Enfermedad celiaca (celiaquía)

Dres. J. Guerrero-Fdez*, J. Guerrero Vázquez**, MV. Guiote Domínguez***.
*Hospital infantil La Paz. Madrid. **Hospital Punta de Europa. Algeciras (Cádiz).***Hospital Ramón y Cajal. Madrid.
Fecha del artículo: Julio 1999.

 


¿Qué es la enfermedad celiaca (EC)?

El resultado de una intolerancia al gluten que es una proteína existente en las harinas de trigo, centeno, cebada y avena.

¿Por qué se produce este trastorno?

En condiciones normales todo alimento ingerido debe pasar por un proceso de digestión que lo degrade en partículas más pequeñas para que éstas puedan ser luego absorbidas. Esta absorción de alimentos tiene lugar en el intestino delgado y para que esto sea posible es necesaria la existencia de vellosidades que, a su vez, podríamos comparar con raíces microscópicas que cuelgan en el interior del intestino. Su papel en la absorción es similar a la que realizan las raíces de los árboles siendo la longitud de éstas esencial para que dicha absorción se produzca en mayor o menor grado. Cuando la longitud vellositaria se acorta, la absorción se reduce y la nutrición del niño queda comprometida.

Esto es lo que sucede en la Enfermedad Celiaca: un acortamiento de estas raíces como resultado de una intolerancia al gluten.

¿En qué consiste este trastorno?

En alteraciones predominantemente digestivas consistentes en diarrea, vómitos, pérdida de peso, cambio de carácter, anemia, etc. Todo esto consecuencia de lo que se ha descrito anteriormente: atrofia severa de las vellosidades del intestino delgado.

Atrofia significa destrucción o acortamiento de las vellosidades. Al estar atrofiadas (acortadas), se dificulta la utilización de los alimentos y el resultado es el desarrollo de los síntomas anteriormente descritos.

¿Con qué frecuencia se presenta la EC?

Como promedio aproximado en 1 de cada 1.000 nacidos.

¿La intolerancia al gluten es genética (hereditaria)?

Sí, aunque no siempre se encuentran antecedentes familiares.

¿Si en una familia aparece un caso de EC, es probable que la padezcan otros familiares?

Sí, al menos con mayor probabilidad que en la población en general. Esto no implica, sin embargo, que obligatoriamente vaya a padecerlo algún miembro de la familia. Puede suceder que esta enfermedad se manifieste en estos familiares de una manera atípica (con síntomas algo diferentes a lo habitual o incluso asintomáticos).

¿La EC es permanente?

En efecto. Hoy consideramos que se mantiene durante toda la vida.

¿Cuál es la clínica de la EC? es decir ¿Cómo se manifiesta?

Forma habitual. Suele desarrollarse entre el 2º y el 3 año de vida en los niños predispuestos que han iniciado el consumo de gluten en torno al 6º-8º mes , generalmente en forma de papillas, pan, galletas u otros alimentos que lo contengan. La diarrea consiste en heces muy voluminosas y pálidas (no necesariamente numerosas) y se acompaña de vómitos, distensión del vientre, malestar general, pérdida de peso y cambio de carácter (malhumorados y huraños). El aspecto es característico (foto 1). En las formas más graves (crisis celíaca) se produce deshidratación, hematomas en la piel, hemorragias digestivas y edemas (retención de líquidos).Sin embargo el problema puede desarrollarse en edades mas tempranas o, contrariamente, ya en la edad adulta.

En cualquier caso, existe un intervalo libre de síntomas entre el momento en que el sujeto inicia el consumo de gluten y el momento en que desarrolla la enfermedad.

Foto 1

Formas inhabituales. De la EC se ha dicho que es la gran simuladora pues puede presentarse con síntomas que en nada o poco recuerdan a la forma clásica de la enfermedad. Unas veces se añaden a trastornos digestivos pero en otras, éstos están en un segundo plano o, incluso, pueden faltar. El caso extremo sería la existencia, no ya de diarrea, sino de estreñimiento severo como manifestación de la enfermedad.

