| El dolor abdominal
constituye un síntoma frecuente en la infancia y que responde a
un verdadero sinfín de causas. Esto hace difícil, en algunos
casos, llegar al exacto origen del mismo, incluso en manos de
pediatras con experiencia. Afortunadamente, la inmensa mayoría
de los "dolores de barriga" son expresión de un
proceso banal.
¿Qué
causas de dolor abdominal son las más frecuentes?
Los pediatras preguntaremos, a
tal efecto, si el dolor abdominal lleva poco tiempo, surge por
primera vez o se repite en el tiempo. Esta cuestión fundamental
nos permitirá orientar la causa:
- Dolor abdominal agudo (lleva poco
tiempo o surge por primera vez).
* Si aparece y desaparece sin
llegar a ser constante el origen suele tener escasa
importancia. Caben las siguientes posibilidades:
- Cuando se acompaña de vómitos, diarrea y/o fiebre
estaremos,
mientras no se demuestre lo contrario, ante una gastroenteritis
aguda.
- El llanto vigoroso en
un niño de entre 3 semanas y 4 meses de edad en ausencia de
decaimiento y palidez responde, casi siempre, a los llamados cólicos
del lactante.
- Estreñimiento puntual o
gases (meteorismo). Muy frecuente y que se resuelve tras un laxante o
enema. Puede confundir con una apendicitis.
- EXCEPCION: Cuando surge en un niño pequeño como un llanto
súbito con encogimiento de piernas, seguido de palidez intensa,
decaimiento llamativo
y, a veces, vómitos o cacas con sangre, es obligado acudir
urgentemente a un pediatra o a un servicio de urgencias para
descartar inmediatamente una invaginación
intestinal (el intestino se mete sobre sí mismo como si de
un catalejos se tratara).
- Otros menos frecuentes:
problemas de riñón (si el dolor es de costado), de
vesícula biliar, etc...
* Si se va haciendo constante (no
desaparece y va haciéndose cada vez más intenso):
- El dolor más característico
es el de la apendicitis, que
cursa con algo de fiebre (no muy alta), vómitos y falta de
apetito; a veces estreñimiento. El dolor no cesa en ningún
momento y se localiza en la zona derecha y baja del abdomen.
- Si este dolor se acompaña de
síntomas al orinar y no existe fiebre estamos, muy
probablemente, ante una cistitis.
Si el dolor es lumbar, se acompaña de fiebre y existen
síntomas al orinar el problema puede ser una pielonefritis
(infección del riñón).
- Otros: pancreatitis
(inflamación del pancreas), peritonitis (inflamación del
tejido -peritoneo- que rodea las vísceras abdominales. Se acompaña de fiebre muy alta, vientre en tabla
-muy duro
y doloroso- y mal estado general), etc...
- Dolor abdominal crónico o
recurrente. Este dolor se repite en el tiempo (varias veces al
mes):
- Una de las causas más
frecuentes es el denominado dolor abdominal recurrente,
de causa no bien conocida y a cuyo diagnóstico se llega
cuando en los
estudios pertinentes no se encuentra nada anormal;
también se ha llamado "Colon irritable" y suele
estar en relación con una personalidad nerviosa y
controladora. También pueden incluirse dolores de tipo
psicógeno que "aparecen" en diversas situaciones
para conseguir algún propósito o llamar la atención.
- Otras causas pueden ser
pancreatitis recurrentes, problemas de riñon o vesícula
biliar ("piedras"),
cólicos del lactante (ver más arriba), etc...
- No olvidarse que toda persona
con dolor abdominal crónico o recurrente puede padecer, de
forma simultánea pero independiente, un dolor abdominal que
pueda tener, en ese momento, otro origen como, por ejemplo,
una apendicitis.
¿Qué
estudios son necesarios para conocer la causa de un dolor abdominal?
Con respecto al dolor abdominal que
aparece por primera vez y es intenso, su pediatra determinará,
mediante una simple exploración y los datos que aporten los padres
sobre las características del mismo, si se trata de un
"abdomen quirúrgico" ó no. Este paso es el más
importante para intentar, dentro de lo posible, descartar una causa
que precise de cirugía (por ejemplo, una
apendicitis). No obstante, algunas veces resulta necesario un
seguimiento evolutivo durante horas para establecer si se trata, o
no, de esta posibilidad.
Para aquellos dolores abdominales que
se repiten en el tiempo, los estudios no son siempre necesarios.
¿Debe tratarse un
dolor abdominal agudo "aparentemente" banal? Si
su pediatra decidiera que la causa del dolor abdominal no es de
tipo "quirúrgico" pero, como suele ser frecuente e
inevitable, desconoce la causa del mismo o lo achaca a un
probable estreñimiento o gases, no debería tomarse ningún
tipo de medicación analgésica pues ello podría enmascarar un
abdomen quirúrgico que todavía no hubiera dado la cara.
Cualquier otro tratamiento sería factible siempre bajo
supervisión médica. ¿Qué
hay del tratamiento frente a un dolor abdominal crónico o
recurrente? Su pediatra
será quien determine si es posible dilucidar la causa y,
consecuentemente, que tratamientos podrían emplearse para
aliviarlos. ¿Qué
pronostico tiene el dolor abdominal recurrente de causa
"desconocida"? Es
bueno porque suele acabar desapareciendo, si bien, puede
prolongarse en la edad adulta como "colon irritable" e
incluso como migrañas. En estos
casos, el estrés constituye el principal desencadenante de las
crisis de dolor.
|