¿Qué
significa?
Contracción de los bronquios, lo
que
determina un estrechamiento de los mismos y dificultar, en mayor o
menor grado, el paso del aire produciendo ruidos en forma de pitos (sibilancias).
¿Por qué se
produce?
El broncoespasmo es la
consecuencia de un estado de hiperreactividad
bronquial, es decir,
de un bronquio que tiende a reaccionar exageradamente cuando se
encuentra frente a un estímulo (infección, alérgenos
como el polen en asmáticos, etc). Las causas son muy variadas: bronquiolitis en
niños pequeños, asma, reacción anafiláctica o reacción
urticarial grave, etc... aunque un simple cuadro catarral
constituye el motivo más frecuente de hiperreactividad
bronquial en niños pequeños y, por consiguiente, de
broncoespasmos de repetición. Por contra, el asma es la causa
más frecuente de broncoespasmo en niños mayores.
¿Qué
síntomas produce?
Clínicamente puede no manifestarse
si es muy leve, otras veces solo da tos seca y, en casos más
severos, dificultad para respirar. El episodio (crisis) puede durar
horas o días. ¿Como
se trata?
Se emplean sustancias inhaladas
denominadas broncodilatadores. En aquellos niños en los
que se repiten frecuentemente (por ser asmáticos, tras cuadros
catarrales, etc) se usan medicamentos preventivos (inhalados o
no).
Si se repiten
frecuentemente ¿pueden llegar a desaparecer definitivamente?
Un niño puede padecer uno solo
broncoespasmo en su vida y no volver a tener ninguno más. No
obstante, es relativamente frecuente que estos episodios se
vuelvan a repetir posteriormente tras un nuevo catarro,
infección o exposición a una sustancia frente a la que se es
alérgico (asma). En muchos casos desaparecerán antes de los 6 años de edad. En caso de
tratarse de un verdadero asma (broncoespasmos repetidos más allá de los
4-6 años de edad), éste puede llegar a desaparecer antes de la
adolescencia y, pocas veces, puede mantenerse de por vida.
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