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Parte
1.
TODO
LO
QUE
DEBE
SABER
SOBRE
LA
CELIACA
La
enfermedad
celíaca
(EC)
es
una
intolerancia
permanente
(dura
toda
la
vida),
del
intestino
delgado
a
la
gliadina
del
trigo
y
a
otras
proteínas
afines,
que
se
caracteriza
por
una
lesión
morfológica
con
atrofia
total
o
subtotal
de
las
vellosidades
intestinales,
junto
con
hiperplasia
de
las
criptas.
Puede
cursar
con
un
síndrome
de
malabsorción
intestinal
(falta
de
apetito,
vómitos,
diarrea,
anemia,
distensión
abdominal,
etcétera).
La
exclusión
total
del
gluten
de
la
dieta
da
lugar
a
una
recuperación
de
la
vellosidad
intestinal
y
a
una
desaparición
de
la
clínica;
la
reintroducción
posterior
del
gluten
provoca
la
recaída.
Clínica
La
enfermedad
celíaca
puede
presentarse
con
distintas
formas
clínicas:
●Forma
activa:
dentro
de
la
cual
debemos
considerar:
-
Forma
florida
(con
gran
variedad
de
manifestaciones).
-
Forma
oligosintomática
(con
pocas
manifestaciones).
-
Forma
monosintomática
(una
sola
manifestación).
●
Forma
silente.
●
Forma
latente.
La
forma
florida
de
EC
se
presenta,
después
de
varios
meses
de
introducirse
el
gluten
en
la
dieta
del
niño,
con
falta
de
apetito,
pérdida
de
peso,
vómitos,
diarrea,
distensión
abdominal,
irritabilidad,
mal
genio,
palidez,
anemia,
raquitismo,
etcétera.
Es
típico
el
que
estos
niños
con
extremidades
delgadas
y
pérdida
de
panículo
adiposo
tengan
un
abdomen
distendido.
A
esto
se
le
llama
“hábito
celíaco”.
En
los
niños
mayores,
aparte
de
los
síntomas
ya
referidos,
la
EC
puede
cursar
con
retraso
de
la
pubertad,
úlceras
en
la
boca,
talla
baja,
hipoplasia
del
esmalte
dentario,
anemia,
etcétera.
En
los
adultos,
la
EC
puede
producir
alteraciones
neurológicas,
dolores
óseos,
infertilidad,
abortos
de
repetición,
edemas…
Dado
que
existen
formas
silentes
de
EC,
en
los
que
los
pacientes
no
tienen
manifestaciones
clínicas
o
son
mínimas,
y
formas
latentes
en
las
que
no
constantemente
está
presente
la
atrofia
de
vellosidades
a
pesar
de
ser
celíacos,
las
formas
activas
en
sus
distintas
variedades
son
la
punta
del
iceberg.
Celíaca
y
lesiones
intestinales
Las
vellosidades
intestinales
son
similares
a
unos
dedos
recubiertos
por
un
guante
a
través
de
los
cuales
se
absorben
los
distintos
alimentos
que
ingerimos
en
la
dieta.
Si
se
produce
una
marcada
atrofia
de
las
vellosidades,
se
disminuye
de
forma
extraordinaria
la
absorción
de
los
alimentos.
Esto
es
lo
que
ocurre
en
la
EC.
En
este
caso,
da
la
impresión
de
que
ha
pasado
un
“corta
césped”
y
han
desaparecido
las
vellosidades
de
tal
manera
que,
cuando
se
examina
con
lupa,
se
asemeja
a
un
mosaico.
Diagnóstico
Los
criterios
diagnósticos
de
EC
se
establecieron
en
una
reunión
de
expertos
que
se
celebró
en
1969
en
Interlaken.
Según
estos
criterios,
para
el
diagnóstico
definitivo
de
la
enfermedad
eran
necesarias
tres
biopsias
intestinales:
1ª
biopsia:
demostración
de
atrofia
de
vellosidades
en
dieta
con
gluten.
2ª
biopsia:
mejoría
clínica
y
de
la
biopsia
con
dieta
sin
gluten.
3ª
biopsia:
deterioro
de
las
vellosidades
intestinales
tras
reintroducir
el
gluten
de
la
dieta.
