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¿Qué es
una convulsión febril?
La
convulsión febril (CF) es un síntoma neurológico que aparece
súbitamente pero que es transitorio (véase convulsión)
y aparece en relación con la fiebre. Muchas veces se
emplea incorrectamente el término de "crisis EPILEPTICA"
para designar a una convulsión
febril. Dicho término no debe asustar a primera vista pues no suele
tratarse de una verdadera epilepsia ni suele implicar
gravedad.
Es
probable que usted haya accedido a esta página porque su hijo ha
sido diagnosticado de tal proceso y se encuentre en un estado de
angustia difícil de calmar... probablemente consiga tranquilizarle
si sigue leyendo atentamente.
¿Es
frecuente este trastorno?
Si,
3 a 5 niños de cada 100 lo han padecido. Esta cifra puede parecerle
algo ridícula pero piense en que esto equivale a 1 ó 2 niños de
una guardería.
¿A
que edad suelen darse las CF?
Entre
los 6 meses y los 5-6 años; más frecuente a los 2 años. Todo niño
que sobrepase estos límites, tanto por debajo como por encima, debe
preocupar y precisará de un estudio neurológico que descarte algún
tipo de epilepsia o algún otro proceso.
¿A
qué se debe una convulsión febril?
Aparte
de la FIEBRE, como habrá imaginado, existe una predisposición
individual, es decir, niños con mayor tendencia a tener
convulsiones en presencia de fiebre. Esta predisposición se debe a
que lo heredan de sus padres; es, por tanto, probable que alguno de
sus progenitores haya tenido convulsiones febriles cuando era pequeño.
Este antecedente se encuentra en un 20-30% de los casos.
La
fiebre puede tener distintos orígenes, si bien, la causa más
frecuente son las infecciones. Otros orígenes de la fiebre son la
deshidratación, el golpe de calor (en verano), etc. Con respecto a
las infecciones... ¿qué infecciones productoras de fiebre
producen más frecuentemente convulsión febril? En efecto, hay
infecciones productoras de fiebre que facilitan las convulsiones febriles
con mayor facilidad que otras; son las infecciones de tipo catarral.
Incluso la fiebre procedente de la vacunación es capaz de producir
CF.
¿Como
se manifiesta una convulsión febril?
En
primer lugar es preciso tener fiebre de más de 38ºC (medidos en
axila). Lo habitual es que la convulsión aparezca en el momento en
que sube la fiebre o en el momento en que baja bruscamente (tras
tratarlo con un antitérmico potente). También es más frecuente
que la convulsión aparezca el primer día de tener fiebre.
Una
convulsión puede expresarse de distintas maneras:
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-
se producen contracciones musculares en forma de sacudidas (crisis
clónicas)
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-
se producen contracciones musculares sin sacudidas dejando al
niño como "engarrotado" (crisis tónicas)
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- se producen ambas cosas
(primero rigidez, seguido después de sacudidas = crisis tónico-clónicas).
Es lo más frecuente.
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-
no hay contracciones musculares sino que el niño parece
haberse desmayado (crisis atónicas)
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En
cualquiera de los casos anteriores suele perderse la conciencia y
las contracciones pueden afectar a todo el cuerpo (crisis
generalizadas) o a una parte del mismo (crisis parciales o focales).
Para
que entienda la benignidad de la mayoría de estos procesos debe
quedar claro que es más importante saber que infección provoca la
fiebre que la propia convulsión.
¿Son
siempre banales las convulsiones febriles?
En
la mayoría de los casos sí. No obstante, para saber diferenciar, dentro de lo posible, una convulsión banal
de otra que no lo es, los pediatras nos fijamos inicialmente en 4
cosas:
1. Duración
2. Número de convulsiones
febriles acontecidas en el mismo proceso febril
3. Si son
generalizadas (afecta a todo el cuerpo y se pierde la conciencia) o
parciales.
4. Tiempo de recuperación
tras la convulsión.
Si
la convulsión duró menos de 15 minutos, solo hubo una crisis en un
episodio de fiebre, ésta ha sido generalizada y la recuperación
fue en poco tiempo, se dice que la convulsión febril es TÍPICA. Éstas
son las más frecuentes (90% de las CF) y suelen indicar
benignidad.
