos destinos en determinadas circunstancias (estancias prolongadas en zonas rurales, en épocas de máxima transmisión). Aunque la posibilidad de adquirir la encefalitis japonesa en los viajeros es muy baja, se recomienda la vacunación a quienes van a permanecer más de un mes en destinos rurales situados en el sudesteasiático, Pacífico occidental y norte de Australia o en presencia de brotes. Se podría considerar en estancias de menor duración si se van a desarrollar actividades al aire libre en zonas rurales, practicando acampadas, marchas, pesca, etc. No se recomienda para turistas convencionales en áreas urbanas y en estancias cortas. ¿Cómo se administra la vacuna? Se administran 2 dosis por vía intramuscular, con un intervalo de 28 días; la segunda dosis, al menos, una semana antes de realizar el viaje. Existen pautas aceleradas (intervalo de 7 días) que se pueden aplicar a viajeros adultos de última hora, siempre a criterio médico. La administración de una dosis de recuerdo, si el riesgo de exposición continúa, debe recibirse entre 12 y 24 meses después de completar la serie primaria de vacunación. La vacuna se administra en los centros de vacunación internacional dependientes del Ministerio de Sanidad. ¿Cuáles son las reacciones adversas? Esta vacuna tiene un perfil de seguridad muy alto. Los efectos más frecuentemente descritos son dolor e induración en el punto de inyección, dolor de cabeza, dolores musculares, pequeñas elevaciones febriles. ¿Cuáles son las precauciones y contraindicaciones de la vacunación? Son las mismas que en el caso de otras vacunas: reacción alérgica grave (reacción anafiláctica) a dosis previa de esta vacuna o alergia conocida a algún componente de la vacuna, como, por ejemplo, el sulfato de protamina y el formaldehído. ¿La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja vacunar de la encefalitis japonesa? La AEP recomienda seguir las indicaciones preventivas dictadas por las autoridades sanitarias respecto a las vacunaciones en caso de viajes internacionales. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría

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Vacuna frente a la encefalitis centroeuropea

¿Qué es la encefalitis centroeuropea? La encefalitis centroeuropea es una infección del sistema nervioso central causada por un virus trasmitido por la mordedura de una garrapata (Ixodes ricinus) infectada. Los virus que utilizan los artrópodos como transmisores (vectores) forman el grupo de los arbovirus, como el del dengue, encefalitis japonesa, chikunguña, fiebre amarilla, virus del Nilo Occidental, zika, etc. La garrapata que transmite la infección se encuentra en las zonas rurales y boscosas de los países de Europa Central (Alemania, Austria, Eslovaquia, Chequia, repúblicas bálticas, Hungría, Rusia, Polonia, Suiza, etc.), pero no vive en altitudes por encima de los 1400 metros. Es una enfermedad estacional; el verano es la época de mayor riesgo. ¿Cuáles son los síntomas? La enfermedad, después de un periodo de incubación de 1-2 semanas, se presenta en 2 fases. La primera dura alrededor de 1 semana y sus síntomas son similares a los de la gripe: fiebre, malestar, dolor de cabeza y muscular. Tras un periodo libre de síntomas de 1-3 semanas, en un 5-30 % de los casos aparecen síntomas de afectación neurológica, que puede dejar secuelas definitivas (10 %) e incluso causar la muerte en el 1 % de ellos. ¿Cómo se puede prevenir? Esta enfermedad se previene evitando las picaduras de garrapatas, usando ropa de manga larga y colores claros, pantalones largos y calzado cerrado, especialmente en zonas rurales y boscosas de amplias regiones de Centroeuropa. En algunos casos puede estar indicada la vacunación. ¿Qué vacunas hay contra esta enfermedad? Hay dos vacunas de virus inactivados, ambas en presentaciones para adultos y niños (con la mitad de la dosis del adulto). Las presentaciones infantiles pueden administrarse a partir de los 12 meses de edad y hasta los 11 o 15 años dependiendo de la vacuna que se utilice. ¿Quién debe vacunarse? Las personas que residan en las zonas afectadas, o con ocupaciones profesionales de mayor riesgo (granjeros, etc.). También los viajeros a dichas zonas que vayan a permanecer un tiempo y practicar actividades al aire libre (camping, senderismo, etc.). No está indicada para los viajeros a zonas urbanas y lugares muy turísticos. ¿Cómo se administra la vacuna? Se debe iniciar la vacunación, al menos, dos meses antes del viaje para asegurar un mínimo de 2 dosis antes de la exposición. Son necesarias 3 dosis por vía intramuscular: la segunda dosis 1-3 meses después de la primera, y la tercera entre 5 y 12 meses después de la segunda (según la vacuna empleada). Si hay necesidad, se puede seguir una pauta acelerada: 2 dosis (0 y 14 días) o 3 (0, 7 y 21 días), según la vacuna administrada. Estas vacunas están disponibles solo en los centros de vacunación internacional oficiales. Cuando el riesgo persiste en el tiempo, se administran dosis de recuerdo cada 3-5 años. ¿Cuáles son las reacciones adversas? Ocasionalmente estas vacunas pueden producir reacciones locales leves, como enrojecimiento, hinchazón y dolor en el lugar de la inoculación. En raras ocasiones provocan fiebre, náuseas, vómitos o dolor muscular y articular, que suelen ser transitorios. ¿Cuáles son las precauciones y contraindicaciones de la vacunación? Las vacunas frente a la encefalitis centroeuropea tienen las contraindicaciones generales de todas las vacunas: reacción alérgica grave (reacción anafiláctica) a una dosis previa de esta vacuna o alergia grave conocida a algún componente de la misma. En las mujeres gestantes deberá usarse con precaución y solo si el riesgo es elevado, ya que la seguridad de la vacunación en estos casos no ha sido establecida. No se debe administrar a niños menores de un año de edad. También está contraindicada en las personas de cualquier edad con alergia grave al huevo. ¿La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja vacunar de la encefalitis centroeuropea? La AEP recomienda seguir las indicaciones preventivas dictadas por las autoridades sanitarias respecto a las vacunaciones en caso de viajes internacionales. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría

