Humidificadores domésticos. ¿Qué sabemos de ellos?

Dres. V. Trenchs Sainz de la Maza, A. Domingo Garau, S. Garcia-Tornel Florensa, J. Gaspà Martí
Unidad Integrada de Pediatría. Hospital Sant Joan de Déu-Hospital Clínic. Universidad de Barcelona. España.
Fecha del artículo: Diciembre 2002

 


¿Qué es la humedad?

Es la cantidad de vapor de agua que contiene el aire.

¿Es importante la humedad ambiental para el hombre?

La sensación de bienestar ambiental depende de la temperatura y la humedad.  

En lugares muy secos nos encontramos incómodos porque la piel y las mucosas pierden agua fácilmente, “se secan” y, además, aumenta la electricidad electrostática. De igual forma, si el ambiente es muy húmedo, sobre todo si hace calor, la sensación de bochorno es considerable, con la incomodidad que esto representa (recuerden, si lo han experimentado, la diferencia del calor en verano entre las ciudades de la costa y las del centro de la Península, en las que a igual temperatura, en las primeras, “se suda más”). Además, el exceso de humedad favorece el crecimiento de hongos y ácaros, aumentando el riesgo de enfermedades ocasionadas por éstos, como el asma relacionado con la alergia a “la humedad” y “al polvo”, respectivamente (figura 1).

Figura 1. Humedad relativa, infecciones, alergias y contaminantes.

Fuente: De Arundel et al. Indirect health effects of relative humidity in indoor environments. Environ Health Perspect 1986; 65: 351-61

¿Con qué humedad estamos más confortables?

En un recinto cerrado la temperatura y la humedad están muy relacionadas; si la temperatura aumenta, la humedad disminuye, y viceversa. Así pues, teniendo en cuenta esta premisa, se ha valorado cual es el ambiente más confortable para el hombre llegándose a la conclusión que es aquel en que la temperatura está entre los 20 y 25º C con un 40-60% de humedad (figura 2). En estas condiciones no sólo estamos más confortables si no que también más protegidos, puesto que se minimizan la capacidad de infección y supervivencia de los microorganismos (bacterias, virus y hongos), así como la de formación de irritantes respiratorios y dermatológicos para el hombre (figura 1).

Figura 2. Humedad relativa, temperatura y entorno.

Temperatura ºC

Humedad relativa

      20%

       40%

    60%

   80%

100%

Fuente: Universitat i Prevenció (2001). Oficina de Seguretat, Salut i MediAmbient. Universitad de Barcelona. 

¿Qué es un humidificador doméstico?

Es un aparato para dar humedad a un ambiente. Básicamente está compuesto de un reservorio de agua y de un sistema para liberarla en forma de vapor. Existen diferentes tipos en función de cómo se produce y libera el vapor de agua.

¿Cuándo puede usarse un humidificador doméstico

- En invierno, para aumentar la confortabilidad en el interior del hogar. Para conseguir este objetivo además del humidificador es necesario disponer de un termómetro y de un higrómetro o de un psicrómetro, sencillos aparatos para medir la temperatura y la humedad, respectivamente. Así puede determinarse la situación ambiental en que uno se encuentra y valorar si hace falta añadir, o no, más humedad.

- En el tratamiento sintomático del resfriado común y la laringitis. En el primer caso, parece  que existen evidencias de que la aplicación de aire húmedo caliente ayuda a la mejoría clínica de la congestión nasal. En el segundo, la aplicación de vapor frío colabora en la reducción del edema subglótico (inflamación de la garganta) con lo que disminuye la obstrucción al paso de aire por la laringe y tiende a normalizarse la frecuencia respiratoria y el intercambio gaseoso.

¿Cuándo debe evitarse su utilización?     

En niños con asma bronquial. Por el riesgo de dispersión de aeroalérgenos y porque la humedad favorece el crecimiento de ácaros del polvo y de hongos, desencadenantes todos ellos de las crisis de broncoespasmo (“pitos” con dificultad respiratoria). 

¿Qué tipos son los más utilizados?

Humidificador ultrasónico: Crea una densa niebla de pequeñas partículas de agua a través de un sistema de vibraciones ultrasónicas. Suele emplear temperatura ambiente.                                                                                                                     Vaporizador caliente: Crea vapor de agua gracias a unos elementos eléctricos, por ejemplo, electrodos, que calientan el agua.

¿Cuáles son sus principales diferencias?

Los humidificadores ultrasónicos producen partículas de agua más pequeñas, que son las que alcanzan más fácilmente las vías respiratorias inferiores. Además, como usan agua a temperatura ambiente, no hay riesgo de quemaduras. Generalmente son un poco más caros.

Los vaporizadores calientes tienen como ventajas que son más baratos, pueden usar agua del grifo y es menos probable que dispersen alérgenos y contaminantes. La contrapartida es el riesgo de quemaduras, hecho que ha de tenerse muy presente si se usan con niños pequeños en casa.

Si duda en cual escoger, consulte a su pediatra, seguro que le será de gran ayuda.

¿Qué recomendaciones deben seguirse para su correcta utilización?    

- Usarlos sólo cuando las circunstancias lo aconsejen.

- Aportar la humedad adecuada para las condiciones ambientales existentes.

- Desconectar el aparato previamente a su manipulación.

- Cambiar diariamente el agua del reservorio.

- Utilizar agua destilada (importante en los humidificadores ultrasónicos).

- Limpiarlos cada tres días. Vaciar el reservorio y usar un cepillo o estropajo para ello. Eliminar cualquier resto depositado. Secar bien todas las superficies.

- Seguir las instrucciones del fabricante en cuanto a productos de limpieza y desinfectantes. En su ausencia usar agua oxigenada para limpiar las superficies en contacto con agua. Si se emplean detergentes, aclarar varias veces para evitar la dispersión de productos químicos durante su uso.

- Mantener los vaporizadores calientes fuera del alcance de los niños. El vapor y el agua hirviendo pueden causar quemaduras.

- Evitar que las superficies de alrededor del aparato estén húmedas o mojadas. Si esto ocurre, disminuir el volumen de humidificación o, si no es posible, utilizar el dispositivo intermitentemente.

- Antes de guardar el humidificador, limpiarlo y secarlo bien. Disponer de recambios desmineralizados. Guardar en un lugar seco. Previamente a volverlo a usar, desempolvar y limpiar de nuevo.

CONCLUSIONES

1. Un ambiente con una humedad entre el 40 y 60% además de ser más confortable  minimiza el riesgo de infecciones respiratorias y la severidad de reacciones asmáticas y alérgicas.

2. Si se emplea un humidificador es recomendable complementarlo con un sistema de medición de humedad ya que sólo debe utilizarse cuando las circunstancias lo justifiquen.  

3. El uso de humidificadores como tratamiento sintomático de enfermedades respiratorias queda limitado al resfriado común y a las laringitis. Se desaconseja en niños asmáticos y alérgicos por la posibilidad de desencadenar su sintomatología.  

4. Para evitar accidentes y disminuir el riesgo de dispersión de alérgenos y contaminantes es importante seguir las indicaciones del fabricante en cuanto al uso y mantenimiento de los humidificadores domésticos, así como extremar las medidas de higiene.

 

Para más información, consulte a su pediatra.

 
 

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