¿Qué
es? ¿por qué aparece?
Es la infección de una parte o
de todo un pulmón (a veces los dos). Puede ser causada por microorganismos de muy diversa
índole. En el niño sano son, fundamentalmente, bacterias y virus
los principales gérmenes causales. Rara vez puede ser causada por
hongos o parásitos y, si sucede, suele ser en niños inmunodeprimidos (con defensas muy
bajas como sucede en el SIDA o en los niños con cáncer
tratados con quimioterapia)).
La neumonía, también llamada,
vulgarmente, pulmonía, habitualmente no es grave (salvo en
inmunodeprimidos) y puede
tratarse en casa sin temor a que hayan complicaciones. No obstante,
deben diferenciarse las neumonías producidas por virus (virus de la
gripe, virus
respiratorio sincitial, etc) que suelen tener poca trascendencia
y que no requieren de tratamiento antibiótico, de
las producidas por bacterias que pueden ser algo más importantes
(síntomas más evidentes) y requieren de antibióticos.
¿Qué
síntomas produce una neumonía?
Sea cual sea la causa, la neumonía
suele comenzar como un cuadro catarral (fundamentalmente las víricas)
por lo que es frecuente que pasen varios días hasta que se
diagnostica. Otras veces, un simple cuadro febril prolongado, un dolor
abdominal o torácico, dificultad
para respirar, decaimiento, inapetencia o vómitos acompañados de
fiebre, pueden ser otros síntomas. En cualquiera de los casos la
fiebre casi siempre está presente (puede que no en niños muy
pequeños) y la tos es un síntoma muy común aunque puede faltar.
¿Cual es su duración?
Los
síntomas suelen durar 1 o 2 semanas (algo más tiempo en las
víricas).
| Ante estos
síntomas tan inespecíficos y que pueden confundir con un
simple cuadro catarral ¿como puede llegar el Médico a
diagnosticarla? Su pediatra podrá diagnosticarla,
en algunos casos, mediante la auscultación de los pulmones (a
la respiración aparece un ruido muy característico). En
otros casos la auscultación es normal pero la sintomatología
pertinaz en presencia de fiebre prolongada obliga a buscarla
mediante una radiografía de torax.
¿Cómo se
ve una neumonía en la radiografía de tórax?
Se pueden ver de muchas formas
aunque lo habitual es ver una mancha blanquecina que ocupa una
parte del pulmón (es la zona infectada). Otras veces (al
principio o cuando es vírica) no es fácilmente visible.
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| Otras pruebas a
realizar son el análisis y el cultivo de sangre, el cultivo
del esputo (en niños mayores), etc. No siempre son necesarias
y son, tan solo, orientativas en casos dudosos. |
¿Qué complicaciones tiene?
Aunque
poco frecuentes, la neumonía (sobre todo bacteriana o por hongos)
puede provocar dificultad importante para respirar que precise de
ingreso hospitalario, un derrame pleural (se acumula líquido entre los
pulmones y las costillas), etc.
¿Como se
trata?
Si la sospecha es vírica
no debe extrañarle que su Pediatra no emplee antibióticos, de
hecho, constituye la actitud más correcta. Por otra parte, cuando
la sospecha es bacteriana el tratamiento antibiótico es obligado.
La humedad del ambiente, la ingesta de líquidos abundantes, el
reposo y el
control de la fiebre son otras medidas necesarias. En pocos casos
este tratamiento debe llevase a cabo ingresado en el hospital
donde los antibióticos serán administrados por vía
intravenosa.
¿Debe acudir al
colegio?
No. Debe permanecer en casa mientras dure el tratamiento.
¿Es contagiosa?
Sí aunque el grado de contagiosidad
dependerá de la causa. Las neumonías bacterianas, a diferencia de
las víricas, suelen ser poco contagiosas. No obstante,
aunque una persona contraiga el virus o la bacteria causante, puede
no haber infección o ser banal (un simple cuadro catarral, una
otitis, etc).
La enfermedad puede contagiarse a
través de la saliva, mediante la tos o los
estornudos, de los utensilios de comida y los pañuelos usados.
¿Puede prevenirse?
Frente algunos gérmenes
productores de neumonía hay vacunas (neumococo, haemophilus,
tosferina). Si su hijo padece de neumonía puede prevenirse su
propagación empleando cubiertos y vajillas exclusivos para él,
evitando el contacto con objetos propios (pañuelos) y lavándose
las manos frecuentemente. El tratamiento antibiótico
preventivo no está justificado ante un simple cuadro catarral pues
determinan resistencias (las bacterias del ambiente se hacen
insensibles al antibiótico).
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Enlaces
de interés sobre este ítem: |
- Neumonía.
Artículos para padres de la
AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención
Primaria) ***
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