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Vacuna frente a la tuberculosis (BCG)

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa bacteriana que ataca inicialmente sobre todo a los pulmones aunque se puede extender a otras partes del cuerpo, como la temida meningitis. Es la infección más prevalente en el mundo y una de las 10 principales causas de muerte a nivel global, principalmente en los países de índice de desarrollo humano bajo. Se contagia sobre todo por el contacto con enfermos bacilíferos, es decir, que diseminan el microbio con la tos. En las dos últimas décadas, en nuestro país, al igual que en los países de nuestro entorno, ha disminuido el número de casos pediátricos, pero han aparecido cepas resistentes a los tratamientos disponibles que hacen del manejo de esta enfermedad un problema de salud pública prioritario. ¿Existen vacunas contra esta enfermedad? Actualmente solo se dispone de la vacuna BCG, una vacuna que contiene microbios vivos, pero atenuados en el laboratorio para que no causen daño, pero sí una respuesta defensiva de nuestro organismo. En España no se incluye en el calendario sistemático de ninguna comunidad autónoma y actualmente resulta casi imposible obtener esta vacuna. En 2023 se reinició la vacunación de los niños pertenecientes a grupos de riesgo en el País Vasco. Si no está disponible y si se precisa para un viaje internacional, lo mejor es vacunarse en el país de destino. ¿Cómo se administra y que efectos secundarios puede tener? Se administra justo por debajo de la superficie de la piel (intradérmica) en la zona del hombro. Varias semanas tras su administración puede desarrollarse una pápula (no siempre aparece) que va aumentando de tamaño y puede ulcerarse unas semanas más tarde dando lugar a una costra que tras 2-3 meses deja una cicatriz permanente. Esta reacción no requiere tratamiento, salvo medidas de limpieza e higiene general, manteniendo seca la zona. Tampoco es infrecuente que se inflamen los ganglios cerca de la zona donde se administró (cerca de la clavícula o la axila). En algunas ocasiones pueden ocurrir reacciones más importantes conocidas como BCGosis. ¿Existe alguna precaución o contraindicación? No se debe vacunar a las personas que estén infectadas o enfermas de tuberculosis (en niños mayores se debe hacer una prueba antes de ser vacunados). Tampoco es recomendable en el embarazo o si se tienen bajas las defensas. ¿Quién debe vacunarse? En Europa Occidental no se recomienda la vacunación general (sistemática) de todos los niños contra la tuberculosis, sino solo en determinadas circunstancias individuales de riesgo elevado de contraer la enfermedad: Recién nacidos en zonas o grupos de riesgo con riesgo alto de infección Niños no infectados con exposición a pacientes bacilíferos con mal cumplimiento del tratamiento o en los que el tratamiento no consigue la negativización del esputo (bacilíferos irreductibles) o con tuberculosis causada por cepas resistentes Neonatos hijos de madre con TB pulmonar o con exposición domiciliaria Niños menores de 5 años, PT negativos, que se desplacen a residir más de 3 meses en países de alta endemia tuberculosa. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría ]

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Vacuna tetravalente frente a la gripe