Cumplir
todos
estos
criterios
es
complicado,
se
necesitan
tres
biopsias,
se
tarda
años
en
diagnosticar
definitivamente
a
un
celíaco
y,
por
lo
tanto,
se
ha
propuesto
un
diagnóstico
más
simple
de
EC:
“cuando
en
un
niño/a
sospechamos
por
la
clínica
que
puede
tener
una
EC,
se
harán
determinaciones
de
anticuerpos
antigliadina,
antireticulina,
antiendomisio
y
sobre
todo
antitransglutaminasa.
Si
alguna
de
estas
resulta
positiva
se
realizará
una
biopsia
intestinal.
En
el
caso
de
que
ésta
ponga
de
manifiesto
una
atrofia
de
vellosidades,
se
suspenderá
el
gluten
de
la
dieta.
Si
esta
supresión
se
acompaña
de
una
mejoría
clínica
evidente
y
se
negativizan
los
anticuerpos,
en
unas
semanas
o
meses,
podemos
hacer
el
diagnóstico
simplificado
de
Enfermedad
Celíaca”.
Tratamiento
| El
tratamiento
consiste
en
la
supresión
de
por
vida
del
gluten
en
la
dieta.
Los
niños
deben
ser
educados
desde
pequeñitos
y
mentalizarlos
de
que
para
ellos
los
alimentos
con
gluten
son
perjudiciales,
aunque
sientan
deseo
de
consumirlos.
Los
padres,
familiares
y
amigos
deben
saber
la
enorme
importancia
de
la
dieta
en
los
celíacos.
Existen
multitud
de
libros,
guías
y
manuales
para
que
los
celíacos
conozcan
su
enfermedad,
qué
alimentos
están
prohibidos
y
cuáles
permitidos,
dónde
pueden
adquirir
estos
alimentos,
cómo
tienen
que
preparar
sucedáneos
del
pan,
pasta,
bizcochos,
dulces,
etcétera. |
 |
Cuestiones
sobre
la
enfermedad
Celiaca |
|
¿Cuáles
son
los
cereales
prohibidos
en
los
celíacos?
Los
celíacos
no
pueden
tomar:
trigo,
centeno,
cebada
ni
avena.
Los
celíacos
sí
pueden
consumir:
arroz,
maíz,
mijo.
¿Es
frecuente
la
Enfermedad
Celíaca?
La
celíaca
es
una
enfermedad
extraordinariamente
frecuente,
lo
que
ocurre
es
que
hay
muchas
personas
que
son
celíacas
y
no
lo
saben.
Se
calcula
que
una
de
cada
cien
personas
son
celíacos.
¿Cuáles
son
los
factores
que
intervienen
en
la
Enfermedad
Celíaca?
La
celíaca
es
una
enfermedad
multifactorial
en
la
que
intervienen:
factores
genéticos,
inmunológicos,
ambientales
y
desencadenantes.
¿Cómo
actúa
el
gluten
en
el
intestino
de
los
paciente
celíacos?
En
los
pacientes
celíacos
el
gluten
produce
una
atrofia
de
las
vellosidades
intestinales,
especialmente
en
la
porción
proximal
(duodeno
y
yeyuno),
lo
que
da
lugar
a
que
no
puedan
absorberse
los
distintos
principios
inmediatos
(hidratos
de
carbono,
proteínas,
grasas,
vitaminas,
hierro,
calcio,
etcétera)
provocando
un
síndrome
de
malabsorción
intestinal.
¿Cómo
se
manifiesta
la
Enfermedad
Celíaca?
Las
manifestaciones
clínicas
de
la
EC
son
múltiples
y
dependen
de
la
edad
del
paciente.
Hay
que
recordar
que
solo
el
25%
de
las
ocasiones
cursa
de
forma
florida;
es
decir
con
muchos
síntomas.
El
75%
de
los
casos
son
formas
con
escasa
sintomatología
(formas
oligosintomáticas)
o
con
una
única
manifestación
(formas
monosintomáticas).
También
hay
celíacos
que
no
tienen
manifestaciones
objetivas
(formas
silentes
y
latentes).
¿En
qué
criterios
se
debe
basar
el
diagnóstico
de
Enfermedad
Celíaca?
Para
el
diagnóstico
definitivo
de
EC
se
han
seguido
los
criterios
clásicamente
propuestos
en
Interlaken
en
1979.
Sin
embargo,
la
aplicación
de
los
mismos
es
en
ocasiones
difícil
y
lleva
mucho
tiempo.
