La narcolepsia es un trastorno en el que el cerebro es incapaz de regular normalmente los ciclos de sueño y despertar, y se manifiesta con ataques repentinos de sueño junto a un empeoramiento del sueño nocturno. A veces asocia también episodios de debilidad o caida al suelo. Es muy poco frecuente durante la infancia; hay casos que comienzan con 5-6 años de edad , pero es más frecuente en la adolescencia y la juventud.
Los síntomas más característicos de la narcolepsia son:
Está causada por la reducción de la cantidad de una proteína producida en el cerebro, la hipocretina. El motivo por el que pasa esto no está claro en la mayoría de los casos (narcolepsia idiopática). También existen algunos trastornos del sistema nervioso central que cursan con narcolepsia (narcolepsia secundaria).
Existe un componente genético, por lo que varios integrantes de una misma familia pueden estar afectados. El componente genético es de mayor importancia en un tipo de narcolepsia: narcolepsia tipo 1 (presencia de HLA DQB1* 0602 en más del 98 % de estos pacientes).
Los niños y adolescentes con narcolepsia pueden presentar problemas de conducta y desmotivación, depresión y dificultad para relacionarse con sus amigos, lo que conlleva una marcada reducción de la calidad de vida. Además tienen más riesgo de obesidad y de pubertad precoz.
Si sospecha que un niño tiene los síntomas descritos es conveniente consultar con su pediatra. La mayoría de las pruebas necesarias para establecer el diagnóstico se deben realizar en el hospital, preferiblemente en una unidad de sueño.
Para que el niño pueda llevar una vida normal, la familia y la escuela pueden ayudar:
Hay que transmitir que el niño puede ser buen alumno aunque tenga narcolepsia.
Además de todo lo anterior, los adolescentes deben evitar conducir vehículos.
Actualmente, no existe ningún tratamiento aprobado para combatir la somnolencia en niños, por lo que su uso está basado en fundamentos empíricos. Anfetaminas y metilfenidato, indicados como tratamiento en niños con trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, son los tratamientos tradicionales. Está en proceso de valoración de aprobación del uso de un medicamento, el oxibato sódico, para pacientes con cataplejía.
La información ofrecida en En Familia no debe usarse como sustituta de la relación con su pediatra, quien, en función de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente, puede indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.