La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa. Causada por un virus, este se transmite muy fácilmente entre personas a través del aire (tos y estornudos), las manos o mediante objetos. La medida más eficaz para prevenir esta enfermedad, que se manifiesta principalmente en la época invernal, es la vacunación. ¿Cuántos virus de la gripe hay? Tal y como explica la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay cuatro tipos de virus de gripe estacional: A, B, C y D. Los tipos A y B son los causantes de las epidemias estacionales, por eso son los que se incluyen en las vacunas para que el cuerpo pueda protegerse con tiempo frente a ellos. Concretamente, las sustancias que se inoculan en el cuerpo son fracciones del virus muerto. Los virus C se detectan con menos frecuencia y, además, solo causan infecciones leves. Por su parte, los virus de tipo D no afectan al ser humano, solo al ganado. Mientras que los virus tipo A pueden clasificarse en diferentes subtipos según las combinaciones de las dos proteínas de su superficie, los virus de la gripe del tipo B pertenecen solo a dos “familias” o linajes: B/Yamagata y B/Victoria. Según datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe del Instituto de Salud Carlos III, en España, durante la temporada de 2019 - 2020 (ya influida, aunque poco por la pandemia del coronavirus), el 72 % de los casos de gripe estuvieron provocados por un virus de tipo A, 84 % AH1N1 y 16 % AH3N2; y el 28 % por un virus de tipo B. No hay más informes anuales desde entonces. ¿Por qué hay que vacunarse todos los años? El virus de la gripe tiene una alta capacidad de mutación y los tipos de virus de la gripe que circulan van cambiando de año en año. Así, nuestras defensas no pueden reconocerlos y protegerse, lo que puede volver a provocar la enfermedad cada nueva temporada invernal. Por esta razón, cada año hay que fabricar una vacuna diferente, adaptada a los cambios que ha experimentado el virus y a aquellas cepas que estén circulando. La OMS, de acuerdo con los datos de los centros de vigilancia epidemiológica que hay en todo el mundo, es el organismo encargado de decidir cuáles son las cepas de los diferentes tipos de virus que cada año debe contener la vacuna. ¿Qué vacunas hay disponibles actualmente para protegerse de la gripe? En España están disponibles las vacunas trivalentes (que contienen tres cepas) tanto en las inyectables como en la atenuada intranasal, dado que así lo ha recomendado la OMS, ya que la variante Yamagata no cirdula desde hace unos años. En este momento, las únicas que hay en los centros de salud son estas vacunas trivalentes inactivadas y la trivalente intranasal. Es decir, entre las financiadas por las comunidades autónomas para la población de riesgo y sus convivientes y los niños de 6 a 59 meses. Estas vacunas también están disponibles en las oficinas de farmacia. ¿Qué diferencia hay entre la vacuna trivalente y la tetravalente? La diferencia entre la vacuna trivalente frente a la gripe (como la intranasal) y la tetravalente radica en el número de cepas de virus de la gripe que se incluyen en ella. La vacuna trivalente frente a la gripe contiene cada año tres cepas: dos de tipo A y uno de tipo B Victoria. Por su parte, la vacuna tetravalente incluye cuatro: dos de tipo A y dos de tipo B, de los cuales, uno es del linaje B/Victoria y otro del B/Yamagata, aunque este año ya no están comercializadas porque la OMS ha determinado que sean todoas trivalentes. En la medida en que es difícil saber con antelación a qué linaje pertenecen las cepas B que van a circular durante la temporada, la vacuna tetravalente permitía aumentar el nivel protección y han mostrado en los estudios ser igual de seguras que las trivalentes, pero dado que ya no circula la Yamagata, volveremos a tener vacunas trivalentes. Esto significa que se pueden utilizar, tanto unas como otras, en las mismas situaciones. Para la próxima temporada 2025-2026 todas serán trivalentes. ¿Qué vacuna se recomienda utilizar? Ante el nivel de evidencia científica disponible, el Comité Asesor de Vacunas de la AEP aconseja emplear vacunas antigripales trivalentes como recomienda la OMS. En el caso de la población pediátrica, el CAV-AEP recomienda la vacunación en 2025-2026 a: Niños entre 6 meses y 17 años de edad Niños a partir de 6 meses y adolescentes que padezcan alguna enfermedad que pueda complicarse con una gripe (asma, diabetes, procesos cardiovasculares…) Niños sanos, adolescentes y adultos que convivan con pacientes con enfermedades para las que la gripe suponga un riesgo de complicación. A los miembros del entorno familiar de los lactantes menores de 6 meses, ya que estos no pueden recibir la vacuna antigripal. Embarazadas. Todo el personal sanitario. En esta temporada la AEP también recomienda que la vacunación de 5 a 17 años de edad sea sistemática, por lo que solicitamos a las autoridades sanitarias que se incluya como financiada en la próxima temporada, una vez que ya se ha incluido la vacunación de los niños de 6 a 59 meses de edad. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría ]

