Gastroenteritis aguda (GEA).

Dr. J. Guerrero-Fdez. 
Hospital infantil La Paz. Madrid
Fecha del artículo: Diciembre 2001. ACTUALIZADO en Octubre 2002.

 


¿Qué es? ¿qué la produce?

Significa inflamación de estómago (gastritis) y de intestino (enteritis) y manifestable clínicamente en forma de vómitos y/o diarrea. En el niño, virus y bacterias son las principales causas de una gastroenteritis aguda (GEA). Entre los virus destaca el denominado rotavirus, muy contagioso y, a veces, agresivo. Con respecto a las bacterias, Salmonella y Campylobacter son las más habituales aunque existen muchas otras.

Cuando la diarrea es prolongada (más de dos semanas) la causa puede ser un parásito (Giardia lamblia, etc), en niños pequeños la intolerancia a las proteínas de leche de vaca, el síndrome postenteritis (daño residual del intestino tras una GEA que puede durar semanas), etc. 

¿Pueden haber otros síntomas?

Si, puede haber fiebre y dolor abdominal. Cuando la diarrea tiene hebras de sangre o moco la causa suele ser (no siempre) bacteriana. El dolor abdominal también suele ser más frecuente e intenso en las bacterianas. Por otra parte, la complicación más importante de la GEA es la deshidratación. Léase este artículo para conocer los signos de la deshidratación.

¿Precisan de algún estudio?

Habitualmente no. Su pediatra la diagnosticará fácilmente con los síntomas mencionados no siendo preciso NINGÚN tipo de estudio salvo en las siguientes situaciones:

  • Mal estado general o deshidratación.
  • Diarrea sanguinolenta importante. Unas simples hebras de sangre no deben constituir motivo de preocupación ni de estudio.
  • Sospecha de intoxicación con varios afectados.
  • Diarrea prolongada (más de dos semanas).

La razón por la que no es necesario un estudio (ni siquiera un cultivo de las heces), salvo las excepciones comentadas, es que su curación es espontánea.

¿Qué tratamiento es necesario en una GEA?

El tratamiento básico y fundamental es PREVENIR la deshidratación. Para ello es preciso:

  1. Si hay vómitos la hidratación debe hacerse muy poco a poco para evitar el reflejo del vómito (una cucharadita cada 5 minutos) y con líquidos azucarados (agua con azúcar). En efecto, con los vómitos se pierde azúcar y esto conlleva la producción de unas sustancias llamadas cuerpos cetónicos ("acetona"); su presencia estimula el vómito cerrándose, así, un círculo vicioso (vómitos -> acetona -> vómitos-> acetona ->...). Así, dando azúcar, impedimos la formación de dichas sustancias. Cuando no es posible controlar los vómitos (se pierde más de lo que se ingiere) deberá llevar a su hijo a un Médico debiendo abstenerse de darle fármacos antieméticos (que inhiben el vómito) por su cuenta.
  2. Si hay diarrea la hidratación debe hacerse con soluciones líquidas especiales (hipotónicas) que contienen, además de agua, aquellas sustancias que se pierden por las heces (bicarbonato, sodio, potasio, etc...). En la elaboración de estas soluciones es muy importante no hervir el agua para no hiperconcentrarlas. Por este motivo, tampoco es recomendable la elaboración casera de la llamada "limonada alcalina". La solución hipotónica debe darse después de cada deposición y a demanda (poco a poco si hay vómitos). Cuando no es posible controlar la diarrea (se pierde más de lo que se ingiere) deberá llevar a su hijo a un Médico debiendo abstenerse de darle fármacos antidiarreicos por su cuenta.
  3. En caso de deshidratación deberá consultar con un Médico para que considere si la rehidratación (reposición de líquidos) debe hacerse por vía oral o intravenosa (goteo). En cualquier caso, siempre será mejor, si el niño tolera, la rehidratación por boca (vía oral) pues con ello se consigue más precozmente la expulsión por las heces de los gérmenes causantes, además de que "nutriendo" al intestino por boca éste se recuperará antes.
  4. Con respecto a la alimentación, esta deberá ser casi NORMAL e iniciarla lo más pronto posible (el ayuno absoluto solo es beneficioso en casos severos y no debe durar más de 24 horas). Las dietas astringentes, todavía empleadas, no son de todo eficaces y, si se llevan a cabo, nunca deberá prolongarlas más de 3 días.

Entonces... ¿existe alguna alternativa para acortar la GEA?

- Ya hemos dicho que no es conveniente el empleo de antieméticos (que "cortan" el vómito) ni de antidiarreicos (que "cortan" la diarrea). Esto es debido a que su empleo en niños pueden generar más perjuicios que un verdadero beneficio.

- Con respecto a los llamados PROBIOTICOS (ultralevura  o similares) parece demostrarse, en algunos estudios, un cierto beneficio aunque no claramente significativo. Consulte a su pediatra la conveniencia de estos preparados en su hijo.

- ¿se podrían emplear antibióticos? Salvo en casos muy seleccionados, tampoco es recomendable el empleo de antibióticos ya que alteran la flora intestinal.

¿Cuando dura una GEA?

Es variable aunque lo habitual es que dure menos de 1 semana. No obstante, se considera absolutamente normal una diarrea que se prolongue un máximo de dos semanas. En cualquier caso, la hidratación y una alimentación normal (si es posible) constituyan los pilares un buen tratamiento.

 

Artículos de InfoFAMILIA relacionados con este ítem:
Enlaces de interés sobre este ítem:
  • Gastroenteritis. Artículos para padres de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria)**
  • Infección por Giardia lamblia. Artículos para padres de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria)**

 

Para más información, consulte a su pediatra.

 
 

Volver atrás          Página principal