Por
esto,
al
disponer
de
determinaciones
de
anticuerpos
se
ha
propuesto
un
diagnóstico
simplificado
(Budapest
1989)
que
facilita
y
acorta
el
diagnóstico
en
un
importante
porcentaje
de
casos,
que
se
pueden
beneficiar
del
mismo.
No
obstante
es
imprescindible
la
realización
de
biopsia.
¿En
qué
consiste
el
tratamiento
de
la
Enfermedad
Celíaca?
El
paciente
celíaco
no
requiere
ningún
tipo
de
tratamiento.
Sólo
necesita
excluir
totalmente
y
de
por
vida
el
gluten
de
su
dieta. |
|
Direcciones muy útiles:
Federación de Asociaciones (FACE):
www.celiacos.org
Asociación de celíacos de Madrid:
www.celiacosmadrid.org
|
Parte
2.
DIETA
SIN
GLUTEN
La
dieta
sin
gluten
tiene
que
ser
variada,
equilibrada
y
natural,
pero
siempre
teniendo
en
cuenta
que
el
niño
no
debe
ingerir
alimentos
que
contengan
trigo,
cebada,
centeno,
avena
y
derivados
de
estos
cereales
(el
arroz
y
el
maíz,
a
pesar
de
ser
cereales,
no
contienen
gluten).
Como
norma
general,
se
debe
eliminar
por
completo
de
la
dieta
del
celíaco
cualquier
producto
a
granel
y
todos
los
alimentos
elaborados
que
no
estén
etiquetados.
Cuando
adquiramos
un
alimento
elaborado
y/o
envasado
debemos
comprobar
siempre
la
relación
de
ingredientes.
Alimentos
sin
gluten
◗
Leche
y
derivados:
quesos,
requesón,
nata,
cuajada,
yogures
(tanto
naturales
como
azucarados).◗
Todo
tipo
de
carnes
y
vísceras
frescas,
congeladas
y
en
conserva
natural.
◗
Jamón
serrano,
cocido
de
calidad
extra
y
cecina.
◗
Pescados
frescos
y
congelados
sin
rebozar,
mariscos
frescos,
pescados
y
mariscos
en
conserva,
al
natural
o
en
aceite.
◗
Huevos
frescos,
en
polvo,
deshidratados
y
líquidos.
◗Verduras,
hortalizas
y
tubérculos.
◗
Frutas
frescas
y
en
almíbar.
◗
Arroz,
maíz,
tapioca
y
derivados.
◗
Todo
tipo
de
legumbres.
◗
Azúcar
y
miel.
◗Aceites
y
mantequillas.
◗
Café
en
grano
o
molido,
infusiones
y
refrescos
de
naranja,
limón
y
cola.
◗
Toda
clase
de
vinos
y
bebidas
espumosas.
◗
Zumos
naturales
y
concentrados.
◗
Frutos
secos
crudos
y
desecados.
◗
Sal,
vinagre
de
vino,
especias
en
rama
y
grano
y
todas
las
naturales.
Alimentos
con
gluten
◗
Pan,
harinas
de
trigo,
cebada,
centeno
y
avena.
◗
Bollos,
pasteles,
tartas,
galletas,
bizcochos
y
productos
de
repostería.
◗
Pasta
alimenticia
(fideos,
macarrones,
tallarines…)
y
sémola
de
trigo.
◗
Higos
secos.
◗
Bebidas
malteadas.
◗
Bebidas
destiladas
o
fermentadas
a
partir
de
cereales
como
la
cerveza,
whisky,
agua
de
cebada,
algunos
licores…
◗
Carnes
en
conserva
cocinadas
(albóndigas
y
todas
las
carnes
que
se
comercializan
empanadas
o
rebozadas).
◗
Productos
manufacturados
en
los
que
se
encuentre
en
su
composición
cualquiera
de
las
harinas
citadas
y
en
cualquiera
de
sus
formas:
almidones,
almidones
modificados,
féculas,
harinas
y
proteínas.
Alimentos
que
pueden
contener
gluten
◗
Embutidos
como
el
choped,
la
mortadela,
el
chorizo,
la
morcilla,
el
salchichón…
◗
Productos
de
charcutería.
◗
Quesos
fundidos,
de
untar,
especiales
para
pizzas.
◗
Hamburguesas,
patés
y
adobados.
◗
Conservas
de
pescado:
en
salsa,
con
tomate
frito.