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Vacuna frente a la COVID-19

¿Qué es la COVID-19? Es una enfermedad producida por el SARS-CoV-2 , también conocido como nuevo coronavirus. Este debe su nombre a la imagen que se observa del virus al mirarlo por microscopio electrónico, en la que pueden verse unas espículas que sobresalen de la envoltura externa del virus y que le dan el aspecto de una corona solar. Los niños y adolescentes desarrollan formas de la enfermedad menos graves que los adultos y presentan, en general, mejor pronóstico que estos. Los síntomas pueden ir desde cuadros leves, como el resfriado común, hasta neumonía o síndrome respiratorio agudo grave. La gravedad en la población pediátrica parece estar relacionada inversamente con la edad, siendo los lactantes los más susceptibles a cuadros de COVID-19 grave. Hay dos complicaciones asociadas a la infección por SARS-CoV-2: a corto plazo, el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico (SIMP), responsable de la mitad de los ingresos en UCI pediátricas, aunque desde la circulación de la variante ómicron es mucho menos frecuente; y a medio y largo plazo, el síndrome de la covid persistente, que provoca limitación de las capacidades físicas y cognitivas, afectando en gran medida a la calidad de vida, también en niños es mucho menos frecuente. ¿Qué vacunas hay contra esta enfermedad? En la Unión Europea se dispone de cuatro vacunas autorizadas para su uso en niños y adolescentes, Comirnaty de Pfizer y Spikevax de Moderna, las dos a partir de 6 meses, producidas sobre la base de la tecnología de ARNm y actualmente con la cepa ómicron que recomienda la EMA. También Nuvaxovid y Bimervax llevan el coronavirus y son proteínas recombinantes con adyuvante. En concreto, para niños a partir de 6 meses y adolescentes se pueden usar las vacunas: Comirnaty (Pfizer & BioNTech), disponible en tres formulaciones con 30, 10 y 3 mcg (para los de 12 o más años, 5-11 años y 6-59 meses, respectivamente), y Spikevax (Moderna), disponible en formulaciones con 50 y 25 mcg (para los grupos de 12 o más años y de 6 meses a 11 años, respectivamente). La vacuna Nuvaxovid está autorizada a partir de 12 años y Bimervax (española) está autorizada a partir de 16 años, ambas formuladas con proteínas recombinates con un adyuvante. En la actualidad se recomienda la administración de una dosis única de cualquiera de los preparados en mayores de 5 años que cumplan con los factores de riesgo definidos por el Ministerio, independientemente de si han sido previamente vacunados o no o si han padecido la enfermedad o no. Los de edades comprendidas entre los 6 meses y los 5 años con factores de riesgo recibirán una pauta completa (de 2 o 3 dosis según el preparado utilizado) si nunca han sido vacunados ni han padecido la enfermedad y solo una dosis si ya han tenido contacto con el virus o han recibido alguna dosis de vacuna. Los pacientes de muy alto riesgo deberán recibir una dosis extra en su pauta vacunal contra covid. Aunque no se trate de una prioridad en este momento, la vacunación se puede ofertar también para los niños sanos que deseen protegerse de esta infección cuando ya estén vacunados los vulnerables. Para los adolescentes, a partir de 12 años, puede utilizarse también la vacuna Nuvaxovid (Novavax), en pauta de una dosis y Bimervax (Hipra), también una dosis, pero a partir de 16 años. ¿La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja vacunar con la vacuna del coronavirus? Sí. El principal objetivo de la vacunación es prevenir la covid en las personas vacunadas, y en caso de infectarse, disminuir muy notablemente su gravedad y mortalidad. Los niños y adolescentes también tienen derecho, una vez comprobada la eficacia y seguridad de las vacunas disponibles, a la protección individual frente a esta enfermedad que, aunque en general en estas edades es leve, puede complicarse en ocasiones. Aunque en la actualidad la recomendación de este comité es vacunar específicamente a los niños que tengan factores de riesgo en consonancia con las directrices ministeriales, también es cierto que entendemos que puede ofrecerse a todos aquellos padres o tutores legales que quieran proteger a sus hijos de esta enfermedad, una vez se haya vacunado a los más vulnerables. ¿Quién se debe vacunar frente al coronavirus? La prioridad actual de la estrategia de vacunación frente a la covid del Ministerio de Sanidad es vacunar a las personas más vulnerables a sufrir consecuencias graves de la infección, como son los de 60 o más años y aquellos menores de esta edad, pero que pertenezcan a alguno de los grupos de riesgo, como por ejemplo los inmunodeprimidos (niños con cáncer, los que han recibido o están en espera de trasplantes, los que reciben medicamentos inmunosupresores por enfermedades crónicas diversas), los que tienen una enfermedad crónica grave o un alto grado de dependencia, síndrome de Down, y las embarazadas, además de sus convivientes y el personal de servicios sanitarios, sociosanitarios y colectivos sociales esenciales. También estará indicada la vacunación en personas institucionalizadas en residencias de ancianos, centros sociosanitarios o en dispositivos residenciales para personas con diversidad funcional. ¿Cómo se administra esta vacuna? Estas vacunas se administran por vía intramuscular en el músculo deltoides del hombro (en los niños de 6 meses a 2-3 años, puede inyectarse en el 1/3 medio del muslo en el vasto externo, según la complexión del niño). Las vacunas de la covid pueden administrarse a la vez, en la misma visita, pero en lugares anatómicos distintos, con otras vacunas de las que figuran en el calendario vacunal infantil. Si no se administran el mismo día, pueden administrarse con cualquier intervalo de tiempo entre ellas. ¿Cuáles son las reacciones adversas de la vacunación? Las vacunas de la covid basadas en ARNm son muy seguras, tal como se ha demostrado después de casi 68 millones de vacunas Comirnaty y 24 millones de Spikevax administradas en España hasta el 31 de diciembre de 2022. Como todos los medicamentos, las vacunas pueden provocar efectos secundarios. La mayoría de estos son leves y de corta duración, especialmente en niños de 5 a 11 años, y no todas las personas vacunadas los padecen. Los más comunes son: dolor y sensación de pesadez en el hombro y el brazo donde se ha inyectado la vacuna, sensación de cansancio, malestar general y escalofríos, dolor de cabeza y, en menos casos, fiebre de bajo grado. Estos solo duran uno o dos días. Raramente se puede notar inflamación de los ganglios de la axila o el cuello del mismo lado de la inyección, que puede durar 7-10 días. Con frecuencia los efectos secundarios son más intensos después de la segunda dosis de la vacuna. Se han notificado algunos casos muy raros de inflamación de partes del corazón (miocarditis y pericarditis) después de la vacunación de la covid en adolescentes, sobre todo en varones a los pocos días después de la segunda dosis, habiéndose descrito hasta la fecha en niños de 5 a 11 años solo 12 casos tras más de 8,5 millones de dosis administradas en EE. UU. y todas con buena evolución. Los síntomas que se pueden notar son dolor en el pecho, dificultad para respirar o palpitaciones. La recuperación clínica fue completa y en un corto período de tiempo. ¿Cuándo está contraindicada la vacuna? Las vacunas covid están contraindicadas en personas con antecedentes de haber tenido reacciones alérgicas graves (anafilaxia) a una dosis previa de la propia vacuna o a algún componente de las mismas. El polietilenglicol (PEG) es el componente más frecuentemente implicado en la alergia a estas vacunas. No están contraindicada en personas con alergias a alimentos, productos de animales, insectos, alérgenos del ambiente, látex u otras alergias. En personas con alergias a otras vacunas o medicamentos con otros componentes diferentes no presentes en la vacuna de la covid, estas vacunas tampoco están contraindicadas, pero en lugar de esperar 15 minutos tras su administración, se recomienda una espera de 30 minutos por precaución. ¿ Dónde se pueden encontrar respuestas a dudas frecuentes sobre esta vacuna? El Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría ha publicado una interesante serie de preguntas y respuestas , que se actualizan frecuentemente, para dar respuesta a las dudas que puedan surgir sobre ella. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría

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Vacuna VIRUS RESPIRATORIO SINCITIAL

¿QUÉ ES EL VIRUS RESPIRATORIO SINCITIAL (VRS) Y QUÉ ENFERMEDAD PRODUCE? El VRS es la principal causa de infecciones de las vías respiratorias inferiores en los recién nacidos y lactantes, ocasionando el 80 % de las bronquiolitis y neumonías, además del riesgo de complicaciones a corto y largo plazo. La mayoría de los que tienen que ser hospitalizados son lactantes previamente sanos. El VRS circula durante todo el año, pero especialmente en otoño-invierno (octubre a marzo) en lo que se denomina “la temporada del VRS”. ¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR LA ENFERMEDAD POR EL VRS? Para intentar evitar la transmisión del VRS, es importante recordar las siguientes medidas: lavarse las manos regularmente; lavar los juguetes, prendas, útiles y ropa de cama con frecuencia; emplear pañuelos de papel desechables; no llevar a los niños a la guardería mientras estén enfermos; y evitar el contacto estrecho con cualquier persona que no se encuentre bien o tenga catarro, que puede ser una posible fuente de contagio. La lactancia materna ayuda en la protección de infecciones por virus, como los de la bronquiolitis. ¿QUÉ VACUNAS HAY CONTRA ESTA ENFERMEDAD? Está aprobada y disponible una vacuna que se administra durante el embarazo, entre las 24 y 36 semanas de gestación, que tiene como objetivo que la gestante produzca defensas (anticuerpos) frente al VRS, que pasarán a través de la circulación placentaria al feto, y cuando nazca el bebé, este tendrá en su sangre los anticuerpos, que lo protegerán en sus primeros meses de vida frente a la enfermedad moderada-grave y hospitalización debida a bronquiolitis por VRS. ¿QUIÉN DEBE VACUNARSE? Las embarazadas entre las 24 y 36 semanas de gestación. En la temporada 2023-2024 no ha estado disponible, si estándolo para la 2024-2025, aunque la recomendación del Ministerio de Sanidad para la próxima temporada 2024-2025 para prevenir la enfermedad por VRS no la ha incluido como vacunación general a embarazadas. Sin embargo, la vacuna está disponible en oficinas de farmacia para su venta con prescripción médica por indicación del obstetra o médico de familia. ¿CÓMO SE ADMINISTRA LA VACUNA? La vacuna se administra por vía intramuscular, al igual que el resto de vacunas recomendadas durante el embarazo. De momento no hay datos sobre si esta vacuna se debería repetir con cada embarazo, como sí que ocurre con el resto. ¿CUÁLES SON LAS REACCIONES ADVERSAS? Las reacciones adversas notificadas con mayor frecuencia fueron dolor en el lugar de vacunación, dolor de cabeza y dolores musculares. La mayoría de las reacciones fueron de intensidad leve a moderada y remitieron en los 2-3 días posteriores a la aparición. Durante los ensayos clínicos de la vacuna, los datos indican que no se producen malformaciones ni toxicidad fetal/neonatal. Los acontecimientos adversos matemos notificados hasta 1 mes después de la vacunación y en los bebés hasta 1 mes después del nacimiento fueron similares en el grupo que recibió la vacuna y en el grupo que recibió un placebo. ¿CUÁLES SON LAS PRECAUCIONES Y CONTRAINDICACIONES DE LA VACUNACIÓN? Esta vacuna, como cualquier otra, está contraindicada ante una reacción alérgica grave (reacción anafiláctica) a una dosis previa de esta vacuna o alergia conocida a algún componente de la misma (trometamol, sacarosa, manitol, polisorbato 80, cloruro de sodio, ácido clorhídrico). Se debe posponer la vacunación en personas que padecen una enfermedad febril aguda. Sin embargo, la presencia de una infección leve, como un resfriado, no debe dar lugar al aplazamiento de la vacunación. No se ha evaluado la eficacia y la seguridad de la vacuna en personas inmunodeprimidas, incluidas las que reciben tratamiento inmunosupresor. La eficacia podría ser menor en estas personas. No se debe administrar en mujeres con menos de 24 semanas de embarazo (no se ha estudiado antes de esa semana). ¿LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA (AEP) ACONSEJA VACUNAR FRENTE AL VRS A LAS EMBARAZADAS PARA PREVENIR LA ENFERMEDAD EN SUS HIJOS? La AEP recomienda que, cuando esta vacuna esté incluida por parte de las autoridades sanitarias como parte de una estrategia global de Salud Pública para la prevención de la enfermedad por el VRS, se administre entre las 24 y 36 semanas de gestación, con preferencia entre las 32 y 36 semanas. Como protección individual también puede ser prescrita por obstetras o médicos de familia.