A continuación se enumeran algunas posibilidades:

  • Estatura baja (como hecho aislado).
  • Raquitismo . Decalcificación (osteoporosis): Dolores óseos. Fracturas espontáneas.
  • Alteración en el esmalte de los dientes. Ulceras recurrentes en la boca.
  • Trastornos de la piel (dermatitis herpetiforme). Pelo escaso y desvitalizado.
  • Trastornos neurológicos y psiquiátricos: Cefaleas (dolores de cabeza), neuralgias (dolor de una zona de la piel por afectación de nervios), epilepsia, depresión.
  • Trastornos hematológicos: Anemia rebelde, hemorragias.
  • Trastornos reproductivos: Esterilidad, abortos de repetición.
  • Trastornos articulares: Dolores articulares, artritis (inflamación de articulaciones).

¿Cómo se diagnostica?

La existencia de síntomas como los anteriormente descritos (diarrea prolongada, vómitos, pérdida de peso, cambio de carácter, etc.) unidos a alteraciones analíticas (anemia, falta de hierro, elevación de anticuerpos mas o menos específicos de la enfermedad, pérdida excesiva de grasa en las heces, etc.) permiten sospechar la enfermedad pero, en absoluto, permiten hacer el diagnóstico definitivo. Este se basa, inevitablemente, en la realización seriada de biopsias intestinales.

¿En qué consiste una biopsia intestinal?

En la obtención de una muestra de la mucosa del intestino delgado (duodenoyeyunal).

¿Cómo se realiza?

No hace falta anestesia (pero puede ser conveniente administrar un tranquilizante al niño).

No hace falta ingreso hospitalario (permanecerá unas horas en observación antes de volver a su domicilio).

No hay que operar. La biopsia es peroral, es decir, se hace a través de la boca.

No es dolorosa, pero sí molesta pues debe tragarse una cápsula conectada a una sonda (algo similar a un cable hueco) y esto le provocará nauseas. Éstas pueden aliviarse con antieméticos (medicamento para los vómitos).

Foto 2
En la foto 2 (la superior) puede observarse como es una cápsula de biopsia (flecha) y su tamaño comparado.

En la foto 3 (a la izquierda) puede observarse, mediante radiografía, como desciende la cápsula (flecha) hasta el intestino. Esta exploración radiográfica es esencial para cerciorarse de que la cápsula llega al lugar correcto: primeras porciones del intestino (duodeno-yeyuno). Una vez allí se obtiene un pequeño fragmento de mucosa intestinal que se analizará luego con microscopio.

¿Cómo es la mucosa intestinal de un enfermo celiaco no tratado?

Con el microscopio se observa que las vellosidades están atrofiadas, es decir aplanadas (figura 1). Compárese con la mucosa de un individuo normal (figura 2). En el celiaco tratado adecuadamente, la mucosa llega a normalizarse resultando indistinguible de la un individuo sano.

Figura 1: Figura 2:

¿Cuántas biopsias son necesarias para hacer un diagnóstico seguro?

Lo habitual es que se realicen tres.

La primera cuando el niño acude por primera vez con síntomas sospechosos de la enfermedad. En ella se comprobará que existe una atrofia severa de las vellosidades y se procederá a la supresión del gluten de la dieta.

La segunda, cuando el niño lleve al menos dos años con la dieta sin gluten y hayan desaparecido los síntomas. Se trata de comprobar que la supresión del gluten haya conseguido la normalización de las vellosidades. Si ha sido así, el paso siguiente consiste en la reintroducción del gluten para ver si con ello se reproduce la alteración intestinal . Lo habitual es que ésta recaída anatómica (la atrofia) se acompañe de recaída clínica (diarrea, vómitos, pérdida de peso, etc.) pero no es raro que habiéndose reproducido ya la atrofia, el niño aún se encuentre asintomático, es decir sin síntoma alguno de la enfermedad. Esta reintroducción NO debe hacerse antes de los 6 años de edad (se podría dañar el esmalte de la dentición definitiva) ni en la pubertad por que se interferiría en el periodo de crecimiento rápido propio de esta edad.

La tercera biopsia trata de confirmar ésta recaída. Suele hacerse a los 6 meses de la reintroducción del gluten o antes si reaparecen los síntomas o se producen alteraciones analíticas.