◗
Sucedáneos
de
pescado
y
marisco
(gulas,
surimis).
◗
Caramelos
y
golosinas.
◗
Sucedáneos
de
café
y
otras
bebidas
de
máquina.
◗
Frutos
secos
tostados
y
fritos
con
y
sin
sal.
◗
Yogures
con
trozos
de
frutas,
cereales
o
mermeladas.
◗
Algunos
tipos
de
helados.
◗
Sucedáneos
del
chocolate.
◗
Salsas,
condimentos
y
colorantes
alimentarios.
Recomendaciones
a
seguir
con
el
celíaco
◗
Utilizar
Maizena
para
espesar
las
salsas,
guisos
o
para
rebozar.
◗
Nunca
freír
los
alimentos
para
el
celíaco
en
el
aceite
donde
previamente
se
hayan
frito
alimentos
con
gluten,
ni
utilizar
los
mismos
utensilios
de
cocina
para
ambos
alimentos.
◗
Las
hamburguesas
nunca
hay
que
comprarlas
hechas,
se
debe
comprar
la
carne,
picarla
y
aliñarla.
◗
Los
caramelos,
chupa-chups
y
piruletas
deben
ser
duros
y
sin
relleno,
nunca
blandos
como
las
gominolas.
◗
No
usar
cubitos
para
caldos,
ni
cremas
en
sobre
o
lata.
◗
No
utilizar
postres
preparados
como
flanes,
natillas,
mousse,
arroz
con
leche…
Parte
3.
UN
DIA
EN
LA
VIDA
DE
UN
CELIACO
Garazi
tiene
14
años
y
padece
la
enfermedad
celíaca
desde
que
era
muy
pequeña,
ella
misma
cuenta
a
MI
PEDIATRA
su
experiencia.
Cuando
Garazi
tenía
18
meses
sus
padres
la
llevaron
a
la
consulta
del
Hospital
de
Basurto
porque
ganaba
muy
poco
peso
y
porque
estaba
bastante
irritable.
Tras
una
detenida
historia
clínica
y
después
de
valorar
la
exploración
física,
se
sospechó
que
podría
tratarse
de
una
forma
oligosintomática
de
enfermedad
celíaca.
Se
le
realizó
una
biopsia
intestinal
que
puso
de
manifiesto
que
Garazi
tenía
una
atrofia
subtotal
de
vellosidades
intestinales.
A
partir
de
este
momento,
se
le
puso
un
régimen
alimentario
en
el
que
se
suprimió
totalmente
el
gluten
de
la
dieta
y
se
notó
una
evidente
mejoría
ya
a
las
pocas
semanas.
Han
pasado
13
años.
Hoy
traemos
a
MI
PEDIATRA,
el
testimonio
de
Garazi,
para
saber
de
primera
mano
cómo
es
la
vida
de
un
celíaco.
¿Desde
cuándo
eres
consciente
que
padeces
la
enfermedadceliaca?
Desde
siempre,
cuándo
era
pequeña
supe
que
en
caso
de
duda
de
lo
que
iba
a
comer,
tenía
que
consultar
o
no
comerlo.
¿Cómo
llevas
tu
enfermedad?
¿Tienes
alguna
limitación?
No,
para
nada,
cuándo
me
ofrecen
golosinas,
la
verdad
no
soy
muy
golosa,
no
las
tomo.
Pero
de
todas
formas
tengo
el
libro,
que
todos
años
edita
la
Asociación,
y
sé
perfectamente
lo
que
puedo
comer
y
lo
que
no
y
en
caso
de
duda
no
lo
como
y
ya
está.
Pero
sí
recuerdo
cuándo
el
pediatra
me
dijo
que
iba
a
estar
un
tiempo
comiendo
de
todo,
lo
primero
que
probé
fue
el
pan
de
trigo
¡Está
tan
bueno!
¿Qué
es
lo
que
más
te
cuesta
del
tratamiento?
Nada
en
especial,
solamente
cuándo
paso
por
una
panadería
dónde
están
haciendo
pan,
el
olor
que
desprende…
¡Es
maravilloso!
¿Qué
les
dirías
a
los
niños
celíacos?
Que
no
pasa
nada,
que
solamente
piensen
lo
malitos
que
se
podían
poner
si
comen
algo
con
gluten,
y
que
ellos
vean
lo
que
prefieren.