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Vacuna frente a COVID-19 y lactancia materna

Desde que la Unión Europea autorizó el uso de las vacunas frente al COVID-19 (BioNTech & Pfizer y Moderna), su uso en mujeres lactantes ha suscitado muchas dudas e inquietudes. Ello se debe a que en los ensayos realizados no se incluyeron mujeres en periodo de lactancia y a que no se dispone de evidencias concluyentes de la transmisión del SARS-CoV2 de las madres al recién nacido, ni datos sobre la excreción de estas vacunas a través de la leche materna. Teniendo en cuenta las recomendaciones provisionales del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) , de la Asociación para la Promoción e Investigación en Lactancia (APILAM) en su web e- lactancia , de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al nacimiento y la lactancia (IHAN ) y de otras organizaciones científicas nacionales e internacionales, el día 14 de enero de 2021 el Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP (CNYLM-AEP) emitió un documento de RECOMENDACIONES sobre VACUNA FRENTE A COVID-19 y LACTANCIA MATERNA. En dicho documento, el CNYLM-AEP recoge que: La vacunación de la madre lactante frente al COVID-19 es segura para la madre, para la lactancia y para el bebé, porque: son vacunas de ARNm que no contienen microorganismos vivos y por tanto no tienen capacidad de infectar; no se ha demostrado la presencia de componentes activos de la vacuna en la leche; y la salud de la madre es clave para la lactancia y la salud de sus hijos. La madre debe recibir la mayor información posible por parte del sistema sanitario para tomar una decisión informada tanto sobre la lactancia como sobre la vacunación. Se debe valorar iniciar con normalidad y no suspender la lactancia materna en mujeres que reciban cualquiera de las tres vacunas frente al COVID-19 disponibles actualmente en nuestro país (Comirnaty, Moderna o AstraZeneca) y no demorar la vacunación si está indicada. Las mujeres que amamantan no son un grupo de mayor riesgo de enfermedad grave por COVID-19 y, por tanto, deben tener la misma oportunidad de vacunación que la población general. Se deben vigilar los posibles efectos adversos que se presenten y notificarlos. Estamos seguros de que este documento será útil para aclarar las dudas que tienen muchas madres lactantes sobre este tema. No obstante, como el mismo comité advierte, se trata de recomendaciones provisionales que pueden ir variando en función de la información que se vaya recogiendo en los próximos meses sobre estas vacunas y otras que se vayan aprobando. Para más información: https://www.aeped.es/sites/default/files/aep_lactancia_y_vacuna_covid_2021.pdf https://vacunasaep.org/profesionales/noticias/covid-vacunacion-embarazo-y-lactancia

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Vacuna frente a Haemophilus influenzae tipo b

