Dolor abdominal

Dr. J. Guerrero-Fdez. 
Hospital infantil La Paz. Madrid
Fecha del artículo: Actualizado en enero 2007.

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El dolor abdominal constituye un síntoma frecuente en la infancia y que responde a un verdadero sinfín de causas. Esto hace difícil, en algunos casos, llegar al exacto origen del mismo, incluso en manos de pediatras con experiencia. Afortunadamente, la inmensa mayoría de los "dolores de barriga" son expresión de un proceso banal.

¿Qué causas de dolor abdominal son las más frecuentes?

Los pediatras preguntaremos, a tal efecto, si el dolor abdominal lleva poco tiempo, surge por primera vez o se repite en el tiempo. Esta cuestión fundamental nos permitirá orientar la causa:

  1. Dolor abdominal agudo (lleva poco tiempo o surge por primera vez). 

    * Si aparece y desaparece sin llegar a ser constante el origen suele tener escasa importancia. Caben las siguientes posibilidades: 

    • Cuando se acompaña de vómitos, diarrea y/o fiebre estaremos, mientras no se demuestre lo contrario, ante una gastroenteritis aguda
    • El llanto vigoroso en un niño de entre 3 semanas y 4 meses de edad en ausencia de decaimiento y palidez responde, casi siempre, a los llamados cólicos del lactante.
    • Estreñimiento puntual o gases (meteorismo). Muy frecuente y que se resuelve tras un laxante o enema. Puede confundir con una apendicitis.
    • EXCEPCION: Cuando surge en un niño pequeño como un llanto súbito con encogimiento de piernas, seguido de palidez intensa, decaimiento llamativo y, a veces, vómitos o cacas con sangre, es obligado acudir urgentemente a un pediatra o a un servicio de urgencias para descartar inmediatamente una invaginación intestinal (el intestino se mete sobre sí mismo como si de un catalejos se tratara).
    • Otros menos frecuentes: problemas de riñón (si el dolor es de costado), de vesícula biliar, etc... 

    * Si se va haciendo constante (no desaparece y va haciéndose cada vez más intenso):

    • El dolor más característico es el de la apendicitis, que cursa con algo de fiebre (no muy alta), vómitos y falta de apetito; a veces estreñimiento. El dolor no cesa en ningún momento y se localiza en la zona derecha y baja del abdomen.
    • Si este dolor se acompaña de síntomas al orinar y no existe fiebre estamos, muy probablemente, ante una cistitis. Si el dolor es lumbar, se acompaña de fiebre y existen síntomas al orinar el problema puede ser una pielonefritis (infección del riñón).
    • Otros: pancreatitis (inflamación del pancreas), peritonitis (inflamación del tejido -peritoneo- que rodea las vísceras abdominales. Se acompaña de fiebre muy alta, vientre en tabla -muy duro y doloroso- y mal estado general), etc...

     

  2. Dolor abdominal crónico o recurrente. Este dolor se repite en el tiempo (varias veces al mes): 
    • Una de las causas más frecuentes es el denominado dolor abdominal recurrente, de causa no bien conocida y a cuyo diagnóstico se llega cuando en los estudios pertinentes no se encuentra nada anormal; también se ha llamado "Colon irritable" y suele estar en relación con una personalidad nerviosa y controladora. También pueden incluirse dolores de tipo psicógeno que "aparecen" en diversas situaciones para conseguir algún propósito o llamar la atención.
    • Otras causas pueden ser pancreatitis recurrentes, problemas de riñon o vesícula biliar ("piedras"), cólicos del lactante (ver más arriba), etc...
    • No olvidarse que toda persona con dolor abdominal crónico o recurrente puede padecer, de forma simultánea pero independiente, un dolor abdominal que pueda tener, en ese momento, otro origen como, por ejemplo, una apendicitis.

¿Qué estudios son necesarios para conocer la causa de un dolor abdominal?

Con respecto al dolor abdominal que aparece por primera vez y es intenso, su pediatra determinará, mediante una simple exploración y los datos que aporten los padres sobre las características del mismo, si se trata de un "abdomen quirúrgico" ó no. Este paso es el más importante para intentar, dentro de lo posible, descartar una causa que precise de cirugía (por ejemplo, una apendicitis). No obstante, algunas veces resulta necesario un seguimiento evolutivo durante horas para establecer si se trata, o no, de esta posibilidad. 

Para aquellos dolores abdominales que se repiten en el tiempo, los estudios no son siempre necesarios.

¿Debe tratarse un dolor abdominal agudo "aparentemente" banal?

Si su pediatra decidiera que la causa del dolor abdominal no es de tipo "quirúrgico" pero, como suele ser frecuente e inevitable, desconoce la causa del mismo o lo achaca a un probable estreñimiento o gases, no debería tomarse ningún tipo de medicación analgésica pues ello podría enmascarar un abdomen quirúrgico que todavía no hubiera dado la cara. Cualquier otro tratamiento sería factible siempre bajo supervisión médica.

¿Qué hay del tratamiento frente a un dolor abdominal crónico o recurrente?

Su pediatra será quien determine si es posible dilucidar la causa y, consecuentemente, que tratamientos podrían emplearse para aliviarlos.

¿Qué pronostico tiene el dolor abdominal recurrente de causa "desconocida"?

Es bueno porque suele acabar desapareciendo, si bien, puede prolongarse en la edad adulta como "colon irritable" e incluso como migrañas. En estos casos, el estrés constituye el principal desencadenante de las crisis de dolor.

 

Para más información, consulte a su pediatra.

 
 

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