Comer
algo
con
gluten
puede
estar
bueno
pero
después
te
puedes
poner
muy
enfermo.
Yo
creo
que
no
merece
la
pena.
¿Quieres
añadir
alguna
otra
cosa…?
Solamente
quiero
decir
que
yo
no
tengo
ningún
problema,
yo
soy
ta
inteligente
o
fuerte
como
cualquiera
de
mis
compañeros
y
compañeras.
Solo
hace
falta
decir
NO
y
ser
consciente
de
lo
que
te
puede
pasar
si
comes
algo
con
gluten.
Algunas
veces
me
siento
muy
afortunada
porque
veo
en
la
tele
enfermedades,
de
otros
niños,
que
son
muchísimo
peores.
A
todos
los
que
tienen
esta
enfermedad
les
diría
que
hagan
una
vida
sana,
mucho
deporte
y
que
sean
felices.
EL
TESTIMONIO
DE
SUS
PADRES:
¿Por
qué
consultaron
por
primera
vez?
Nosotros
observamos
que
nuestra
hija
tenía
14
meses
y
no
crecía
ni
aumentaba
su
peso
de
forma
normal.
Se
había
quedado
muy
pequeñita
y
muy
delgada.
Por
lo
tanto
nos
dirigimos
al
Hospital
de
Basurto
y
contamos
lo
que
nos
pasaba.
¿Cuándo
les
dijeron
que
su
hija
podía
tener
una
celíaca?
El
susto
fue
morrocotudo,;era
la
primera
vez
que
oía
esta
palabra.
Recuerdo
que
el
pediatra
nos
dijo
“Es
una
presunta
celíaca”.
Yo
pensé:
Esto,
de
presunta,
es
la
forma
suave
de
decirte
que
es
celíaca.
¡Qué
horror!…
dije
para
mis
adentros.
¿Cómo
vieron
esta
información?
Como
te
decía,
se
me
cayó
todo
el
mundo
encima.
Pensaba
que
mi
querida
hija
se
iba
a
morir
o
que
sería
una
persona
incapacitada
para
hacer
una
vida
normal.
¡Qué
sé
yo!…
Acto
seguido,
el
Jefe
de
Servicio,
que
fue
el
que
nos
atendió,
comenzó
a
explicarnos
con
unos
dibujos
en
qué
consistía
esta
enfermedad.
Debo
reconocer
que
nos
tranquilizó,
pero
sólo
a
medias.
También
nos
aconsejó
que
acudiésemos
a
la
Asociación
de
Celiacos
de
Bilbao.
En
la
asociación
están
muy
acostumbrados
a
ver
padres
con
una
cara
de
susto
impresionante.
Es
aquí
donde
nos
dimos
cuenta
que
la
enfermedad
no
era
tan
grave
como
nos
habíamos
figurado.
¿Cómo
ha
evolucionado
Garazi
a
lo
largo
de
los
años?
Ahora
Garazi
tiene
14
años
y
una
salud
envidiable;
lleva
bien
sus
estudios,
practica
un
montón
de
deportes
y
forma
parte
del
equipo
de
natación
del
Club
Deportivo
de
Bilbao.
Es
una
chica
muy
alegre
y
pensamos
que
es
muy
feliz.
¿Cómo
le
explicaron
a
su
hija
lo
que
tenía?
Sencillamente,
le
dijimos
que
ciertas
cosas
no
debía
comer
porque
se
pondría
enferma
si
lo
hacía.
Le
enseñamos
qué
pan
debía
de
comer
en
lo
sucesivo
y
que
antes
de
comer
alguna
cosa
tenía
que
preguntarnos
a
ver
si
contenía
gluten.
¡Y
no
hubo
ningún
problema!
siendo
bien
pequeña
ya
sabía
lo
que
debía
comer
y
lo
que
no
debía.
Si
alguna
cosa
no
le
gustaba,
enseguida
decía
que
no
lo
iba
a
comer
porque
contenía
gluten.
Por
ejemplo,
en
el
comedor
del
colegio,
por
supuesto,
las
profesoras
se
reían
a
cuenta
de
su
picardía.
¿Qué
dificultades
han
encontrado?
Realmente
ninguna.
Como
decía,
todo
fue
muy
sencillo.
Pilar,
que
es
muy
buena
cocinera,
hace
pasteles,
bizcochos
y
un
sin
fin
de
comidas
sin
gluten
para
todos
y
están
francamente
deliciosas.