Cuando
la convulsión cumple tan solo uno de los siguientes datos: ha
durado más de 15 minutos, han sido múltiples, parciales (de una
parte del cuerpo) o la recuperación ha sido lenta se dice que la
convulsión febril es ATÍPICA, o COMPLEJA. Estas CF deben
estudiarse para descartar que se trate de otro tipo de epilepsia o
de una infección grave. También deben estudiarse las CF que
afectan a niños de menos de 6 meses o de más de 5-6 años.
¿Que
datos deben aportar los padres al pediatra?
Como
se ha relatado anteriormente es necesario establecer como y cuando
comenzó la fiebre, qué temperatura tenía en el momento antes de
la convulsión, cuanto tiempo a durado (1), ha sido una o varias
(2), ha afectado a todo el cuerpo o solo a una parte de él (3),
como se ha recuperado (4) y en que consiste el proceso infeccioso
que padece ese momento (catarral, vómitos, etc...)
En
base a estos datos y la exploración neurológica realizada, el médico
decidirá si se trata de una convulsión febril típica o atípica y
si el proceso infeccioso que padece puede ser grave o no:
- si la convulsión febril
es catalogada como TÍPICA, el médico no suele hacer ningún
estudio y su (nuestro) objetivo fundamental será TRANQUILIZAR. Es
probable que lo manden a casa "como si no hubiera pasado
nada"; de hecho, esa es la actitud más correcta porque esos
movimientos tan aparatosos y alarmantes son solo un síntoma.
- si la convulsión es ATÍPICA
o existen otros motivos de importancia a juicio del Médico, éste
podrá optar o no por hacer algún estudio.
¿Qué
hacer ante una convulsión febril?
Ante
todo, TRANQUILIZARSE y no empeorar la situación pretendiendo actuar
de una forma rápida y exigente. Son habituales los accidentes de tráfico,
las peleas con el personal sanitario en las urgencias y demás
comportamientos poco inteligentes que, en última instancia, van en
detrimento de una asistencia correcta del niño con una CF.
A
continuación, si está en casa, debe colocar al niño tumbado y con
la cabeza ladeada permitiendo que respire fácilmente (ponerlo cerca
de una ventana o donde haya corriente de aire. Véase manejo
de una convulsión). Tras la recuperación acudirá a su médico
u obrará en casa según lo que el pediatra le haya aconsejado en
una visita anterior.
Si
el médico atiende a su hijo en el momento de la crisis, éste suele
emplear sustancias del tipo de las benzodiacepinas (Valium u
otros) por vía rectal o, a veces, intravenosa. Generalmente esta
simple medicación y la observación suelen ser medidas más que
suficientes.
¿Puede
volver a repetirse una convulsión febril en las próximas
infecciones que vaya a padecer el niño en su vida?
Si,
a esto se le llama recurrencia y se da en el 35% de los
casos. Estas recurrencias son más frecuentes el primer año tras la
CF inicial y aún más frecuentes cuanto menos años tenga el niño.
Entonces... ¿cuando desaparecerá la tendencia a tener convulsiones
febriles? Antes de los 5-6 años debe haber DESAPARECIDO esta
tendencia; en caso contrario, deberá estudiarse.
¿Que
pronóstico tiene una CF?
La
convulsión febril TÍPICA debe CURAR SOLA con en tiempo (antes de
los 5-6 años) y, por tanto, suele ser BENIGNA. Una convulsión ATÍPICA
puede ser BENIGNA si los estudios realizados así lo sugieren o, por
el contrario, ser la expresión de un problema más importante (por
ejemplo, una verdadera epilepsia o una infección del sistema
nervioso).
¿Hay
un tratamiento preventivo?
Sí.
Esta prevención puede hacerse solo cuando el niño tenga fiebre, o
de forma continua desde que se diagnostica. Su pediatra decidirá si
realmente es necesaria la prevención y en caso afirmativo, cual de
ellas aplicar.
La
tendencia actual en una convulsión febril TÍPICA es NO aplicar
prevención ante todo proceso febril porque, recalco lo dicho
anteriormente, son BENIGNAS. Lo mejor es tratar la fiebre con antitérmicos
suaves y medidas físicas evitando los ascensos o descensos bruscos
de la temperatura. También suelen prescribirse, de forma
preventiva, antitérmicos tras la administración de las vacunas
para evitar la aparición de fiebre.
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