¿Qué es el Haemophilus influenzae tipo b y qué enfermedades causa? El Haemophilus influenzae tipo b (Hib) es una bacteria que produce infecciones graves, sobre todo en niños pequeños (menores de 5 años), que pueden afectar fundamentalmente al pulmón (neumonía), la laringe (epiglotitis) y particularmente a las meninges, que son las membranas que envuelven el cerebro y la médula espinal, produciendo meningitis . Otras manifestaciones clínicas, menos frecuentes son las artritis sépticas. la celulitis y la pericarditis. El Hib puede estar en la garganta y transmitirse de persona a persona, pero en algunos casos penetra en el organismo produciendo una enfermedad grave. La susceptibilidad a contraer la enfermedad es dependiente de la edad, de manera que la adquisición de la inmunidad, que aumenta con la edad, disminuye la susceptibilidad, y también de la existencia de factores de riesgo como la inmunodepresión. Antes de disponer de vacunas frente al Haemophilus influenzae tipo b, esta bacteria era responsable de una importante mortalidad en niños menores de 5 años de edad y de importantes secuelas en los niños que sobrevivían a las meningitis, Gracias a la vacunación, la frecuencia de infecciones por Hib ha descendido drásticamente en los países en los que está incluida en el calendario infantil, pues además de prevenir la enfermedad, también disminuye el número de niños y adultos que, estando sanos, tienen el Hib en su garganta (portadores faríngeos), lo que reduce su contagio tras la vacunación. ¿La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja vacunar frente a Hib? La AEP recomienda la vacunación de todos los niños contra el Haemophilus influenzae tipo b en menores de 5 años. En el calendario se administra formando parte de las vacunas combinadas hexavalentes a los 2 y 4 meses, con una dosis de refuerzo a los 11 meses de vida En niños mayores de un año y menores de 15 meses, no vacunados previamente, se recomiendan 2 dosis con un intervalo de 2 meses, y en los de 15 a 59 meses una sola dosis es suficiente. ¿Qué vacunas hay contra esta enfermedad? La vacuna contra el Hib es una vacuna inactivada (no es una vacuna viva) que forma parte de vacunas combinadas que incluyen, además, otros componentes que protegen contra a otras enfermedades. La vacuna frente al Hib también está comercializada como vacuna individual por separado, para uso en casos especiales. La eficacia vacunal es muy alta en torno al 95-100 %. Vacunas de uso en España que contienen el componente de Haemophilus influenzae tipo b Hexavalente: H. influenzae tipo b, difteria, tétanos, tosferina, polio y hepatitis B Monocomponente: H. influenzae tipo b ¿Quién se debe vacunar? Deben vacunarse todos los menores de 5 años que no estén vacunados. También en mayores de esa edad en determinados casos de enfermedades o situaciones que provocan una importante disminución de las defensas inmunitarias, como los niños con asplenia o inmunodeficiencia. Los niños menores de 24 meses que hayan padecido una enfermedad invasora por Hib pueden no quedar suficientemente protegidos, por lo que deben vacunarse a pesar de este antecedente.. ¿Cómo se administra la vacuna? Se inyecta por vía intramuscular en el muslo o el brazo, según la edad. Puede administrarse el mismo día que se reciben otras vacunas diferentes o bien con cualquier intervalo con ellas, sin ninguna excepción. ¿Cuáles son las reacciones adversas de la vacunación? Los efectos adversos son poco frecuentes y leves. Al estar incluida en vacunas combinadas deben ser tenidas también en cuenta otras reacciones secundarias debidas a los otros componentes. Las más frecuentes son fiebre o febrícula, leve hinchazón o enrojecimiento en la zona de la inyección, o ligera irritabilidad o somnolencia en los días siguientes a su administración. Excepcionalmente puede aparecer llanto persistente, alteraciones neurológicas debidos a otros componentes de las vacunas combinadas o reacciones alérgicas. ¿Cuándo está contraindicada la vacuna? Como con otros medicamentos, la vacuna contra el Hib estará contraindicada si se ha tenido una reacción alérgica grave con una dosis anterior o por alguno de los componentes vacunales. [Artículo compartido con el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría ]

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Prevención de la bronquiolitis. Inmunización frente al virus respiratorio sincitial