Cuándo
comemos
en
algún
restaurante
advertimos
que
no
frían
su
comida
donde
hayan
frito
antes
algo
con
harina,
y
preguntamos
si
la
salsa
del
plato
que
ha
elegido
tiene
algún
tipo
de
harina.
Ella
cuándo
va
sola
ya
sabe
muy
bien
lo
que
debe
hacer.
Incluso
ha
estado
dos
veranos
en
Irlanda
aprendiendo
inglés
y
viviendo
en
el
seno
de
una
familia
y
tampoco
ha
tenido
problema
alguno.
¿Se
han
sentido
apoyados
y
orientados
respecto
a
la
enfermedad
de
Garazi?
Perfectamente,
tanto
por
el
Hospital
de
Basurto,
como
por
los
médicos
y
por
la
Asociación
de
Celíacos.
Jamás
hemos
tenido
el
menor
contratiempo.
En
publicaciones
y
en
Internet
se
puede
obtener
muchísima
información.
¿Qué
mensaje
según
su
experiencia
pueden
dar
a
los
padres
de
niños
celíacos?
Tenemos
unos
amigos
que
su
hijo
es
celíaco
y
a
todos
les
decimos
lo
mismo:
“Ya
sé
cómo
es
el
susto
que
te
han
dado;
estate
tranquilo
que
te
voy
a
presentar
a
mi
hija,
ella
te
lo
contará”.
Pilar,
enseguida,
les
da
un
montón
de
recetas
de
cocina
sin
gluten.
La
verdad
es
que,
después
de
ver
a
Garazi,
todos
se
han
quedado
mucho
más
tranquilos.
No
es
nada
grave,
simplemente
debemos
estar
un
poco
más
atentos
a
la
comida
y
nada
más.
Parte
4.
EL
NIÑO
CELIACO
Y
EL
COLEGIO
La
enfermedad
celíaca
no
debe
suponer
un
obstáculo
en
el
desarrollo
de
una
vida
normal,
no
debemos
impedir
que
el
niño
coma
en
el
colegio,
asista
a
fiestas,
cumpleaños,
campamentos…
sino
facilitarle
la
participación
en
estas
actividades
informando
previamente
a
los
responsables
sobre
la
dieta
que
deben
seguir.
Cada
vez
aumenta
más
el
número
de
niños
celíacos
en
edad
escolar,
pero
a
pesar
de
esto
aún
sigue
existiendo
un
gran
desconocimiento
de
la
enfermedad
por
parte
de
la
sociedad
y
de
los
centros
educativos.
Por
ello,
muchos
padres
se
encuentran
con
un
serio
problema
a
la
hora
de
escolarizar
a
sus
hijos
y
en
especial
al
hacer
uso
de
los
comedores
escolares.
Para
afrontar
y
buscar
una
buena
solución
a
este
problema
es
necesario
que
los
padres,
profesores
y
alumnos
conozcan
las
necesidades
del
niño
celíaco
para
que
todos
sepan
cómo
deben
tratarle.
Para
conseguir
esto,
es
imprescindible
informar
a
los
implicados:
1.
Al
niño
celíaco:
No
debemos
ocultar
al
niño
su
enfermedad,
ya
que
si
el
niño
sabe
cuáles
son
sus
limitaciones
nos
ahorraremos
muchos
disgustos.
Es
imprescindible
que
los
padres
informen
a
su
hijo
y
que
esto
se
realice
lo
más
pronto
posible,
de
una
manera
clara
para
que
el
niño
comprenda
bien
su
situación
y
sin
engaños.
Por
otra
parte,
no
debemos
hacer
desaparecer
de
la
casa
los
alimentos
que
el
niño
no
puede
tomar
(los
que
contengan
gluten),
sino
que
debemos
enseñar
al
niño
a
diferenciar
entre
lo
que
puede
y
no
puede
tomar,
y
que
hay
alimentos
que
aunque
a
los
demás
no
les
afecten
a
él
sí
que
pueden
causarle
malestar.
2.
A
sus
profesores
o
cuidadores:
Los
padres
deben
informar
a
los
profesores
sobre
el
problema
de
su
hijo
y
proporcionarles
una
lista
con
los
alimentos
que
su
hijo
no
puede
ingerir,
además
de
mantenerles
informados
ante
cualquier
novedad
que
se
produzca.
