¿Qué
es? ¿por qué aparece?
Es
importante conocer los diferentes tipos de otitis
(inflamación del oído) existentes en el niño pues sus
tratamientos son muy diferentes:
1.
Otitis externa: Es la
inflamación de la piel que recubre el conducto, antes de llegar
al tímpano. Esa porción del oído se denomina oído externo o
conducto auditivo externo y su inflamación o infección
determina un importante dolor de oídos, que empeora al tirar de
la oreja, y la salida de pus (secreción blanquecina). Dicha
infección acontece generalmente en verano y está muy
relacionado con en baño en las piscinas. Pueden ser bacterias u
hongos los causantes y su tratamiento es tópico, mediante gotas
de antibiótico instiladas en el conducto. Debe evitarse la
entrada de agua en los mismos.
2. Otitis media: El hueco que
queda detrás del tímpano se denomina oído medio y la única
comunicación que tiene con el exterior es a través de un
finísimo conducto (trompa de eustaquio) que llega a la
faringe (detrás de las amígdalas). El oído medio (otitis
media) puede inflamarse de dos formas:
- Otitis media aguda: Cuando
la trompa de eustaquio se obstruye a consecuencia de un
catarro, se acumula moco en el oído medio que es incapaz de
salir y se infecta por bacterias (pus). Eso produce fiebre (no siempre), dolor de oídos (la mayoría
de las veces) preferentemente por la noche y, a veces,
determina la ruptura del tímpano con salida de pus (y puede
que algo de sangre) al exterior. La perforación del
tímpano no debe preocupar pues cicatriza sola. En niños
pequeños es frecuente el llanto nocturno y durante la
alimentación (al masticar o deglutir se intensifica el
dolor).
Solo cuando dura mucho tiempo la supuración (otitis
media aguda persistente o crónica si dura meses) o
cuando las otitis son muy frecuentes (otitis medias
agudas recurrentes) está indicada la visita a un
especialista del oído. Su tratamiento, fundamentalmente en
niños pequeños, es antibiótico tomado por boca. El
tratamiento del dolor es también importante así como
fluidificar la mucosidad de la garganta mediante la ingesta
abundante de agua y lavados nasales con suero evitándose,
así, la obstrucción de la trompa de eustaquio.
- Otitis media serosa: No
es una infección sino tan solo el acúmulo de
moco claro (con o sin catarro) en el oído medio. No produce
dolor aunque puede ocasionar algo de sordera, zumbidos o
sensación de presión en el oído. Tampoco produce fiebre
por que, insistimos, no es una infección. Su causa es
debida a que la trompa de estaquio es muy estrecha y
dificulta la salida del moco. Si no produce síntomas ni
sordera no debe tratarse pues curan con la edad (la trompa
se va agrandando). Si favorece las infecciones de oído (otitis
medias agudas recurrentes) o causa sordera permanente
pueden ser necesarios drenajes en el tímpano (el
otorrinolaringologo perfora el tímpano y coloca un tubo de
drenaje para que salga el moco acumulado y no se infecte o
cause sordera).
De todo lo dicho
es probable que se pregunte... ¿ante
qué tipo de otitis estamos cuando al niño le duele el oído?
Cuando su pediatra diga que su hijo
tiene "otitis" se estará refiriendo, habitualmente, a la
otitis media aguda. No obstante, podrá intuir que se trata de uno u
otro tipo, tirando
del pabellón; la ausencia de dolor al tirar de la oreja es propio de la otitis media
aguda mientras que lo contrario es indicativo de otitis
externa. Una excepción a esta regla en las otitis medias sucede
en lactantes en los que puede doler esta maniobra. Además, la fiebre, un cuadro catarral acompañante o
el antecedente de otitis medias previas u otitis serosa, debe
sugerir otitis media aguda. En cualquier caso deberá
consultar SIEMPRE con su Pediatra, quien asegurará el tipo de
otitis que padece su hijo mediante
la visión directa del tímpano y el conducto con un otoscopio.
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