Actualmente se dispone de un anticuerpo monoclonal para la temporada 2023-2024 ¿Qué es el virus respiratorio sincitial (VRS) y qué enfermedad produce? El VRS es la principal causa de infecciones de las vías respiratorias inferiores en los recién nacidos y lactantes, ocasionando el 80 % de las bronquiolitis y neumonías, además del riesgo de complicaciones a corto y largo plazo. La mayoría de los que tienen que ser hospitalizados son lactantes previamente sanos. El VRS circula durante todo el año, pero especialmente en otoño-invierno (octubre a marzo) en lo que se denomina “la temporada del VRS”. ¿Qué inmunizaciones existen frente al VRS? Actualmente se dispone para la temporada 2023-2024 de un anticuerpo monoclonal (una inmunoglobulina específica frente al VRS) llamado nirsevimab (Beyfortus de nombre comercial), indicado para todos los recién nacidos y lactantes hasta los 6 meses de edad. La diferencia con una vacuna es que en esta se administran unas partes del microrganismo frente al que se quiere inmunizar y nuestro sistema inmune produce defensas (los anticuerpos) frente a esa enfermedad al cabo de unas 2 semanas (inmunización activa), mientras que al administrar una inmunoglobulina o anticuerpo ya estamos administrando esos anticuerpos en el momento (inmunización pasiva) y el efecto empieza de manera inmediata. La pauta consta de una dosis única, que ha demostrado proteger durante, al menos, 5 meses. ¿A qué edad hay que realizar la inmunización frente al VRS? Se recomienda su administración en los centros de salud al inicio de su primera temporada del VRS para los nacidos en los meses anteriores (entre abril y septiembre). Para los que nazcan durante la temporada (de octubre a marzo), se les administrará en el hospital, antes del alta tras el nacimiento. Solo en los casos de niños pertenecientes a grupos de riesgo, se le administra también otra dosis al inicio de la segunda temporada del VRS, antes de cumplir los 24 meses de edad. [](https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/550194b5-5582-40a3-b36a-5a57e82f70b7) De todas formas, cada servicio de salud de las comunidades y ciudades autónomas puede organizar la campaña (fechas y sitios donde administrarla) según sus recursos y logística. ¿Cómo se administra el anticuerpo monoclonal frente al VRS? Nirsevimab se administra igual que las vacunas de los niños, por vía intramuscular, en la cara anterolateral externa del muslo, en su tercio medio. ¿Puede administrarse nirsevimab al mismo tiempo que las vacunas del calendario? Sí. No se espera que interfiera en la respuesta inmune de las vacunas si se administran simultáneamente cuando les corresponda por edad (las de los 2 y 4 meses). Tenemos el ejemplo de otro anticuerpo monoclonal frente al VRS, el palivizumab (Synagis de nombre comercial), que lleva muchos años administrándose a lactantes de riesgo, y no se ha visto ninguna interferencia con las vacunas. Cuando se administra concomitantemente con vacunas inyectables, se debe hacer con jeringas distintas y en diferentes lugares de inyección. ¿Por qué inmunizar frente al VRS? El VRS afecta al 60 % de todos los niños menores de 1 año, y a los 2 años habrá afectado prácticamente al 100 %. Constituye una de las principales causas de consulta en atención primaria y urgencias pediátricas, además de la principal causa de hospitalización en los periodos de máxima incidencia, especialmente en los menores de 6 meses. Según un reciente estudio, en Europa ingresan debido a una infección por VRS 1 de cada 56 menores de 2 años, que fueron recién nacidos a término. ¿Qué efectos adversos están asociados a esta inmunización? Nirsevimab ha demostrado un perfil de seguridad favorable a lo largo de su desarrollo en los ensayos clínicos, así como cuando se ha empleado tras su aprobación por las agencias reguladoras de medicamentos (europea, de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Japón, etc). La reacción adversa más frecuente fue una erupción cutánea transitoria en los 14 días posteriores a la dosis, que aparece solo en el 0,7 % de los casos. Además, fiebre en el 0,6 % y reacción en el lugar de la inyección en el 0,4 %, ambos dentro de los 7 días posteriores a la dosis. La mayoría de los casos fueron de intensidad leve a moderada. ¿Cuáles son las contraindicaciones de este anticuerpo monoclonal? Están contraindicadas, como en otras inmunizaciones (vacunas o inmunoglobulinas), en caso de reacción alérgica grave (anafilaxia) tras una dosis previa de un anticuerpo monoclonal humanizado o si es conocida la alergia grave a alguno de sus componentes. ¿La Asociación Española de Pediatría aconseja inmunizar frente al VRS? Sí. El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría recomienda la inmunización universal frente al VRS de todos los lactantes menores de 6 meses al inicio de la temporada del VRS o que nazcan durante la misma. Además, también recomienda la inmunización en su segunda temporada para niños en grupos de riesgo (cardiopatías congénitas con alteración hemodinámica significativa, enfermedades neuromusculares o pulmonares graves, inmunodepresión grave, síndrome de Down o fibrosis quística). De hecho, la Asociación Española de Pediatría fue la primera sociedad científica a nivel internacional en recomendar esta medida preventiva en su calendario de inmunizaciones . ¿Qué otras medidas generales de prevención se pueden tomar? Para intentar evitar la transmisión del VRS, es importante recordar las siguientes medidas: lavarse las manos regularmente; lavar los juguetes, prendas, útiles y ropa de cama con frecuencia; y evitar el contacto estrecho con cualquier persona que no se encuentre bien o tenga catarro, que puede ser una posible fuente de contagio. La lactancia materna ayuda en la protección de infecciones por virus, como los de la bronquiolitis. ¿Dónde se pueden encontrar respuestas a dudas frecuentes sobre este producto? El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría ha publicado una interesante infografía con preguntas y respuestas, para dar contestación a las dudas que puedan surgir sobre ella.

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