También
los
padres
deben
proporcionarles
los
alimentos
(galletas,
golosinas…)
que
éste
debe
tomar
en
situaciones
especiales,
como
un
cumpleaños,
actividades
extraescolares,
etcétera.
3.
A
sus
compañeros:
Los
compañeros
del
niño
celíaco
también
deben
ser
conocedores
de
esta
enfermedad,
así
le
comprenderán
y
respetarán
y
no
le
discriminarán.
Puede
ser
de
gran
ayuda
que
para
las
excursiones
o
campamentos
que
se
realicen
en
la
escuela
se
elabore
un
menú
que
puedan
comer
todos,
así
el
niño
celíaco
podrá
compartir
la
misma
comida
con
sus
compañeros.
Además,
los
profesores
podrán
explicar
a
la
clase
lo
que
significa
la
enfermedad
celíaca
mediante
cuentos,
historietas
o
dibujos
para
que
todos
sean
conocedores
de
lo
que
supone
ser
celíaco
y
no
exista
discriminación.
El
comedor
escolar:
Debemos
averiguar
si
en
el
comedor
escolar
se
dan
las
condiciones
adecuadas
para
que
el
niño
haga
uso
de
él.
Será
diferente
la
situación
si
se
trata
de
una
escuela
infantil
donde
normalmente
asisten
menos
alumnos
y
la
comida
está
más
controlada
que
si
es
un
colegio
con
un
gran
número
de
alumnos
donde
normalmente
la
comida
se
sirve
a
través
de
un
catering.
En
cualquiera
de
estos
casos,
los
padres
deben
informar
a
los
responsables
del
comedor
y
a
los
cocineros
o
personas
que
vayan
a
administrar
la
comida
al
niño
y
explicarles
cuáles
son
sus
alimentos
prohibidos,
las
pautas
de
actuación
a
seguir
y
lo
que
deben
hacer
si
se
produce
una
trasgresión.
Si
por
alguna
razón
el
colegio
no
puede
hacerse
cargo
de
llevar
a
cabo
una
dieta
sin
gluten,
éste
debería
facilitar
que
nuestro
hijo
se
llevesu
propia
comida
de
casa,
calentársela
y
servírsela.
También
es
de
gran
importancia
que
el
niño
celíaco
esté
vigilado
de
cerca
por
el
personal
del
comedor,
por
si
se
produce
algún
problema.
Parte
5.
Entrevista
a
la
Dra.
Isabel
Polanco,
jefe
de
Servicio
de
Gastroenterología,
Hepatología
y
Nutrición
Pediátrica
del
Hospital
Universitario
La
Paz
de
Madrid
Isabel
Polanco
es
una
de
las
especialistas
más
reconocidas
y
comprometidas
de
nuestro
país
en
el
manejo
y
tratamiento
de
la
enfermedad
celíaca.
Para
ella,
un
conocimiento
exhaustivo
de
esta
enfermedad
permitiría
definir
nuevas
estrategias
de
prevención
que
incrementarían
tanto
la
detección
precoz
de
pacientes
como
su
calidad
de
vida.
Se
estima
que
el
75
por
ciento
de
los
celíacos
permanece
sin
diagnosticar,
un
porcentaje
muy
importante
y
nada
desdeñable
si
tenemos
en
cuenta
que
uno
de
cada
cien
recien
nacidos
vivos
va
a
padecer
la
enfermedad.
“El
diagnóstico
precoz
resulta
fundamental,
nos
ayuda
a
definir
nuevas
estrategias
preventivas,
facilita
el
cambio
paulatino
de
hábitos
alimenticios
y
mejora
la
calidad
de
vida,
tanto
de
los
que
padecen
la
enfermedad
como
de
aquellos
que
conviven
con
ellos”
—afirma
concluyente
la
doctora
Polanco.
Dra.
Polanco,
¿por
qué
algunas
personas
tienen
esta
intolerancia
al
gluten?
La
intolerancia
al
gluten
se
presenta
en
personas
genéticamente
predispuestas
a
padecerla.
Es
de
carácter
permanente
y,
en
consecuencia,
se
mantiene
a
lo
largo
de
toda
la
vida.
Según
algunos
estudios,
parece
que
la
ausencia
de
lactancia
materna,
la
ingestión
de
dosis
elevadas
de
gluten
y
la
introducción
temprana
de
cereales
en
la
dieta
de
personas
susceptibles,
son
factores
de
riesgo
para
expresar
la
enfermedad.