Debe conocerse que cuanto mas prolongado sea el periodo en que se ha mantenido la dieta sin gluten, mas probable es que se retrase la recaída de modo que la biopsia a los 6 meses puede ser "normal". En tal caso, si la sospecha de la enfermedad está bien fundada, deberá repetirse posteriormente.

Algunos expertos en EC no consideran necesario completar esta secuencia de tres biopsias. Es un tema discutido y discutible. Déjese guiar por su pediatra. La secuencia completa es larga y molesta pero ofrece la mayor garantía diagnóstica para una enfermedad que es definitiva y que, por tanto, requiere un régimen de por vida.

¿Cuál es su tratamiento?

La dieta desprovista completamente de gluten y llevada rigurosamente.

¿Puede la dieta curar la EC?

No, pero la controla. De modo que, con ella, se consigue la completa normalización clínica del sujeto que la padece y evita las posibles complicaciones a corto, medio o largo plazo.

¿Cabe establecer "vacaciones" en la dieta sin gluten?

No. Se ha discutido si en la adolescencia se podría interrumpir el régimen sin especiales complicaciones pero no es lo adecuado: En la EC la intolerancia al gluten es definitiva y también definitiva debe ser la dieta desprovista de gluten.

Como establecer un régimen sin gluten

Para ello es preciso conocer cuales son los alimentos que lo contienen y cuales no.

A continuación se hace una relación de unos y otros pero debe tenerse en cuenta que, en la actualidad, la industria alimentaria ofrece alternativas sin gluten a alimentos tan comunes como el pan, la bollería, las pastas italianas, etc., que en su estado natural sí que contiene gluten. El aspecto y el sabor de estos preparados es bueno pero el coste elevado.

  1. Alimentos que con seguridad contienen gluten. DEBEN SER PROHIBIDOS
  • Pan y harinas de trigo, centeno, cebada y avena.
  • Bollos, pastas italianas, pastas de sopa, galletas, bizcochos, magdalenas y pastelería en general.
  • Sémola de trigo.
  • Productos manufacturados en cuya composición entren cualquiera de harinas citadas y, en general, cualquier alimento preparado o manufacturado si el comerciante no específica que no contiene gluten.
  • Lecha malteadas y alimentos malteados. Chocolates (excepto si existe declaración expresa del comerciante).
  • Infusiones y bebidas preparados con cereales: malta, cerveza, agua de cebada.

2. Alimentos que pueden contener gluten. SOLAMENTE PERMITIDOS PREVIO INFORME EXPRESO DEL FABRICANTE DE QUE NO CONTIENEN GLUTEN.

  • Charcutería en general (mortadela, salchichas, pasteles de jamón o carne).
  • Queso fundido. Queso en láminas. Otros quesos sin marcas de garantía.
  • Patés y conservas.
  • Dulces y caramelos.
  • Turrón, mazapán.
  • Café y te instantáneos.
  1. Alimentos SIN gluten. PUEDEN CONSUMIRSE LIBREMENTE
  • Leche y derivados lácteos (queso, mantequilla, requesón, nata).
  • Carne, pescado y mariscos frescos.
  • Huevos.
  • Frutas
  • Verduras, hortalizas y legumbres. Soja.
  • Arroz, maíz y tapioca (harina y almidón).
  • Azúcar. Miel.
  • Aceite. Margarina.
  • Sal, vinagre, pimienta, levaduras sin gluten , colorantes.
  • Café y te natural (no instantáneos), manzanilla, poleo, yerbaluisa.
  • Bebidas carbónicas.
  • NOTA: Se sobreentiende que todos estos alimentos están permitidos en su estado natural pero no en conserva. Con ellos puede cocinarse, preparar salsas y combinar entre sí.

¿Existen asociaciones de enfermos o familiares de enfermos de EC?

Sí. Prácticamente en todas la Comunidades Autónomas de España. Todas estas asociaciones aportan información acerca de la enfermedad en todos sus aspectos prácticos siendo especialmente útil la puesta al día que, periódicamente, ofrecen respecto a contenido en gluten de los múltiples alimentos manufacturados, así como de los preparados comerciales sin gluten.

 

Para más información, consulte a su pediatra.

 
 

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