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El
patrón de sueño en los niños
pequeños es muy cambiante, pero es
normal que a medida que se hacen
mayores se despierten más por la
noche (no menos, como muchos
piensan). Esas frasecitas de ¡qué
bueno es: duerme toda la noche!...
son tramposas. Pero claro, a veces
no hay quien aguante el tirón. Hay
que conocer estos patrones normales
de sueño para aceptarlos mejor y
también hay que saber que no hay
soluciones mágicas y que el sentido
común debe primar.
Muchos bebés se quedan dormidos
mientras maman. Esto tiene 2
motivos: primero la propia
composición de la leche, que
contienen un aminoácido llamado
triptófano, que facilita que el bebé
se quede dormido y, segundo, que el
niño se relaja chupando el pecho,
una vez saciado, y con el calor de
la madre. Si se está dando pecho a
un niño pequeño, menor de 6 meses,
suele ser más práctico y más cómodo
para la madre dormir en la misma
habitación. Algunas familias juntan
la cunita a la parte de la cama de
la mamá y otras prefieren dormir
todos juntos en la misma cama, pero
también hay parejas que no lo
soportan. No es una obligación, ni
es imprescindible, ni para la
lactancia ni para la formación de la
personalidad. A la gente que le va
bien, perfecto y a la que no le va
bien, que no lo haga.
Meter al niño en la cama de los
padres no es una cuestión médica,
sino personal y cultural (es
habitual en muchas culturas, incluso
en las que lo quieren ocultar) y
tampoco es obligatorio. A partir de
una determinada edad (¿10-12 meses,
2-3 años...?) puede intentarse
“educar” los patrones de sueño del
mismo modo que las demás actividades
y situaciones socializadoras de
nuestros hijos: con paciencia, con
tacto, explicándoles las cosas,
diciéndoles esto sí, esto no y
porqué...
Algunos niños tras dormir "muy bien"
los primeros 4 meses, comienzan a
despertarse mucho hacia los 6 meses
y a dormir poquito rato muchas veces
al día. Hay que entender que eso es
normal y que no significa que el
niño esté enfermo o le ocurra algo.
En estos casos los padres no deben
angustiarse pensando ¿estaré
haciendo algo mal?
Para que compartir la cama no sea
peligroso para el bebé, conviene que
tenga en cuenta que:
-
El
colchón es firme y
suficientemente amplio para las
2 o los 3 (se deben evitar los
colchones blandos, los de agua o
acostarse con el bebé en un
sofá)
-
La
colcha, manta o edredón no es
demasiado pesado.
-
El
bebé está boca arriba.
-
Los
padres no fuman (o al menos no
lo hacen nunca en la habitación)
ni beben alcohol ni toman ningún
tipo de sedantes ni tienen una
obesidad importante.
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