Sólo
un
régimen
estricto,
sin
gluten,
conduce
a
la
desaparición
de
los
síntomas
clínicos
y
a
la
normalización
de
la
mucosa
intestinal.
¿Por
qué
es
tan
complicado
el
diagnóstico
temprano
de
la
enfermedad?
No
se
puede
conocer
la
prevalencia
de
la
enfermedad
celíaca
sin
investigar
previamente
todo
el
volumen
de
enfermos
no
diagnosticados,
que
achacan
sus
síntomas
a
otros
problemas
digestivos.
El
75%
de
los
celíacos
no
están
diagnosticados,
bien
porque
los
síntomas
clínicos
que
presentan
son
atípicos,
bien
porque
no
se
mantiene
un
alto
índice
de
sospecha
ante
los
síntomas
clásicos
de
la
enfermedad.
Precisamente,
si
no
se
diagnostica
a
tiempo,
la
malignización
es
la
complicación
potencial
más
grave.
¿Y
cuáles
son
los
principales
y
primeros
síntomas
del
paciente
celíaco?
Los
problemas
digestivos
tales
como,
diarrea
crónica,
inapetencia,
distensión
abdominal
y
retraso
en
el
crecimiento
son
muy
habituales
en
aquellos
niños
diagnosticados
en
los
primeros
años
de
vida.
El
desarrollo
de
la
enfermedad
en
etapas
posteriores
de
la
vida
viene
marcado
además
por
otro
tipo
de
síntomas
extraintestinales
(dolores
oseos
y
articulares,
infertilidad,
abortos
de
repetición,
etcétera).
¿Qué
métodos
se
emplean
para
su
correcto
diagnóstico?
El
diagnóstico
no
puede
establecerse
ni
por
datos
clínicos
ni
analíticos;
es
imprescindible
la
realización
de
una
biopsia
intestinal
y
el
estudio
histológico
de
una
muestra
de
mucosa
obtenida
a
nivel
duodenoyeyunal.
Cuando
se
padece
la
enfermedad
celíaca,
se
encuentran
una
atrofia
severa
de
las
vellosidades
intestinales,
aumento
de
los
linfocitos
intraepiteliales,
presencia
de
autoanticuerpos
en
la
fase
activa
de
la
enfermedad
(cuando
el
paciente
consume
gluten),
etcétera.
Lo
que
no
debe
hacerse
es
excluir
el
gluten
de
la
dieta
sin
una
biopsia
previa.
¿Cuál
es
el
tratamiento
de
estos
pacientes?
Una
vez
diagnosticada
la
enfermedad
celíaca,
su
único
tratamiento
consiste
en
mantener
un
régimen
estricto,
sin
gluten,
de
por
vida.
Con
el
seguimiento
correcto
de
la
dieta,
la
mucosa
intestinal
se
normaliza
y
desaparecen
los
síntomas
si
los
hubiera.
Por
tanto,
los
celíacos
bien
tratados
pueden
tener
una
excelente
calidad
de
vida.
Dado
el
carácter
permanente
de
la
supresión
del
gluten,
es
imprescindible
contar
con
la
colaboración
de
los
familiares
de
los
pacientes
y
de
las
asociaciones
de
celíacos.
¿Qué
asignaturas
pendientes
existen
todavía
sobre
la
enfermedad
celíaca?
Aún
existen
retos
respecto
a
esta
patología,
como
son
un
mejor
conocimiento
de
la
enfermedad,
que
permitiría
definir
nuevas
estrategias
de
prevención
o
modificación
del
desarrollo
de
la
respuesta
inmune
frente
al
gluten
en
el
intestino
de
los
pacientes
celíacos.
Actualmente,
ninguna
de
estas
estrategias
está
disponible
en
la
práctica
clínica.
En
todo
caso,
cualquier
tratamiento
nuevo
debería
demostrar
sus
ventajas
y
su
seguridad
respecto
al
tratamiento
actual
de
la
dieta
sin
gluten.
Otros
problemas
sin
resolver
son:
el
retraso
del
diagnóstico
en
pacientes
adultos,
el
coste
excesivo
y
no
ustificado
de
los
productos
sin
gluten
y
falta
de
información
correcta
en
las
etiquetas
de
los
productos
manufacturados,
entre
otros. |